carne essentiaLa carne es uno de los puntos fuertes de Essentia.

El restaurante Essentia es un descubrimiento formidable. Situado en Tarancón (Cuenca), en la carretera A-3, entre Madrid y Levante, Essentia forma parte de un complejo de lo más atractivo. Un espléndido alojamiento, el Ansares Hotel, de líneas elegantes y funcionales con 70 habitaciones, enfocado mayoritariamente al sector mice, una tienda gourmet ( presencial y online), un coqueto gastrobar y el mismo restaurante Essentia, joya de la corona, además de bodegas, cámaras de maduración de carnes y jamones, salas de banquetes y eventos y, varios proyectos de reciclaje y sostenibilidad, configuran un complejo de 15.000 m2 donde hay que detenerse si se viaja por la zona o simplemente, donde hay que acudir expresamente porque la visita bien lo vale.

Gastronómicamente hablando, Essentia es un restaurante donde el producto y la materia prima son del más alto nivel, encontrando suculentos platos de tipo tradicional, pero versionados, en muchas ocasiones, con toques modernos. Desde 2016, la familia Loriente, de larga experiencia alimentaria en el sector cárnico, lleva apostando por una oferta de calidad, fiable y honesta que convenza al comensal. La prueba es el éxito de su restaurante con llenos diarios.

Torreznos.

El chef Toño Navarro, curtido en los fogones de La Máquina de La Moraleja, Portobello (Madrid) y Las Rejas (Las Pedroñeras), entre otros, elabora una cocina de kilómetro 0, utilizando los productos de su propia huerta y de la región, algo que se aprecia gratamente en sus recetas. Comer en Essentia es una verdadera experiencia gourmet. No nos equivoquemos. No hablamos de un lugar de carretera donde pararnos a comer y proseguir viaje sin más. Essentia, como decimos, hay que disfrutarlo con calma porque es alta cocina a 45 minutos de Madrid. “Una cocina de producto, de temporada, noble, joven y entusiasta con su toque de modernidad en los productos típicos de la zona”: así es como les gusta definirse en Essentia. Y, desde luego, cumplen con las expectativas.

Verduras (excelentes tomates, piparras, alcachofas…), guisos, carnes, pescados…, todo está sobresaliente en Essentia. Porque aunque uno de los puntos fuertes de su cocina sean las carnes (poseen cámaras de maduración donde adquieren sabor sus célebres carnes de vaca finlandesa de raza Ayrshire, considerada la mejor carne del mundo por su alta infiltración, y de cerdo ibérico), no hay que olvidar sus estupendos pescados y mariscos: bonito, gambas, ostras, lubina (deliciosa cocinada a la bilbaína con ajitos)…Por eso, tiene más mérito si cabe la “experiencia Essentia”. Sabe contentar a todos los paladares con una cocina elaborada, variada y talentosa.

Lubina a la bilbaína con zanahorias.

En el apartado de carnes, destacan el cordero manchego (chuletitas de lechal), la careta de cochinillo confitada a baja temperatura con su toque crujiente, el entrecot de vaca trinchado, la pluma y el lagarto a la parrilla.

Hay que reseñar que las carnes vienen hechas en parrillas “Meat Tables” (únicas en el mundo), diseñadas por el propio equipo de Essentia en colaboración con una empresa valenciana de ingeniería. Inspiradas en las parrillas yakiniku japonesas que se encastran en las mesas para que los comensales cocinen la carne a su gusto, pero, a diferencia de éstas –que funcionan con carbón–, incorporan una plancha de última generación que alcanza los 280-300 oC permitiendo que la carne se selle en menos tiempo para que mantenga sus jugos y, por ende, todo su sabor. De su sistema exclusivo destaca también que el calor se distribuye de forma homogénea y la temperatura no desciende hasta que no se ha terminado de cocinar –lo que evita que la carne se cueza.

Escabeche de cerdo.

En cuanto al cerdo ibérico, no se puede ir a Essentia y no probar su inmenso jamón de Jabugo o sus deliciosos torreznos de panceta ibérica, sello de la Casa, que se maduran en una cámara propia, resultando tiernos por dentro y crujientes por fuera, sin grasa. Grande es, también, la pluma de cerdo escabechado (una de las mejores que he probado). También, se encuentra en la carta la presa, el lagarto y la lágrima. En definitiva, un auténtico paraíso gastronómico para degustar carne excelente bien cocinada, con gracia y modernidad.

Jamón de Jabugo.

La carne en su estado más puro y saludable es la clave en Essentia. Los cortes de vaca finlandesa van del entrecot, la picaña, el taco de lomo, el solomillo y su famoso chuletón fileteado. Las carnes se sirven al peso –se pide un consumo mínimo de 25 €– y se acompañan con patatas fritas y pimientos de Lodosa. Estos dos últimos acompañamientos auténticamente deliciosos.

Bonito, tomate y piparras.

Como hemos dicho, hay sabrosísimas opciones para los no carnívoros. El comensal gourmet amante del pescado o de los arroces no va a tener ningún problema. La oferta es insuperable, llamando la atención la frescura de los pescados y mariscos. Los postres bien valen un descubrimiento como la tarta de queso, una de las especialidades de la Casa, elaborada con productos de la zona.

Tarta de queso.

Y para completar la “experiencia gourmet” en Essentia, hay que probar sus vinos. No en balde, uno de los atractivos del complejo es su excelente bodega con más de 300 referencias. Contiene desde vinos manchegos de pequeñas bodegas que trabajan por recuperar variedades autóctonas en peligro de extinción, como la Moravia, la Albillo o la Pardilla, una colección de jereces y vinos de guarda, entre los que se encuentran joyas como Pingus, Flor de Pingus o Único. ¿Qué mejor idea que maridar una manzanilla con jamón de jabugo, un Chardonnay  Newton Johnson con croquetas, torreznos con Champagne, o un vino italiano tinto San Giovese, Villa Antinori con lubina? Desde luego, una bodega de alto restaurante.

Algunos vinos de la extensa bodega de Essentia.

Essentia tiene todo para ser un lugar gastronómico ideal para cualquier gourmet que se precie, con una relación precio-calidad óptima (se nota que no estamos en Madrid). Es patente el dinamismo, el buen hacer y la profesionalidad en este “emporio” conquense, donde predomina la hospitalidad y la simpatía. Y, sobre todo, una excelente gastronomía.

Dirección: Av. de Adolfo Suárez, 30. Tarancón, Cuenca / Autovía A-3, km 79

Teléfono restaurante: 969 322 397 / Teléfono hotel: 969 182 993

Precio de Essentia: 40 euros/ persona- Gastrobar: 20-30 euros/ persona

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Por Carmen Pineda

Inquieta, rigurosa, sensible y amante de la cultura (sobre todo el cine), el turismo, la gastronomía y los viajes. Me gusta comunicar y escribir sobre mis experiencias y sobre el mundo en general.

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