La necesidad de una formación de administradores para el sector turístico

La administración en las empresas turísticas tiene, actualmente, responsabilidades y funciones de gran significancia en buena parte de los países de nuestro mundo. La posibilidad de que pueda alcanzar los objetivos que han sido encomendados depende de diversas variables entre las que tiene considerable relevancia el factor humano. Específicamente, en el campo básico de la gestión del aparato empresarial del sector turístico, la capacidad de afrontar los complejos problemas de organización que supone el tipo del sector tanto público como privado que caracteriza principalmente a los países latinoamericanos se halla supeditada, en gran medida, a la disponibilidad del talento humano con las aptitudes y calificaciones apropiadas para un desempeño administrativo eficiente.

Nuestro actual entorno turístico requiere de un mayor número de profesionales en esta materia, muchos países dependen en gran medida del turismo tanto nacional como internacional: para México es una actividad muy relevante.

La capacidad para lograr resultados en las organizaciones de este sector dependerá desde el punto de vista técnico, de su aptitud para, entre otros aspectos, analizar situaciones, definir alternativas, prever sus posibles desarrollos, evaluar efectos generados, retroalimentar nuevos procesos de decisión, comprender las causas profundas del comportamiento humano en el campo organizacional, liderar grupos humanos, utilizar tecnología, etc.

La dinámica empresarial en nuestra nación genera una vasta demanda de competencias profesionales y laborales: en ella es posible distinguir dos componentes básicos. Por un lado, existe una demanda de obtención o perfeccionamiento de conocimientos, aptitudes y habilidades de los protagonistas actuales a ser cubierta por programas de capacitación. Por otra parte, hay una demanda de profesionalización o de administradores profesionales, entendiendo el concepto en un sentido amplio que engloba a todas las áreas cognoscitivas directamente ligadas a la gestión de organizaciones en forma general. La demanda de administradores para las empresas turísticas tiene diversos contenidos: implica la necesidad de profesionalizar ejecutivos actuales, de integrar profesionales en la materia para reemplazar cuadros organizacionales presentes, de reclutar nuevos funcionarios y ejecutivos con nivel profesional para cubrir las demandas emergentes del crecimiento, de incorporar administradores especializados en áreas específicas para satisfacer los requerimientos particulares que ofrecen ciertos programas de incorporación reciente a la esfera de acción empresarial.

En diversas ocasiones se ha intentado formular perfiles globales del administrador de empresas turísticas a partir de la mera intuición personal o grupal. Por lo general, se reducen a abstracciones de carácter muy amplio, que no proporcionan la base necesaria para programar esfuerzos educacionales en función de estos. Es primordial llegar a concretar un perfil que tenga utilidad operacional en términos educacionales. Para ello debe contener elementos bien diferenciados, precisos, carentes de contradicciones, vinculados por la concepción global que los dirige. En estas condiciones podrá servir de producto educacional meta, apto para orientar la selección de insumos formativos que puedan favorecer la conformación de ese producto.

Se requiere planificar el perfil de este administrador con una concepción que podría denominarse “integral”, que se maneje con una perspectiva rica y amplia del proceso organizacional que atienda a las diversas condiciones de diferente índole, ligadas en todos los casos a las características de la realidad turística empresarial nacional y sus demandas, que deben considerarse para conformar recursos humanos con efectiva potencialidad desde el punto de vista de capacidad administrativa.

La empresa turística genera en los países con vocación turística una intensa demanda de capacidades administrativas que tiene una doble expresión:

  • La de necesidades de desarrollo de competencias de funcionarios y/o ejecutivos.
  • La profesionalización administrativa, involucrando allí la formación en el ámbito profesional de ejecutivos actuales, la preparación de nuevos administradores en este tipo de empresas, la capacitación profesional para programas administrativos especializados.

Estas demandas tienen diferente naturaleza y, por ende, se requieren proyectos educativos de distinta estructura para satisfacerlas.

Corresponde a las estructuras universitarias el esfuerzo de formación de largo plazo de los recursos humanos. La educación superior tiene la responsabilidad central de formación de administradores turísticos de mejor calidad frente al crecimiento de la demanda de capacidades administrativas por parte de la Iniciativa privada, principalmente.

El administrador requerido en la llamada “la industria turística” deberá tener competencias para la conducción de grupos humanos, deberá tener disposición de elementos que le permitan entender la situación básica existente en su área de actividad, en aspectos como el funcionamiento grupal, las resistencias a cambios, los liderazgos informales, los problemas de comunicación, y percibir las grandes líneas de desarrollo de la problemática humana de la organización en su conjunto. Para ejercer un liderazgo eficiente deberá sumar a esos conocimientos calidades personales para la interacción productiva, la elaboración emocionalmente madura de conflictos interpersonales, la motivación hacia el trabajo colectivo, y el desarrollo de la participación.

Referencias

Mauricio Sotelo Arriaga: 🇲🇽 Lic. en Turismo. Pasión, disciplina y voluntad: ingredientes indispensables para mostrar amor por el turismo.
Entrada Relacionada
Entradas recientes