Entrevista a Claudia Chávez, Secretaria de Turismo del Estado de Michoacán

Claudia Chávez, Secretaria de Turismo de Michoacán, durante la entrevista en Casa de México de Madrid.

Con motivo de “La Semana de Michoacán” que celebra la Casa de México de Madrid, dentro del programa “Más México en España”, la Secretaria de Turismo del Estado de Michoacán, Claudia Chávez ha acudido a presentarla.

En la espléndida Casa de México, un pedacito del país latinoamericano que se ha abierto en Madrid, desde octubre pasado, que une tradición y modernidad a partes iguales, donde se celebran actividades culturales de todo tipo dando siempre a conocer la idiosincrasia del país como prioridad y todo ello de la mano de un equipo acogedor y hospitalario como pocos, Claudia Chávez, una gran profesional del Turismo, simpática y cercana, nos habló de Michoacán. La tierra donde “se celebra la vida” es el paraíso de las mariposas monarcas, de numerosos patrimonios de la Humanidad, de la Ruta de Don Vasco de Quiroga, de la gastronomía más auténtica y de las celebraciones del Día de Muertos, por solo citar algunos de los atractivos de este destino.

¿Por qué hay que visitar Michoacán?

Michoacán es un estado que está en el centro occidental de México. Una de las mejores ubicaciones porque en un radio de 300 kilómetros tenemos varios Estados que son nuestros mercados naturales. Estamos cerca de Guadalajara que tiene aeropuerto internacional, del de León Guanajuato también y de la ciudad de México tan solo a 300 kilómetros, a 2h 40 minutos. Por otro lado, Michoacán es un estado muy diverso. Posee 213 kilómetros de playas vírgenes y semi-vírgenes, de las pocas de México que no han tenido desarrollos hoteleros enormes. Hay muchos desarrollos comunitarios, donde las comunidades indígenas tienen paradores, que son pequeños hoteles que ellos mismos gestionan. Está el Puerto de Lázaro Cárdenas que es muy importante para el Estado y para el país, con conexiones directas al continente asiático. Tenemos, por otro lado, 6 patrimonios de la humanidad, en los que se combina naturaleza y cultura. Por eso, podemos decir que somos un Estado muy rico y muy completo.

Michoacán «Celebra la Vida” es la nueva marca turística del estado.

¿Cuáles son estos 6 patrimonios de la Humanidad de Michoacán?

El primero, la ciudad virreinal de Morelia, la capital de Michoacán, que lo es desde 1991. De hecho, los españoles que llegan a Morelia se encuentran con algo muy familiar a causa de esto.

Como patrimonio de la humanidad intangible, tenemos la Noche de Muertos, una de las celebraciones más reconocidas a nivel nacional e internacional de Michoacán. Se lleva a cabo en la zona lacustre del lago de Pátzcuaro, donde todas las comunidades indígenas de alrededor participan en las celebraciones, el día 1 de noviembre. Adornan los cementerios con la flor naranja del cempasúchil, llevan comida, bebida, fotos de sus seres queridos, se montan altares en las casas…Pero no es una noche triste sino alegre porque es la noche del reencuentro. Llegan las almas de los seres queridos y están con ellos esa noche.

Otro patrimonio es la reserva de la biosfera de las mariposas monarcas. Estas viajan desde Canadá a los bosques de Michoacán de coníferas, en el mes de noviembre. El año pasado, hubo un aumento del 140% de llegada de mariposas. ¡Más de 120 millones! Fue un espectáculo increíble. Es una de las migraciones favoritas de los mexicanos y de los extranjeros. Dura de noviembre a marzo. Se visitan los bosques y los santuarios a alturas de 2500 y se pueden encontrar gentes de todo el mundo: europeos, neozelandeses, estadounidenses, canadienses…Un dato curioso es que la mariposa, aunque viene de Canadá, no está agrupada allí y sí lo hace en los bosques mexicanos. Es un espectáculo muy bonito y se hace un gran trabajo de conservación del bosque y de la propia migración. Por ejemplo, se prohíbe tirar basura, hablar, llevar alimentos…Es una visita espectacular, en cualquier caso.

