Al organizar un viaje y comentarlo con amigos o familia, indefectiblemente surge una seguidilla de recomendaciones, consejos y lo que muchas veces se nombra en turismo como «los imperdibles»: esas actividades que la inmensa mayoría de los turistas que visitan cierto destino se ven de alguna manera “obligados” a cumplir.
Frases como: «No podés ir a A y no hacer/conocer/ir a B«; «Si vas a ‘X’ lugar y no vas a ver/hacer/conocer ‘Y‘, es como si no hubieras ido», suelen ser bien intencionadas, pero la realidad es que son un arma de doble filo. Y el motivo es simple: todas las personas son distintas, y lo imperdible de alguien puede ser el colmo del aburrimiento para otra.
He visto, en foros de viajes, gente que ahorró con mucho sacrificio, peso sobre peso, para cumplir el sueño de conocer un determinado destino, y que arma su itinerario de acuerdo a los imperdibles de otros, y que terminan decepcionados, con un sabor amargo, porque se aburrieron, porque sus expectativas eran otras, porque “esperaban otra cosa”. La información de otros viajeros es valiosa, por supuesto, pero hay que filtrarla.
Índice
¿Cómo saber cuáles son TUS imperdibles?
Bueno, la respuesta es muy fácil de definir, pero llevarla a la práctica sí va a llevar un poquito más de esfuerzo.
Primero, tenés que responder honestamente las siguientes preguntas:
- ¿Qué actividades son las que disfruto? Actividades al aire libre, museos, turismo de aventura, buceo, esquí, etc.
- ¿Qué temas me interesan más para conocer en este viaje? Ejemplos: arquitectura, arte, historia, gastronomía, cultura local, etc.
- ¿Cuál es mi objetivo en este viaje? No es lo mismo si el objetivo del viaje es el descanso o la aventura.
- ¿Qué limitaciones tengo? ¿Cuál es mi presupuesto? ¿Con cuántos días cuento? ¿Viajo con niños? ¿Viajo con personas con movilidad reducida? ¿Todos en el viaje tenemos intereses similares o toca llegar a un acuerdo?
Ahora, con estas respuestas, viene el verdadero trabajo. Vas a tomar una a una cada ciudad a la que querés ir, y vas a investigar qué atractivos hay en ella relacionados con tus intereses, horarios, disponibilidades, costos y restricciones. Luego, vas a ver cuántos días necesitarías en cada ciudad para hacer las actividades, y empezás a asignarle a cada actividad una prioridad.
En este punto, anotá TODAS las ciudades y todas las actividades; ya habrá tiempo para recortar luego.
Ya tengo mi lista, ¿ahora qué hago?
Como lamentablemente no es posible conocer todo en un solo viaje, con las prioridades y limitaciones claras, se van descartando las actividades menos prioritarias y se va armando el itinerario realista a medida de nuestra disponibilidad de tiempo y dinero para el viaje.
Lo que a mí más me funciona es ir armando distintas versiones y combinaciones del itinerario, repasar mis prioridades, ver qué combinación me genera más ilusión. Y de esta manera, los verdaderos imperdibles decantan por su propio peso.
Algunos ejemplos de cómo apliqué esto en mi eurotrip
Algunos ejemplos de mi experiencia personal, armando por mi cuenta mi eurotrip:
- En París, por varios motivos, me quedé solo dos días, aunque todos me decían que cinco días es el “mínimo”. De arte no entiendo mucho, no me atraía ir al Disney de París (que consume todo un día), pero sí me gusta la historia, entonces elegí el paseo de las catacumbas, que no suele estar en los itinerarios más convencionales, ¡y me encantó!
- Por otra parte, elegí quedarme tres días y dos noches en Venecia cuando muchos lo hacen una visita de ida y vuelta en el día, y me hubiera quedado más si hubiera podido. ¿Por qué? Simplemente porque era mi sueño conocer Venecia, hicimos tours de leyendas e historia, y caminarla sin prisa ni pausa fue simplemente mágico.
- Fui a Alemania sin pasar por Berlín ni por Múnich. ¿Y qué hicimos? Conocimos la Selva Negra, que es una reserva natural imponente de una belleza y riqueza natural que corta el aliento; también la ciudad de Stuttgart, cuna de la industria automotriz, el pueblo Esslingen, que parece salido de un cuento, y la ciudad de Heidelberg, con su característico castillo cargado de historia.
Algunos TIPS para empezar a organizar tu viaje
- Pensar en términos de ciudades/pueblos y no de países. En viajes multipaís, como puede ser un eurotrip, es importante siempre pensar en términos de ciudades o pueblos y no de países. Es un error frecuente pensarlo en términos de países: “5 días en Italia, 5 días en España”, lo cual puede dar una percepción equivocada del tiempo que realmente tenemos disponibles y al no considerar las distancias y traslados entre ciudades.
- Pensar en términos de noches, no de días. Los alojamientos se manejan en noches, y los tiempos de traslado consumen bastante tiempo de los “días”, por lo que considerar los días nos puede dar la falsa sensación de que tenemos más tiempo que el que en realidad tendremos.
Por supuesto, esto es solo el principio. Con una idea de itinerario, hay que llevarlo a la realidad: traslados, alojamientos, reservas de actividades, seguro viajero y otros requisitos de viaje. Y todo eso lo iremos viendo en los próximos artículos, desmenuzando paso a paso el armado del viaje para que sea, realmente, el viaje que soñaste.
