Estudiar turismo expectativa vs realidad

¿Qué es lo que piensas cuando escuchas hablar de la licenciatura en turismo? La mayoría te responde viajes, idiomas, hotelería; y es verdad, estos son aspectos que vienen de la mano con el estudio de la actividad turística, sin embargo, hay muchos otros aspectos que se estudian dentro de esta disciplina.

Cuando estaba por elegir qué carrera quería estudiar, he de admitir que yo también me deje llevar por estas creencias tan superficiales ¿pero saben qué? La realidad estaba muy alejada de ese hecho y a lo largo de este camino lo he ido aprendiendo.

1. Estudiar turismo no es sinónimo de viajar por todo el mundo

Algo que muchas personas piensan cuando deciden estudiar turismo, es que van a viajar cada fin de semana a un destino diferente, y que estos viajes serán unas mini-vacaciones, lo cual no es así, es decir, sí realizamos viajes, pero estos tienen como objetivo el estudio de diversas cuestiones, el acercamiento con las comunidades, el avalúo de zonas turísticas, etc. En definitiva, estas no son vacaciones, son salidas que nos permiten, como futuros turistólogos, comprender mejor la situación actual de estas actividades y el cómo resarcir, en la medida de lo posible, las afectaciones causadas por el turismo.

2. Turismo no es sinónimo de hotelería

Muchos tienen la concepción de que al estudiar turismo se dedicarán a la hotelería una vez terminados sus estudios, no obstante, además de poder trabajar en el sector hotelero hay muchas otras cosas que un licenciado en turismo puede hacer, por ejemplo ser guía de turistas, trabajar en agencia de viajes, en el sector ecoturístico, como organizador de congresos, en organismos gubernamentales, etc.

3. El turismo de sol y playa ya no lo es todo

En los años 60 fue la época durante la que se presentó un boom dentro del sector turístico de sol y playa, pero, debido a todas las afectaciones que se causaron en el medio ambiente por estas prácticas turísticas mal administradas de dicha época, hoy día nos enfrentamos a muchas problemáticas en nuestro medio, sin embargo, surgen nuevos sectores como el turismo de naturaleza, en el que se puede incluir el ecoturismo, el turismo de aventura y el turismo rural; también tenemos el turismo cultural, todos ellos tienen como objetivo la sensibilización de los turistas con el medio ambiente promoviendo la sustentabilidad, la preservación y conservación de nuestro patrimonio.

4. No es una carrera “fácil”

Algo a lo que todo estudioso del turismo se enfrentará tarde o temprano es a las burlas y el menosprecio por lo que estudia, esto es debido a que al ser una carrera adentrada en las ciencias sociales tiende a considerarse poco seria y/o complicada por el simple hecho de no pertenecer a las ciencias formales y además se le considera poco retributiva hablando de aspectos económicos.

Hoy por hoy las actividades del sector terciario (donde podemos clasificar a la actividad turística) representan un gran porcentaje dentro de la economía de los países y su estudio puede resultar más pesado de lo que parece, debido a que la regulación del turismo incluye el estudio de muy variadas disciplinas, por decirlo de otra forma, un licenciado en turismo necesita saber de todo un poco, de derecho, de matemáticas, de investigación, etc.

5. La timidez no es aceptable

Una de las cuestiones a la que todo turistólogo se enfrenta, es al constante contacto con otras personas, lo que podría representar un problema si existe de por medio la timidez, la cual en este punto ya no es aceptable, debido a que la comunicación con otras personas es primordial para el desarrollo de la actividad turística.

Todo turistólogo necesita de un equipo de trabajo tanto en la escuela como en la vida profesional, y el contacto constante con los turistas, con personas de las comunidades (y con nuestros allegados) representa un aspecto fundamental para poder realizar un buen desarrollo de la actividad turística.

6. ¿Zona de confort?

Algo a lo muchos se enfrentan estudiando turismo es salirse de su zona de confort, ya que, puede que las salidas de campo no sean como piensas. Muchas veces los viajes son a comunidades y no te hospedas en un hotel 5 estrellas; así fue como acampé por primera vez, comí platillos que nunca había probado, conocí gente que nunca pensé conocer, visite lugares en los que nunca pensé estar, y la verdad es que en ocasiones resulta difícil, no es sencillo dejar de lado las comodidades, sin embargo, si tú como yo, logras salir de tu zona de confort te aseguro que el sentimiento de satisfacción que te llevarás al final, realmente es algo que te hace sentir muy bien contigo mismo y te hace crecer como persona, así que no tengas miedo, atrévete, nunca desperdicies estas oportunidades.

La realidad es que estudiar turismo es algo que te enseña muchas cosas, y no sólo me refiero al aprendizaje académico (idiomas, geografía, economía, etc.), más allá de eso, aprendes a amar tu cultura y a valorar y sentirte orgulloso de tu nación. Personalmente he aprendido que México no tiene nada que envidiar a otros países porque somos ricos en cultura, en patrimonio, en costumbres y tradiciones, y está en nosotros preservar estos lo mejor posible.

En general, estudiando turismo uno aprende a crecer como persona y a superar sus miedos.

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Por Lizbeth K. Hidalgo Herrera

Tengo 19 años y actualmente estoy cursando la licenciatura en Turismo en la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán. Soy amante de conocer nuevos lugares, de enfrentar mis miedos y de conocer nuevas personas. “Cuando conectamos la educación con el turismo, estamos uniendo dos fuerzas que pueden hacer de este mundo, un lugar mejor”. -Taleb Rifai.

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