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Agua blanca, Ecuador
Comunidad Agua Blanca en la costa manabita//Créditos: Comunidad Agua Blanca

Resiliencia y turismo comunitario en Ecuador

Según Ruiz y Vintimilla (2009), en el Ecuador como en otras regiones de América Latina, la descomposición del régimen de hacienda, a raíz de los procesos de reforma agraria entre los 60 y 70, fue parte de un proyecto que buscaba incorporar el mundo campesino e indígena al estado nacional y a su empresa modernizante; estos procesos provocaron dramáticas modificaciones en los modos de vida de los campesinos.

En tal escenario, se les daba dos opciones a las comunidades; someterse a lo que buscaba el régimen de la reforma agraria e ir de la mano con la modernización o luchar por la preservación de su modo de vida tradicional, es decir, sentirse más identificados con la vida y trabajo en conjunto, la agricultura, mingas, compadrazgos, etc. Es así, que la resiliencia de las comunidades y su deseo de mantener su identidad étnica y cultural, en el oriente y costa ecuatoriana nacen las primeras propuestas de una forma distinta de generar recursos para los sitios de interés comunal, a la que llamaron turismo comunitario.

A partir de entonces, el Ecuador ha desarrollado el turismo en dos escenarios, el tradicional integrado por operadoras de turismo, servicios hoteleros, restauración, transporte turístico, entre otros. Pero a la vez, las zonas rurales han planteado desde la descomposición del régimen de la hacienda, una relación con la actividad turística comunitaria. En la costa manabita, existen 3 claros ejemplos de comunidades resilientes que apostaron por el turismo comunitario: Agua Blanca y Salango en Puerto López y Portovelo en San Vicente.

Agua Blanca es por varios autores considerada como el Génesis del turismo comunitario en Ecuador, y es que antes de la creación del Parque Nacional Machalilla en los años 70, la comunidad se sostenía casi que exclusivamente de la producción de carbón, lo que llevó a la depredación del bosque. No es sino, hasta la llegada de varios arqueólogos al sitio, que el turismo comunitario toma fuerza con la creación del museo in situ y constante capacitación, lo que ha llevado a la comunidad a mantenerse en la línea de tiempo y ser una de los ejemplos más claros, de que no es necesario “ceder” a la modernización perdiendo las raíces, es el referente de un modelo capaz de beneficiar social, económica y ambientalmente a un destino turístico.

No muy lejos, la comunidad de Salango, que ha sido sometida a privatización de tierras comunitarias y explotación extrema de sus recursos marinos por parte de empresas foráneas  que no han representado ningún beneficio a la comunidad, ha visto desde comienzos del año 2000, una alternativa en el turismo comunitario, “un proyecto que ha buscado un modelo de turismo basado en la valorización del patrimonio como generador de valor agregado para las poblaciones locales y el visitante, afirmando la necesidad de revertir el modelo de consumismo por un modelo de desarrollo social, con identidad, económico y ambientalmente sostenible”. (Roux, 2013)

En similares condiciones, la comunidad de Portovelo en San Vicente, con la llegada del boom camaronero, gran parte del manglar fue devastado para la creación de camaroneras, y es que la extracción de recursos de comunidades que por años han sido objeto antes que sujeto de beneficios, ha sido una constante.

No obstante, modelos de turismo como el comunitario, les han abierto una puerta de oportunidades hacia el trabajo en conjunto, el beneficio colectivo, la inclusión social, el empoderamiento cultural, la educación, la responsabilidad ambiental, entre otros aspectos, que dejan en evidencia la capacidad multiplicadora de beneficios del turismo, y, también nos recuerda que en las zonas rurales de todo el Ecuador el potencial turístico va en constante crecimiento y evolución.

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Acerca de Isidro Alcívar Vera

Isidro Alcívar Vera
Ingeniero en administración de empresas turísticas por la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí. Actualmente curso estudios de postgrado de maestría en gestión de empresas turísticas por la Universidad Tecnológica empresarial de Guayaquil, al mismo tiempo que el Diplomado “Experto Internacional en Comunicación Turística” por la Organización Mundial de Periodismo Turístico. Profesionalmente desarrollo funciones administrativas y docentes dentro de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, tengo el agrado de ser articulista de los diarios “El Mercurio de Manta y El Diario Manabita”, he trabajado como guía de museo, agente de counter, guía freelance y he colaborado activamente con la cámara de turismo del cantón Manta.