El cuarto patrimonio es la cocina tradicional mexicana que basada en el paradigma Michoacán, obtuvo el nombramiento por la UNESCO en 2010. El paradigma Michoacán significa que varias cocineras tradicionales aportaron todos sus conocimientos al expediente que se presentó ante este organismo. Ha sido todo un movimiento por este rescate de la cocina tradicional. Sin embargo, en Michoacán no podemos hablar tanto de rescate porque se ha traspasado de generación en generación toda esta experiencia culinaria: de abuelas a nietas, de madres a hijas… Son platillos que se han preparado toda la vida. Hay platillos específicos por cada celebración, para la Semana Santa, para las diferentes fiestas…En las comunidades, existen de siempre. Pero, es cierto, que sin hablar de rescate, desde el 2004, se ha puesto en valor este movimiento y desde hace 8 años hay un programa de Cocineras Tradicionales. Se hace un evento al año, en Morelia, donde se reúnen 150 cocineras tradicionales de todo el Estado. La gente come durante todo el día. Pero nos dimos cuenta que los turistas querían probar todo el año esta comida y se empezaron a montar cocinas tradicionales en las propias casas de varias cocineras, para conservar esa autenticidad. Esto ha favorecido a impulsar el desarrollo endógeno de las comunidades, abriendo el turismo como una fuente de empleo. Muchas de estas cocineras sirven en eventos o cocinan en sus negocios, aportando valor a la economía de la comunidad. Además, se las ha introducido en el tema de la digitalización, con sitios web, por ejemplo. Los turistas visitan, así, los pueblos, comen allí, compran artesanía…

El quinto nombramiento es la pirekua que es la canción tradicional de los pueblos purépechas, que son verdaderos poemas con música, cantados en esa lengua.

El último patrimonio son los voladores de San Pedro Tarimbaro en el municipio de Tlalpujahua, que es un Pueblo Mágico. Se parecen a los voladores de Papantla pero al parecer los de Tarimbaro son los originales.

Claudia Chávez en Casa México de Madrid.

Usted es una gran impulsora y artífice de la Ruta Don Vasco, uno de los productos más atractivos de Michoacán. Háblenos de ello.

Se empezó a trabajar en La Ruta Don Vasco en el 2009, con la Agencia Española de cooperación para el desarrollo internacional en México. Es un circuito ya tradicional cuyo hilo conductor es la figura de Don Vasco de Quiroga y todo el legado que dejó al pueblo purépecha. Después de 500 años, el pueblo purépecha mantiene  tradiciones, celebraciones de la época de Tata Vasco. Da la impresión que siguiera vivo. En toda la zona lacustre de Pátzcuaro, también en Morelia, o sea en todas esas rutas, todo se llama Don Vasco. Incluso hay una salsa picante con ese nombre. Don Vasco de Quiroga llegó de España a la edad 65 años (una edad elevada para aquel entonces). El era abogado y lo primero que hace al llegar es mandar el reporte a la Corona Española de cómo vivían los indígenas. Pero se percata de algunos hechos que no eran muy buenos y sale a la defensa de todos los indígenas de Michoacán. Luego vuelve a España pero regresará a México, donde morirá en Michoacán años después, a la edad de 90. Lo nombran primer obispo en Michoacán y trabaja mucho la interculturalidad, como el gran humanista que era. Funda la primera universidad en Michoacán, llamada de Nicolás de Bari (actualmente San Nicolás de Hidalgo por Miguel Hidalgo y Costilla, rector del colegio y padre de la Independencia), donde estudiaban tanto los hijos de criollos como los propios indígenas.

Don Vasco funda otros edificios. Luego, la universidad pasa a la ciudad virreinal de Morelia, que se funda como la capital, que primero fue, entre otras, Pátzcuaro y luego Valladolid, nombre anterior a Morelia. Don Vasco lleva la utopía de Tomás Moro, el trabajo en comunidad, el respeto, la hospitalidad, organizando el trabajo en cada pueblo con las comunidades indígenas.

En la ruta hay pueblos como Santa Clara del Cobre, un Pueblo Mágico, donde el cobre es precisamente el metal que se trabaja allí. No olvidemos que gracias a todo esto, la artesanía de Michoacán es una de las más ricas del país tanto por el número de técnicas como por la diversidad de materiales. Primero eran artículos para cocinar pero ahora hay joyería y otras obras de arte.

En Santa Clara, hay museos y talleres donde el turista puede trabajar junto a los artesanos. Estos recipientes de cocina como cazos de bronce se siguen usando hoy para hacer platillos típicos de Michoacán como las carnitas, carne de cerdo cocida en su salsa que se come en taquitos, tortillas…Hay una gran Feria anual del cobre, en julio, con concursos donde entran categorías de niños, lo que hace que se perpetué la tradición.

Hay otro pueblo, Paracho, que está especializado en la fabricación de guitarras, algunas de las mejores del mundo. Podemos visitar el Museo de Paracho de guitarras y como anécdota, decir que un laudero de aquí, fabricó la guitarra del film “Coco”, de la que se basaron para hacer el dibujo posteriormente.

