Cómo descubrí una de mis grandes pasiones: El Turismo. Parte 2

Imagen únicamente ilustrativa.

A los 21 no me sentía preparada para lidiar con el mundo laboral del turismo. ¿Quién sí? Al menos eso era lo creía y sentía. Contaba con una formación muy bien planificada y diseñada para iniciarme en el área profesional y sentirme acompañada.

Sin darme cuenta en poco tiempo estaba preparando mi equipaje para instalarme, por razones profesionales, en la capital del estado Monagas a pocas horas de los pueblos donde se encontraban mis raíces familiares y los primeros años de mi niñez.

Mi querida alma máter habría recomendado a algunos de sus graduados para formar parte de un equipo multidisciplinario contratado por OEA-CICATUR y la Gobernación del Estado, para la recopilación de información y preparación de un Plan de Mercadeo en la conmemoración de los 500 años de la Ruta de Humboldt: explorada y descubierta en 1799 por el Barón Alemán “Friedrich Wilhelm Heinrich Alexander von Humboldt”, biólogo, humanista, geógrafo y astrónomo.

Esa aventura conllevaba una buena dosis de pasión, otra de intuición y una gran cantidad de técnica. ¡Menuda experiencia! ¿Estaba prepara para emprender ese desafío?

Como he contado, las causalidades han marcado mi vida. En poco tiempo entendí que los retos que me regalaba la vida no se presentaban para paralizarme sino para ayudarme a descubrir quién era. Lo había descubierto con mi vocación profesional.

La experiencia durante los 2 años que estuvimos inmersos redescubriendo la ruta de Humboldt en esa tierra de gracia, fue enriquecedora y de gran aprendizaje. Pero lo más espectacular de ella fue, sin duda, desarrollar “la observación”. No era lo único, en los destinos naturales abunda una flora exuberante endémica y la energía de sus formas vegetales; y es un lugar donde se encuentra una diversa variedad de fauna, entre otras maravillas. Todo ello en perfecta armonía con su entorno cultural, social e histórico.

Lo más curioso es que muchas veces debía priorizar entre la observación o el sistema normativo general o turístico, pero siempre nos las arreglamos para destacar la importancia de emprender una investigación turística sin prejuicios y estigmas. A más práctica, mejores resultados. No es nada nuevo.

Quizá la juventud hacía que nos creyéramos en posesión de la verdad, pero el tiempo acabó dándonos la razón.

Cada destino es un mundo de emociones: a través de imágenes nos adentran en la experiencia de los sitios turísticos que nos cautivan. Nos invitan a deleitarse, como investigador, con las bondades de los destinos, para luego expresarlo en forma técnica y objetiva en los informes o estudios correspondientes; lo siguiente que viene es satisfacción, felicidad y plenitud. Sin ir más lejos, yo todavía me sorprendo.

Por esa razón, las actividades investigativas y de mercadeo emprendidas en la Ruta de Humboldt, estuvieron enmarcadas en gran medida en visitar el atractivo, documentar características naturales, sociales, económicas, religiosas, históricas, culturales y geofísicas y diseñar estrategias de marketing para su posicionamiento en el mercado turístico como destino de primera, segunda o tercera jerarquía en el ámbito mundial, de acuerdo a la metodología de OEA-CICATUR (Centro Interamericano de Capacitación Turística).

Te puedo confesar que hubo momentos en que sus clasificaciones no se adaptaban totalmente a algunas zonas, categorías inadecuadas a la idiosincrasia del lugar. La lógica emocional y la intuición nos reclamaban un espacio estelar en el estudio para poder comprender la dinámica social y cultural de las comunidades, que desde sus ancestros han formado parte del ecosistema paisajístico.

Te voy a revelar algo: siempre respetamos los parámetros técnicos, procurando un espacio en donde la carga técnica y emotiva de los pobladores coincidiera armónicamente. Y así como cada aspecto por separado no expresaba nada, el conjunto ofrecía un estudio completo que tenía mucho sentido en el ámbito turístico.

De esa época tengo claras tres cosas cuando investigo en el área del turismo: observación ó mirada afinada; retentiva; y capacidad de comunicar, sea verbal o escrita. Bueno mejor dicho, ello permite que la investigación tenga sentido y ayuda enormemente a tomar decisiones buenas para el sector y el destino y mucho mejor fundamentarlas.

Si algo nos quedó claro de aquella investigación fue que cada destino turístico expresa su realidad de forma particular. Resultaba más práctico interpretarla y trasmitirla con herramientas técnicas bajo la percepción sensorial de sus pobladores.

Claro… procurando un equilibrio entre los aspectos… ¡menudo compromiso del profesional!

¡No es algo que se consiga en pocos años!

Mi primer reto profesional transformó por completo mi vida. Sin percibirlo les abrió las puertas a la satisfacción, la madurez, la experiencia y a los caminos hacia otras aventuras turísticas técnicas.

Mi pasión empezaba a hacer de las suyas en mi vida profesional.

Devolví mis pasos al estado Bolívar, donde había vivido con mi familia desde mi segunda niñez.

La investigación, promoción y estrategia de marketing emprendidas en la Ruta de Humboldt fueron claves para ser solicitada profesionalmente por la autoridad turística de esa entidad.

