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Ana y Camille
Ana Encina de la ciudad de Pilar (Paraguay) y Camille de Burkina Faso (África), estudiantes de turismo.

Estudiar turismo en el extranjero: Historias de África y Paraguay en Argentina

Estudiar una carrera universitaria en el exterior significa, en el mejor de los casos, la apertura de un gran abanico de posibilidades: aprender un nuevo idioma, aprender sobre otras culturas, adquirir nuevas maneras de pensar y manejarnos en nuestro entorno, vivir nuevas experiencias, crecer mental, emocional y profesionalmente; sumado al hecho no menos importante de estar lejos de casa, de los afectos y del mundo habitual, adquiriendo de esta forma un desarrollo personal y profesional, y desarrollando capacidades de flexibilidad, adaptación y aceptación de una nueva realidad. 

Ana, de la ciudad de Pilar (Paraguay) y Camille, de Burkina Faso (África) son estudiantes de Turismo en la Universidad Nacional del Nordeste en la provincia de Corrientes, Argentina. Están viviendo en Corrientes desde hace 5 años y nos cuentan sobre sus experiencias estudiando en Argentina, lo que los motivó a estudiar lejos de sus hogares y cómo han transcurrido estos años inmersos en una cultura nueva, amigos nuevos, y formándose como profesionales del turismo.

Ana de Paraguay en Corrientes, Argentina
En la imagen, Ana Encina.

¿Cómo surgió la idea de estudiar en el exterior, específicamente en Argentina?

Camille: Particularmente, mi idea de estudiar en el exterior se basa en adquirir conocimientos académicos distintos a la de la enseñanza de mi lugar de nacimiento, acumular nuevas experiencias y tener una visión global del mundo. Llegué primero a Brasil para estudiar y como ya hablo portugués me surgió el interés y la posibilidad de venir a Argentina y así aprovechar aprender un nuevo idioma y continuar con mis estudios.

Ana: En mi familia siempre tuvimos una “conexión” con Argentina. Tenemos familiares y mis padres incluso estudiaron y vivieron allí varios años. A la hora de decidir ir a estudiar a ese país tuve en cuenta eso, además de que mi hermano se encontraba también realizando sus estudios universitarios en Corrientes por lo que viviríamos los dos juntos; y finalmente, el plan de estudios que ofrecía la carrera de turismo en la UNNE, que tenía mucha diversidad en cuanto a materias/enfoques dentro de la actividad turística, mientras que las opciones que estaba manejando como posibilidades en Paraguay se enfocaban más en la hotelería. Así también, poco antes había vuelto de un programa de intercambio cultural que había realizado por un año en Bélgica, y me emocionaba la idea de nuevamente volver a experimentar el salir de mi zona de confort y pasar otra vez por ese proceso de adaptación a una nueva ciudad y cultura. 

¿Qué podés contarnos sobre tu experiencia de intercambio?

Ana: El intercambio cultural que realicé fue entre 2015 y 2016 a través de la organización AFS. Estuve un año viviendo en Bélgica, en la parte flamenca del país, específicamente en la provincia de Limburgo, en la frontera con los Países Bajos. Allí vivía con una familia que realmente fue una de las mejores partes de mi intercambio porque me hicieron sentir como una más de ellos y hasta ahora tenemos mucho contacto. También fui al colegio, hice el último año y conocí un montón de gente tanto de Bélgica como de otros países que también estaban haciendo un intercambio en ese país. 

Fue un antes y un después en mi vida, y cambió muchísimo la manera que tenía de relacionarme con los demás y creo que me volví un poco más abierta a conocer nuevas personas, a no juzgar de antemano a nadie y a animarme a vivir nuevas experiencias.

De tantas opciones, ¿Por qué turismo?

Ana: Cuando tenía que elegir me guié en un principio porque me gusta mucho viajar y creo que todos los que elegimos estudiar esta carrera tuvimos esto como uno de los principales propulsores en un inicio. Me encanta todo lo relacionado a la geografía, la historia, conocer otros lugares, otras culturas, los idiomas, otras personas y modos de pensar y aprender de ellos.

