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¿Vale la pena estudiar turismo?

Detrás de aquellos que tomamos la decisión de estudiar turismo y sus carreras a fin, existen una serie de mitos, o mitomanías, que generalmente nuestra sociedad liga a los estudiantes que eligen la carrera más fácil, que sólo piensan en viajar o que por estudiar escogen lo que haya; y en la actualidad con el sistema de puntajes de la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación de Ecuador (SENESCYT) para ingreso a las Instituciones de Educación Superior (IES), dicen también “el puntaje sólo le alcanzó para eso”.

La situación se vuelve aún más difícil teniendo en consideración la edad promedio de un estudiante de 18 años que está por terminar el colegio, afirma Ledhesma (2018), “Aquí sólo existe una verdad: cuando estudiamos lo que nos apasiona, siempre es más fácil. Cuando estudiamos lo que no nos gusta, todo se vuelve difícil. Si bien a los 18 años saber lo que nos apasiona puede ser aún tarea difícil, sí podemos ser conscientes de qué expectativas y necesidades tenemos, y con qué actitudes y aptitudes contamos para desarrollar”.

No obstante, deberías tener en cuenta las consideraciones que aquí te menciono con el ánimo de incentivarte a irte por el turismo si estás buscando que estudiar.

Si se tiene una visión cuantitativa del turismo, es decir, el aumento de llegadas de turistas al país, el número de empleos generados y las divisas producidas por turismo, por supuesto que sí, estudiar turismo resulta idóneo.

Por otro lado, es importante conocer de buena tinta, que según el Reglamento General de Actividades Turísticas, Art. 205.- Política prioritaria del Estado.- Se declara como política prioritaria de Estado el desarrollo del turismo en el país. Es decir que el Estado, debe constantemente desarrollar mecanismos que busquen el cumplimiento de la referida disposición, por ende, los profesionales del sector, muy probablemente no dejarán de tener oportunidades de inserción en el campo laboral.

Por su parte en el tiempo en el que vivimos, trabajar es una necesidad cada día creciente, y los nuevos paradigmas la ligan al emprendimiento, no obstante, y dado que no todos los emprendedores poseen la capacidad económica para montar una empresa de productos físicos, los servicios (turismo) se convierten en una alternativa tentadora, si consideramos el aspecto inversión.

En cuanto al aspecto formativo-profesionalizante, el Reglamento General de Actividades Turísticas, artículos 193, 194 y 195, establecen los parámetros de capacitación, formación y profesionalización turística. A esto se suma la oferta académica de las universidades nacionales y extranjeras, tanto en tercer como en cuarto nivel, y las becas parciales y totales de IES y fundaciones.

Estudiar turismo es también una oportunidad de conocer primero que todo, tu país y sus bondades naturales y culturales, es una forma de convertirse en un apasionado defensor de nuestro patrimonio, es enriquecerse con la cultura y tradición de nuestros pueblos, es defender e identificarse con nuestras etnias, un profesional de turismo es multifacético, al punto de ser un polímata, ¿Aun pensando qué estudiar?

“Cuando los años pasen recordarás tu vida y sabrás que tomaste la mejor decisión: estudiar turismo” – Entorno Turístico.

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Acerca de Isidro Alcívar Vera

🇪🇨 Es Ingeniero en Administración de Empresas Turísticas, con un Máster en Gestión de Empresas Turísticas. Investigador acreditado por la SENESCYT-Ecuador en temas relacionados al turismo: rural, comunitario, sostenible y arqueológico. Escribe para los periódicos El Mercurio y El Diario.