Debía de cumplir con un sinnúmero de actividades para demostrar que me adaptaba al perfil técnico y psicológico que exigía el cargo.

Y… ¿PARA QUÉ un estudio PSICOLÓGICO?

Para saber de qué madera estaba hecha y si estaba preparada emocionalmente para asumir la responsabilidad que conllevaba el puesto de trabajo y el sector. O sea que, en aquel momento había mucho interés porque el profesional se identificara técnica y personalmente con el sector turístico.

Como ya sabes, durante más de quince años estuve inmersa en la actividad turística de ese estado, transitando por las directrices nacionales, estatales y municipales con grandes logros y muchos sinsabores, pero al final siempre prevalecía la satisfacción de los frutos que cosechaba del granito de arena sembrado en el turismo.

Vivimos esas experiencias enfocados en “Crear un Turismo Nuestro. Construido con Nuestras Limitaciones y Ejecutado por Nuestra Gente. En fin, Un Turismo Nuestro, con lo Nuestro y con los Nuestros”.

Esa es la magia de desarrollar un turismo propio: que todos vivan y se nutran de sus transformaciones, interacciones, evolución y beneficios, con lo cual la actividad se potencia muchísimo, lógicamente con marcos normativos apropiados que permitan que se produzcan y regulen los sectores asociados al turismo del municipio, estado o país, que de acuerdo a la perspectiva que prevaleció en nosotros, durante esos años, son todos los que conforman el sistema de cada instancia territorial. Esa es la maravilla del turismo, que interconecta mundos por sí mismo.

En este punto normativo, donde la actividad que tanto me apasionaba y me regalaba un halo de satisfacción cotidiana, produjo en mí el día más feliz profesionalmente y el más triste personalmente.

Sí, quizás te sorprenda, pero los que nos dejamos cautivar por el turismo o cualquier otra pasión, en algún momento hemos priorizado en ello y no en nuestro entorno familiar o personal.

Así de sencillo. Más de lo que piensas.

¿Te animas a descubrirlo conmigo?

De mi inmersión en el mundo del turismo laboral habían transcurrido 9 años. En el país soplaban vientos de cambios normativos, sociales y culturales que dirigirían la navegación del turismo hacia un sitial constitucional que impulsaría un desarrollo sostenido del sector, bajo preceptos legales nacionales acordes. Las autoridades nacionales solicitaron a entidades federales y municipales promover esa transformación con la presentación de propuestas viables para ser consideradas en la Constitución que se gestaba.

Desde nuestra palestra, organizamos los parámetros turísticos, que de acuerdo al consenso de los turismólogos, comunidades, gobiernos, empresarios, trabajadores y demás representantes del sistema cultural, histórico, político y social, debían ser incluidos en su redacción. Por fin el turismo tendría rango Constitucional.

Luego de meses de reuniones, análisis y acuerdos, se logró un documento novedoso que los estados del sur del país entregarían al Gobierno. Escogiéndose por unanimidad que el evento se realizaría en nuestra instancia Municipal. ¡Tremenda responsabilidad!

El día pautado sería el 27 de septiembre, “Día Mundial del Turismo”.

Y por causalidad del destino, en esa fecha, mi padre debía ser operado de corazón abierto por un problema cardiaco, que su familia desconocía su magnitud. El secreto estaba entre los galenos y mi progenitor era uno de ellos. Su familia solo sabría que era una intervención muy riesgosa.

Días antes, lo había llevado y despedido en el aeropuerto, que junto a mi madre viajaba a Caracas para solucionar su problema de salud.

En privado me expresó lo orgulloso que se sentía de que nuestro estado fuese el pionero en presentar el documento y que formara parte de ese liderazgo. Sin un ápice de tristeza por lo que le esperaba, se guardó en el corazón con ilusión mi promesa de viajar a Caracas el 27 de septiembre, en horas de la tarde.

… Con una fortaleza inexplicable logré exponer el discurso para iniciar el acto de presentación y entrega del documento ante las autoridades nacionales, a pocos minutos de conocer la noticia que mi progenitor había dejado el plano físico y su alma se convertía en un gran mentor para nuestra familia. Durante su transición a la gloria de Dios, me acompañó en el evento más importante para el sector y me arropaba con su gran fuerza espiritual para superar su partida física y tatuaba en mi alma su gran legado y su promesa de que nunca nos abandonaría.

Eso no alivió el dolor, pero me dio la sensación de que estuvo presente en el salón con una gran sonrisa de gozo, una despedida gloriosa del mundo físico para alguien que vivió el turismo como una de sus grandes pasiones.

Ahora, mirando la escena con la perspectiva que dan más de 20 años, veo cuánta razón tuvo y cómo le agradezco que me apoyara en siempre cumplir mis sueños.

Vivir en el turismo como una de mis grandes pasiones, es también una forma de honrar su memoria.

Carmen Sofía Sandoval Mata: 🇻🇪 🇪🇸 Trabajé en ámbitos del sector público turístico Venezolano, participé en colaboraciones internacionales para planes de turismo como experta venezolana; en los últimos diez años he asesorado en inversión privada, en España apoyé en gestión de pisos turísticos en plataformas digitales. El turismo es mi pasión en redes sociales, escribo #TurismoPostCovid y subo fotografías de paisajes que motivan y regalan.
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