Siempre tuve estos gustos, pero los mismos se incrementaron gracias a ese intercambio cultural que pude realizar. Si bien, antes de hacer este intercambio ya tenía en mis planes estudiar turismo, luego de esta experiencia pude confirmar que realmente esto era lo que me gustaba y en lo que quería formarme. Eso sí, considero que acá es importante mencionar que esa idea inicial que yo tenía de que “voy a estudiar turismo porque me gusta viajar” luego fue cambiando hacia otra cosa pero siempre de mi agrado. Cambió mi perspectiva de que “yo voy a ser la persona que va a viajar”. No digo que durante el periodo laboral no se va a viajar, si bien aún estoy estudiando, tuve la oportunidad de hacer viajes durante la carrera y creo que así también será en un futuro, pero a lo que me refiero es que empecé a pensar más en que yo voy a tener la oportunidad de hacer que otras personas viajen, servirles y atenderlos de la mejor manera, hacer que lleguen turistas a una localidad y que los residentes se vean beneficiados de eso.

Camille: Elegí la carrera de turismo por mis experiencias previas de viajes, desde los 13 años tuve la posibilidad de recorrer 18 países y también aprendí y puedo hablar varios idiomas. Ya tenía la noción de lo que es el turismo, y creo verme bien posicionado para ser un profesional en este ámbito y en un futuro aportar mis experiencias propias y conocimientos técnicos.

Camille de Burkina Faso
Camille Tonde.

La sociedad tuvo que hacer frente a un cambio rotundo en sus vidas por la pandemia del Covid19. ¿Cómo se adaptaron ustedes en su rol de estudiantes durante el 2020 y hasta hoy en 2021?

Camille: La pandemia Covid-19 impactó el mundo entero sin excepción de país o de sociedad pero en Argentina el aspecto económico fue bastante crítico, además de la adaptación a la nueva forma de estudiar, que particularmente y creo también en general, no fue fácil en término del acceso a la conectividad de internet y de los artefactos para conectarse.

Ana: Fue bastante difícil sinceramente, y creo que así fue para todos. Todo el periodo en donde se inició la pandemia, la cuarentena estricta y posteriores periodos en donde se fueron “levantando” algunas restricciones, estuve en Corrientes con mi hermano. Antes de eso siempre solíamos ir y venir entre Paraguay y Argentina cuando podíamos y teníamos tiempos libres o vacaciones, por ejemplo. Pero a partir de la pandemia todas las fronteras se cerraron por lo que estuvimos un largo periodo sin poder volver a ver a nuestra familia. Si bien la mayor parte del año estamos en Argentina y no los vemos, que de por sí ya es difícil, en ese momento se volvió peor porque todo era incertidumbre, no sabíamos cuándo íbamos a poder volver a verlos. En cuanto a mi rol como estudiante en la pandemia, también fue bastante complicado. Tuvimos como una semana de clases presenciales al inicio y luego empezó todo lo de la pandemia. No teníamos definido cómo íbamos a seguir, y como no estábamos preparados, se tardaron algunas semanas en poder organizar todo para poder dar clases virtuales. En conjunto con los profesores fuimos aprendiendo también a adaptarnos a esta modalidad, probando diferentes opciones para comunicarnos, dar clases, etc. Y a eso se suma lo que mencioné anteriormente, de que todos estábamos pasando por épocas difíciles, inciertas, familias separadas, gente perdiendo a sus seres queridos, etc. 

El turismo es un mundo en constante cambio del que se aprende y en el cual hay que adaptarse constantemente. ¿Cómo se imaginan a ustedes mismos en un futuro, ya siendo profesionales?

Ana: Creo que es una pregunta muy difícil, ya que como se menciona, el mundo del turismo está en constante cambio y considero que la vida de por sí muchas veces nos tiene preparadas cosas que no esperamos. Pero en este preciso momento que me pongo a pensar, en un futuro me imagino trabajando en el sector público del turismo de alguna localidad y trabajando en distintos proyectos de ese ámbito. Obviamente me gustaría que fuera en mi localidad, ya que considero que tiene mucho potencial turístico, pero como mencioné, muchas veces pasan cosas que nos hacen tomar otros rumbos. Me gustaría muchísimo incursionar y trabajar en lo relacionado al turismo de eventos y el área de negocios, y tengo planes de seguir capacitándome en otros países. Así también, no descarto la idea de introducirme dentro del sector privado, con una agencia de viajes o una consultora. Son sueños que tengo, muchos planes y metas a futuro y soy consciente del esfuerzo que todos ellos necesitan para ser alcanzados.

