turismo transformador

¿Es posible?… Un turismo que bien diseñado y desplegado sea capaz de generar en nosotros un cúmulo de emociones que calan profundo, rompen viejos paradigmas, desechan falacias y por tanto nos transforma a nivel personal… ¡Sí!

Es probable que hayas escuchado esta frase: “Viajar nos hace mejores personas”, pues bien, hemos llegado a un punto en la evolución del turismo en el que dicha frase parece confirmarse y tomar mayor relevancia.

Quienes anunciaron la llegada de las experiencias también dijeron que después llegarían las transformaciones. ¿Hemos entrado ya en la economía de las transformaciones?

¿Qué es el transformative travel o turismo transformador?

Los viajeros transformacionales quieren ir más allá de experimentar un destino. El viaje transformador es la evolución natural del viaje experiencial en el que destaca la autorreflexión, el desarrollo personal y el aprendizaje. En concreto, estos viajeros a lo que aspiran es a experimentar una parte diferente de sí mismos.

Pero si de definiciones se trata, existen conceptos varios que a continuación cito:

Gelter, (2010), reitera que el turismo transformador es la vivencia de experiencias significativas, apunta no obstante a una de las dificultades de este tipo de turismo: cada persona requiere de una transformación diferente y, por tanto, el turismo transformador no puede ser estandarizado ni comoditizado. Cada transformación es única.

Tomljenović, Ateljević, y Senkić, opinan que solo aquellas experiencias que suponen un reto para el viajero se pueden considerar transformadoras.

Morgan (2010) estima que cuando una persona viaja a lugares desconocidos y vive experiencias por primera vez, puede sentir ese vínculo emocional profundo que le lleve a un nivel de disrupción tal que le haga cambiar la forma de ver su mundo (exterior e interior) y generar en ella un aprendizaje transformador.

Nos queda claro entonces que éste es un turismo catalizador que puede generar cambios de mayor espectro.

Aunque no se ha desarrollado al 100% el turismo experiencial, hemos transitado de un concepto a otro, empezando por la simple “materia prima” hasta llegar al actual “turismo transformador”: Eso nos sitúa en un estadio superior a la economía de la experiencia, una etapa en la que los servicios y productos deben tener una capacidad transformadora, deben ser capaces de lograr ese cambio interior en nosotros.

Turismólogos, vale entonces empezar a preguntarnos lo siguiente: ¿Es el turismo transformador el culmen del turismo sostenible y responsable?, ¿Solo los viajes o destinos espirituales tienen esa capacidad transformadora?, ¿Puede el turismo organizado resultar transformador, o solo los viajeros independientes pueden alcanzar el reto de la transformación?

Lo que es importante puntualizar es que para alcanzar una transformación durante la experiencia viajera, quienes han escrito sobre el tema coinciden en puntos tales como: escuchar y aprender de referentes sociales como chamanes, médicos tradicionales de pueblos originarios; participar en actividades auto exploratorias como la meditación y el senderismo; involucrarse en ceremonias y/o rituales; pernoctar en sitios considerados sagrados.

Si tomamos en cuenta esta lista de factores, ya vemos cómo esta tendencia es una realidad y se comercializa en México destacando aquellas que implican un elevado nivel de inmersión en la cultura local y actividades que promueven el bienestar físico y por ende emocional.

Finalmente, lo distintivo de este concepto de turismo será la predisposición del viajero, pues aquí todo depende más de la intención de quien viaja que de las actividades en las que participe.

Bibliografía


  • Gelter, H. (2010). Total Experience Management: a conceptual model for transformational experiences within tourism. In Nordic conference on experience: 26/11/2008-28/11/2008 (pp. 46-78). Tritonia.
  • Tomljenović, R., Ateljević, I., & Senkić, M. TRANSTOURISM–OPERATIONAL DEFINITION AND TYPOLOGY OF TRANSFORMATIVE TRAVEL EXPERIENCES.
  • Morgan, A. D. (2010). Journeys into transformation: Travel to an “other” place as a vehicle for transformative learning. Journal of Transformative Education, 8(4), 246-268.
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Por Nery Ricalde Sarabia

Licenciada en Administración de Empresas Turísticas por el Instituto Tecnológico de Mérida. Amante de la historia y patrimonio cultural de México.

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