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Tinajas Lamistas
Tinajas. Cerámica Lamista.

Cerámica Lamista, mucho por hacer

Parte de la historia de la cultura de los pueblos, se reflejan en la cerámica; y, es a través de ella, que representaban su cosmovisión, vida cotidiana, emociones y el amor a la vida y la tierra, como lo vemos reflejado en las diversas muestras y restos cobijados en los museos y colecciones del mundo. 

Nuestro país (Perú) no es ajeno a esto; y, nos enorgullece que esta manifestación artística, haya alcanzado niveles de calidad y expresividad que compiten con muchas culturas del mundo; porque, nuestras culturas lograron combinar la inteligencia, la habilidad, la sensibilidad, la tecnología y el arte para dejarnos legados que hoy son admirados por el mundo.

En el transcurso del tiempo, en nuestra región y en la provincia de Lamas, se han encontrado utensilios trabajados por nuestros antepasados, cuya importante labor, no solamente está en la fabricación, si no en el estudio químico práctico, laboral y comercial que permitieron que la población creciera y se manifestará considerablemente en los diferentes pueblos.

Esta manifestación que surgió en los albores de nuestra historia humana, hoy, es una de las actividades más difundidas en el país. Los registros de cerámicas más antiguos en el Perú datan entre los 1800 y 1300 a.C., las primeras formas conocidas provienen de la costa y son muy primitivas, donde sus bordes y paredes eran delgados y sus formas imitaban a vasijas y cuencos realizados con mates; que con el paso del tiempo, han ido alcanzando niveles artísticos, de calidad y utilidad.

Lamas una ciudad rica en historia, tradición y arte, en la elaboración de cerámicas, que se practica desde hace años atrás; al llegar los chankas a Lamas, comenzaron a trabajar con la arcilla, los utensilios y recipientes que se usaban a diario; como ollas de barro para la preparación de sus alimentos, tiestos como platos, tinajas para conservar el agua y mantenerla fresca, entre otros; cuya calidad se manifiesta hasta nuestros días.

En ese sentido, si buscamos que la cerámica Lamista, sea parte de nuestra marca ciudad con calidad y buena reputación, es necesario mantener su estilo, textura, forma, color, procedimientos de fabricación, cuya particularidad le da un valor agregado al arte; pero sobre todo, revalorando su proceso de elaboración, como un valor agregado al arte, cuya magia es transformar el barro en magníficas piezas de arte.

Mujeres con tinajas

Solo aquello que tiene este valor, tiene esencia.

La reputación de una marca habla de los valores funcionales, sociales y emocionales. Esta combinación da como resultado una marca, que debe incorporarse en la cultura de los pueblos y esta le da un valor cultural que identifica a los pueblos. 

La cerámica Lamista, con todas estas características y cualidades, necesita que estos valores funcionales o utilitarios, sean explicados en su utilidad y funcionalidad, que dan comodidad en la vida cotidiana; pero además, se suma su estética y los elementos para su fabricación que provienen de la naturaleza, como la arcilla, el copal, el lacre y los pigmentos que le dan color como el achiote, la tierra blanca; a los que se suman, los valores ancestrales y el arte del pueblo, que trasmiten historia y tradición.

Cuando valoremos todas las cualidades de la cerámica y la llevemos en el corazón, el poblador lamista y el turista podrá sentir la satisfacción que da el adquirir una cerámica hecha en Lamas, y esta sensación la  compartirá,  pues sentirá que existe una gran relacion de calidad-precio. 

Es verdad que los valores emocionales son los más rescatables; y, a pesar que hay muchas personas que tienen una empatía natural con nuestra cerámica, no podemos bajar la guardia, y debemos aprovechar la globalización para complementar el arte ancestral con diseños innovadores, pero sin perder la esencia y la magia de las manos de nuestros kechwas de Lamas, que labran arte.

Mujer mostrando tinajas

Una estrategia para promover la artesanía, pasa por evidenciar y potenciar aquellas buenas prácticas que combinan los valores, la utilización de elementos naturales, colores ligados a la tierra, manos que dibujan, manos que trabajan la arcilla, pero sobretodo, manos que moldean con historia y arte que se transmiten de generación en generación.

Los conceptos claves serian: diseño y función, nuevos usos y nuevas necesidades, rescate de la iconografía como valor de sinónimo de cultura y sostenibilidad con la clave que “lo pequeño es hermoso”; así como también, buscar la complicidad de las identidades culturales y la tradición como raíz del futuro. 

Con todo esto nos preguntamos:

¿Qué se debería hacer para posicionar la cerámica Lamista? 

  • Identificarnos con ella, tenerla en nuestro hogar, pero sobre todo en el corazón.
  • Desarrollar exposiciones de alto nivel regional, nacional e internacional.
  • Creación de un equipo técnico, con conocimiento, pero también con sentimiento, sobre nuestra cerámica.
  • Incorporación del arte de elaborar la cerámica de Lamas, en los contenidos de todos los niveles educativos.
  • Participar en concursos a nivel nacional, donde se muestre la experiencia en los campos del diseño y artes plásticas; para ello, es necesario dotar a la artesanía de prestigio.
  • Editar y publicar catálogos, trabajos de validación investigativa, para resaltar el nivel de excelencia del sector.
  • Elaborar el abanico de “ARTESANÍA DE LAMAS”, que permita desarrollar acciones internacionales para testar y validar nuestro nivel de elaboración de la cerámica lamista.
  • Desarrollar campañas publicitarias para sedimentar y normalizar la idea que “la cerámica de Lamas, es calidad”. Para esto, es necesario liderar un proceso de conocimiento y ordenar un plan estratégico que articule, en el tiempo y espacio, las acciones que permitan lograr los objetivos.

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Acerca de Cindy Flores Pinedo

🇵🇪 Vive en la ciudad de Lamas, región San Martín, cuenca amazónica del Perú. Maestra en Gestión Pública con más de 15 años de experiencia en la gestión y organización de eventos. Experta en marketing e imagen corporativa, consultora de proyectos turísticos, culturales y sociales; asesora de hoteles, restaurantes y emprendimientos en la región San Martín; ha participado en diferentes eventos como ponente.