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Ponte Maceira.

Pontemaceira: la belleza no sabe de tamaño

El tiempo juega en Pontemaceira, de donde no quiere marcharse. Recorre sus calles empedradas y se mira en las aguas del río Tambre, que divide esta localidad coruñesa incluida recientemente en el selecto listado de Pueblos más bonitos de España. Formar parte de ese grupo, exige cumplir unos requisitos, que Pontemaceira, como ya sabían muchos de los peregrinos tiene: riqueza patrimonial, medioambiental, cultural  y conserva sus tradiciones.

Es, definitivamente, un lugar tranquilo, una aldea en la que residen poco más de medio centenar de habitantes que no se sorprenden por el constante goteo de peregrinos dado que Pontemaceira es paso obligado en el Camino marítimo de Santiago, ciudad de la que dista apenas 20 km. Ellos, o quienes en dirección inversa se dirigen a Finisterre en busca del fin del mundo, se sorprenden por la tranquilidad que desprenden las piedras de las edificaciones, la calma que transmite el agua y los verdes ribazos del río.

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Casas al borde del río Ponte Maceira

Atraen las miradas de todos los 5 grandes arcos custodiados por dos más pequeños del gran puente Románico, construido sobre el Tambre en el siglo XIII aprovechando los pilares de otra romana anterior y reformado ya en el XVIII . A Ponte Vella (Puente Viejo), le llaman a este viaducto medieval de casi 3 metros de ancho, que une los municipios de Ames y Negreira y del que la leyenda dice se hundió cuando lo cruzaban quienes perseguían a los discípulos del Apostol.

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Peregrina Ponte Maceira.

El arte románico sigue siendo visible en la Iglesia de Santa María de Portor, levantada en el siglo XII; la Capilla de San Brais, datada del XVII y que en origen fue la capilla de Nuestra señora del Carmen, o el Pazo de Baladrón, de propiedad privada construido en el XIX adaptándose perfectamente al entorno con sus palomares y hórreos, son otros de los máximos exponentes arquitectónicos que se completan con los antiguos  molinos rehabilitados , que en su tiempo aprovechaban el agua desviada de los “saltos” del río Tambre y viviendas de muy cuidada intervención.

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Pazo Baladrón.

En los meses de verano es posible darse un chapuzón en las aguas del río. En épocas menos benevolentes el visitante ha de contentarse con admirar desde el puente la belleza o, en la mejor de las circunstancias, surcar las aguas aprovechando las rocas que ocupan parte de la orilla. Pontemaceira, en lo natural, posee áreas singulares como “El mirador del Cotro”, importantes cauces de agua en los que se puede practicar la pesca, o realizar rutas de senderismo por idílicos parajes.

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Agua y niebla.

Tambien es en verano cuando se concentran las celebraciones festivas… y gastronómicas, de las que no faltan en ningún del año por toda Galicia, que puede presumir de productos de gran calidad provengan estos de la tierra, monte, mar o río. A los productos de huerta, caza o pesca los restaurantes de la zona han añadido una tarta de queso que ha traspasado límites. 

La “Noche en Vela” es quizá el evento festivo más conocido de la localidad. Se trata de un concierto que se celebra en el mes de Julio con solo la luz de más de 500 velas que engalanan el puente. En el mismo mes se celebran las Fiestas de San Cristóbal que recibe las ofrenda mediante el desfile de cientos de coches por las calles. La Noite Folk, llegado ya agosto,es un festival de música tradicional con la mejor música folk del momento..

Otro evento destacado es la Feria del Románico el primer fin de semana de septiembre, en donde el pueblo revive la época medieval de uno de sus más afamados personajes, “Afonso Eanes do Cotón”, trovador de la Corte de Alfonso X el Sabio. 

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Feria del Románico.
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Acerca de Araceli Viqueira

Araceli Viqueira
Despierta imaginaba visitas a lugares desconocidos hacia los que no sabia dirigir mis pasos. El tiempo, el mismo que a veces perdemos, y la curiosidad innata han sido mis aliados. Por fortuna, combinar trabajo y placer hace más fácil mantener la misma ilusión que hace décadas.