La playa del amor en las Islas MarietasLa playa del amor en las Islas Marietas (Jalisco, México)

El turismo es considerado una alternativa para el crecimiento en la economía de los países, como consecuencia de ello se han diversificado los mercados y por ende los servicios que están satisfaciendo una demanda en los segmentos turísticos. Debido a las tendencias, hoy podemos encontrar segmentos tan comunes como el de sol y playa, de negocios, culturales, entre otros, y otros un poco extraños como el turismo negro, rojo o el ufológico, que de alguna forma lograron posicionarse entre los turistas interesados.

Uno de los segmentos con mayor aceptación entre los turistas, es precisamente el ecoturismo. El ecoturismo nace por una necesidad de emergencia por cuidar los recursos naturales del planeta durante la década de los 90, fue cuando empezaron a crearse espacios que se ofertaban como alternativas para disminuir el impacto que generaba la industria turística, hasta este punto todo pintaba para ser un modelo que apostara por la conservación de los espacios naturales.

El problema se da cuando empieza el deterioro a causa de malas practicas y decisiones que afectan negativamente en esos espacios, tanto los responsables de esos espacios por permitir el acceso de maquinaria, materiales y herramientas para la construcción de cabañas, restaurantes, tirolesas, y demás dentro del bosque, la extracción ilegal de flora y fauna para brindar “tranquilidad” a los turistas, la tala para liberar espacio para el desarrollo de actividades y permitir la entrada de automóviles, para convertirlo en un espacio “ecológico” y que “conserva” los espacios naturales; aunado a eso, el numero de turistas interesados en practicar el ecoturismo iba en incremento, ocasionando un exceso en la capacidad de carga permitida.

El caso mas claro, y que la mayoría de los mexicanos residentes del centro del país conoce, es La Marquesa, un bosque que personalmente lo considero como muerto, por el hecho de que los avistamientos de fauna regional son casi nulos al igual que el registro de flores y plantas silvestres.

Tanto la fauna como la flora son indispensables para el equilibrio ecológico y no causar la desaparición y extinción de estos espacios.

Así como la Marquesa, hay otros espacios que van para el mismo destino si se empeñan en satisfacer una constante demanda y atender al turista desarrollando productos y servicios que implican uso de los recursos naturales y no optar por la auténtica conservación de los ecosistemas pertenecientes al espacio.

Las definiciones de ecoturismo son distintas dependiendo el autor y/o instituciones, pero en la mayoría de ellas concuerda en que los turistas deben estar en contacto con la naturaleza. Por lo que constantemente está siendo mal interpretado, pues en esos espacios se desarrollan actividades que si bien tienen acercamiento y relación con la naturaleza pero repercuten en el impacto que generan. Un ejemplo: Los perros no pueden entrar a espacios naturales con sus dueños porque primeramente son animales invasores y enseguida, sus heces poseen parásitos y enfermedades que pueden ocasionar una epidemia con la fauna regional, enfermedades que no son capaces de defenderse.

Segundo ejemplo: Las actividades de aventura que implican relación en la naturaleza, afectan en la erosión del suelo y la fragmentación del espacio natural. Como lo son paseos en moto, a caballo o en bicicletas.

Con esta critica a los modelos de ecoturismo austeros que no generan conservación, sino destrucción pasiva, es importante que generen alternativas para revertir los daños ocasionados, poniendo énfasis principalmente al cuidado de los ecosistemas, y posteriormente a satisfacer la demanda con sus respectivos limites, siendo cuidadosos en el desarrollo de actividades de bajo impacto y recuperar lo que haya sido dañado.

El ecoturismo sí es una alternativa para el cuidado de nuestros ecosistemas, las practicas ecoturísticas no lo son, el objetivo principal del tema es generar conciencia a las empresas prestadoras de servicios ecoturísticos sobre el mal manejo que le dan a los espacios naturales, invitándolos a desarrollar estrategias que convengan a las áreas naturales de México y aportar para sacar a nuestras especies de la extinción registradas en la NOM 059 de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)  por medio de buenas prácticas de ecoturismo y concientizando además al turista por medio de la educación ambiental, despertando en ellos el respeto por el valor que tienen dichos recursos para nuestras generaciones futuras.

Dinos tu opinión

Por Rafael Roque González

Soy originario del valle de Toluca, vivo en un pueblo llamado Santiago Tlacotepec perteneciente a la cultura Matlazinca, actualmente tengo 24 años. Como parte de mi desarrollo profesional, me dedico a la conservación de espacios naturales por medio de la actividad turística, mi experiencia considero es suficiente para emplear un proyecto de reproducción de especies regionales para la preservación de espacios naturales potenciales para la actividad turística.

Facebook2k
Twitter203
Instagram649
Tiktok234