Camille: Claro, como se mencionó, el turismo siempre va evolucionando. Como futuro profesional hay que trabajar siempre para satisfacer las expectativas del turista que es elemento dinámico del fenómeno. Surgen nuevos deseos, nuevos tipos de turistas, se aumenta la exigencia. Hay que seguir investigando y capacitándose siendo profesionales.

Además de la formación profesional en Argentina, ¿Qué es lo que se llevan como aprendizaje, anécdota curiosa, algún nuevo gusto en particular o qué fue lo que más les gustó aprender viviendo en el país?

Camille: Además de la formación profesional lo que me llevo obviamente es el intercambio cultural. Son dos continentes diferentes, dos países con culturas diversas y es una gran riqueza para mi saber de la cultura Argentina, su semiótica, mitos y leyendas, son las cosas que más me atraen.

Ana: Sin duda alguna, me llevo conmigo para siempre a la gente que conocí allí, es en lo primero que pienso. Mis compañeros de la facultad que luego se convirtieron en amigos. Si bien hubieron personas que me hicieron pasar “malos ratos” al ser extranjera, tomé esas situaciones como experiencias que de alguna forma también ayudaron a mi desarrollo como persona, ya que considero que también esas situaciones son parte del proceso de adaptación. Elijo enfocarme siempre en esas personas que me recibieron con los brazos abiertos, que me hicieron sentir como una más de ellos a pesar de ser de otro país y siempre estuvieron dispuestas a ayudarme en todo, sobre todo en los primeros años que empecé a vivir allí y me contaban sobre la ciudad, sus costumbres y me hacían parte de sus actividades. 

También no puedo dejar de mencionar acá a mi gusto por el mate, que empezó en esta ciudad. De por sí el mate es una bebida que también se consume mucho en Paraguay, pero fue durante mi estadía en Argentina, y gracias a mis amigos de allí, que realmente agarré el gusto y empecé a tomarlo como parte de mi rutina del día a día. 

Por último, ¿Algún consejo o recomendación para quienes estén por comenzar sus carreras universitarias y piensen en estudiar en otro país?

Camille: Recomiendo a quienes tienen la perspectiva de estudiar en otro país que se animen y lo hagan, es una experiencia muy linda que deja mucho aprendizaje. Si pensamos ir a estudiar al extranjero debemos tener nuestros objetivos bien definidos y enfocarnos en ellos, también trabajar en nuestra ética y moral para poder aprender a convivir con personas y una cultura totalmente nueva, que no siempre es fácil, pero la experiencia que nos llevamos de ello es muy enriquecedora. 

Ana: Que siempre sigan a su corazón, que si el pensar en esto de ir a estudiar a otro lado les llena de ilusión que se animen y no lo duden. Miedos e incertidumbre siempre van a haber, pero creo que la valentía es lo que nos mueve como personas y hay que animarse a salir de la burbuja de uno mismo. Cuando se sale afuera no todo es “color de rosa”, pasan  muchas cosas: adaptarse a una nueva ciudad, un nuevo sistema, nuevas personas, estar lejos de la familia. Pero son situaciones de aprendizaje para cada uno y es allí cuando vamos formando nuestro carácter y nuestra forma de pensar. Es increíble lo mucho que uno llega a conocerse a sí mismo después de salir de casa, nos volvemos más independientes y cuando volvemos nuestro hogar vemos todo con ojos diferentes.

Quizás algunas de estas oraciones suenen un poco “cliché” pero realmente es así. Se viven muchas emociones y creo que el principal consejo sería estar con la mente y el corazón abierto para todo, para situaciones malas o buenas que se presenten, para distintas oportunidades porque allí es cuando realmente “vivimos” y generamos amigos, contactos, anécdotas, lecciones y valores que llevaremos siempre con nosotros.

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Acerca de Natalia Parras Zalazar

🇦🇷 A poco de graduarme de Técnica en Turismo y estudiante de Relaciones Internacionales. En mis tiempos libres me dedico a pintar y dibujar, leer, escribir (tengo un libro de divulgación científica en proceso) o sacar fotos; amo viajar, los idiomas, la cultura, y aprender siempre que pueda. Orgullosa y agradecida de ser de Latinoamérica.