También, hay artesanos que hacen los juguetes tradicionales en madera como casitas de muñecas, yo-yos, trompos.

En la primera semana de Agosto, la Feria de artesanía de Paracho presenta tanto las guitarras como estos juguetes de madera, perpetuando las tradiciones a las nuevas generaciones, también en este caso. Luego hay pueblos que trabajan el barro, los textiles como los guanengos, los rebozos, los laqueados de Pátzcuaros…En cada uno de estos lugares, se van a encontrar diferentes versiones especializadas de la artesanía.

Otra peculiaridad de la Ruta Don Vasco son las capillas del siglo XVI, de la meseta purépecha y de la zona lacustre, donde todos sus techos están pintados por los indígenas como si fueran los cielos. Era la manera por parte de los frailes de enseñarles la religión católica. Son los llamados cielos historiados, que a veces, se han llegado a comparar con la Capilla Sixtina. Son iglesias con retablos muy bonitos, además. La Ruta Don Vasco tiene, por tanto, un patrimonio espectacular que puede ser visitado por todos. Las propias comunidades son las que conservan, en muchos casos, este patrimonio. En la Ruta de Don Vasco, en el lago de Pátzcuaro, se lleva a cabo, también, la celebración del Día de los Muertos.

México, y en este caso, Michoacán, acogieron a niños de la República española, en Morelia, durante de la Guerra Civil de España, con gran sentido de la hospitalidad. De hecho, el documental “Los niños de Morelia”, que se proyectará el viernes 31 de mayo, durante este “Semana de Michoacán” habla de ello. ¿Qué queda de esto en la actualidad?

Efectivamente. Esto fue durante la presidencia del Presidente Lázaro Cárdenas que fue quien abrió las puertas y acogió a estos niños. El general Cárdenas era de Michoacán y por eso los lleva a un colegio de Morelia, llamado “España-México”, una especia de internado donde se les acoge y se les da educación. Muchos se quedaron toda la vida.

La comunidad española en México es muy grande y por eso hay una unión muy fuerte entre los dos pueblos. Pero, además, esta etapa fue muy importante. Pobres niños que llegaron solos pero un país le abre las puertas y pueden hacer su vida ahí. Son gente que trabajó mucho y aportaron otros oficios como la venta de telas. Llevaron su gastronomía que se fusionó con la autóctona. La cultura española se instaló, así, en esta época.

¿De dónde procede el turismo extranjero que visita Michoacán?

En todo México, hay un 80% de turismo nacional y un 20% de extranjero. En Michoacán, tenemos un 16% de turismo extranjero. Mucho de EEUU. Pero muchos son hijos de emigrantes que viven allí. Michoacán tiene 4 millones de habitantes pero otros cuatro viven en EEUU. Hay turismo anglosajón de estadounidenses, canadiense y el tercer mercado es España, por todo lo que nos une y España es, además, la puerta de entrada a otros países europeos como el francés o el inglés. El turismo español creció el año pasado de un 13%. De Latinoamérica, el principal mercado es el colombiano por el turismo religioso.

¿Cómo se enfocan las políticas turísticas en Michoacán y qué es la Declaratoria por el Turismo en Michoacán?

La política turística de Michoacán está muy alineada con la agenda 20/30 de la ONU que tiene que ver con la lucha contra la pobreza, la igualdad de género o la paz. Son 17 en total y nosotros estamos alineados a 10 de ellos que tienen que ver también con educación, con la inclusión, etc.

En enero 2019, hicimos un documento que fue consensuado con mucha gente de la sociedad, una Declaratoria por el Turismo en Michoacán, donde hay 20 compromisos, que cualquier ciudadano michoacano u otro que ame este Estado, puede firmar en la web correspondiente, apoyando estas medidas como la preservación del medio ambiente, la inclusión de comunidades indígenas, de grupos vulnerables, de desarrollo de las mujeres (Michoacán emplea al 68.8% de mujeres en el sector turístico), de los jóvenes, impulso a que los michoacanos viajen por Michoacán y conozcan su cultura… Estamos orgullosos porque llevamos más de 600 personas que se han unido pero invitamos a todo el mundo a hacerlo.

Carmen Pineda: Inquieta, rigurosa, sensible y amante de la cultura (sobre todo el cine), el turismo, la gastronomía y los viajes. Me gusta comunicar y escribir sobre mis experiencias y sobre el mundo en general.
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