Crisis en turismo

A simple vista es fácil escribir sobre la situación en América del Sur (Sur), y cómo las crisis afectan a todo el turismo. Empezando por las lineas aéreas y las reservas de hotel y  su posterior cadena de proveedores de servicios (desde restaurantes a lavanderías o proveedores de alimentos).

Los afecta, no pueden hacer nada, deben a simple vista resguardarse y esperar. La solución no depende de ellos.

En verdad a crisis extremas, medidas extremas…

Vamos por partes

No todas las crisis son iguales, de hecho la mayoría de estas últimas semanas, son de orden más político que de poder adquisitivo. La crisis que afecta la real parte económica es la Argentina. La Boliviana, Peruana y Chilena (si bien son reclamos de ingresos), son más de tono político. Sus monedas y reservas no han sufrido significativamente como el caso Argentino.

Las situaciones políticas, están extremadamente lejos para actuar y resolver situaciones de la microeconomía en tiempos de crisis. De hecho no sólo se han cancelado reservas sino que se han llegado a tapiar hoteles para protegerlos de las manifestaciones (Chile) o cancelado rutas aéreas (A. Airlines – Bolivia, la anticipó).

De hecho para las crisis económicas, generalmente poseen mayor previsibilidad y permiten algún nivel de previsión y preparación. Pueden afectar las ventas, pero no llevarlas a un nivel de total suspensión, como las políticas y los disturbios callejeros. Y estas suelen ser más explosivas, de mayor incertidumbre y si su efecto es prolongado (como el caso Boliviano y Chileno) el daño se potencia.

Primera conclusión: Si bien nos quejamos de las crisis económicas y con razón, las políticas son peores.

¿Entonces cómo reaccionar ante situaciones de extrema tensión política… podríamos agregar Catalunia un destino turístico por excelencia, que según indican, la potencia de la marca resistió el embate y los daños se han amoritugado.

Lo primero es que siempre, siempre si se vive en un lugar con algunas amenazas políticas/económicas la estrategia ecónomica y comercial del empresario debe considerarla como una situación posible y una variable más.

Y si bien algunas menciones a continuación pueden parecer “salvajes” o extremas, hay establecimientos que no pueden resistir estas crisis, sobre todo si no sólo son virulentas, sino peor aún, laaaaargas.

  • ¿Debo cerrar el hotel? Es una pregunta lógica. El sólo mantenerlo abierto consume un gasto importante. El personal sobra, si es que viene a trabajar y hasta corre peligro a veces si sale de su casa. Ahora cerrado, implica que la poca gente que venga vaya a otro hotel y le guste. No soy amigo de las medidas extremistas, pero en estos casos, disminuir la capacidad del hotel hasta un mínimo, solo un % determinado de habitaciones, 1 piso, o lo que fuera, y el resto del personal de licencia puede ser una alternativa. Evitar que les suceda algo, que estén con su flia, es una medida dentro de todo prudente. Si la demanda crece por uno, dos o tres días, aliarse en estos momentos y derivar los pasajeros a otro hotel. Todos necesitarán la ayuda del otro.
  • Si cerrara, lo ideal es combinarse con otro hotel y aunar esfuerzos y cerrar tal vez 2 semanas cada uno y derivarse el público. Es difícil, el público puede quejarse, pero la situación crítica más que justificará medidas de seguridad y adecuación a la situación. Estamos hablando de cómo la empresa atravesará una gran crisis, por ende tengamos en cuenta que las variables al elegir un hotel en tiempos normales, no son las protagonistas para esta circunstancia.
  • Activa conexión con tus pasajeros. Para que sepan lo que sucede, para que en vez de cancelarles, posterguen el viaje y los tenga con usted en futuro. Si cancelan, quién sabe si no se irán a otro hotel.
  • Suba fotos de su hotel en funcionamiento en las redes, muestre cómo está, si fuera positivo la situación particular de su establecimiento. Más que un excelente servicio, debe hacer llegar un mensaje “tranquilizador”. Los comentarios anteriores positivos o negativos, dejan de tener relevancia ante saber la situación actual del hotel y de sus alrededores. La seguridad, no posee parangón con el nivel del desayuno, el estado del colchón o el humor del recepcionista.
  • Si tuviera y hubiera previsto liquidez, es momento de aprovecharlo. No corte, si puede evitarlo la cadena de pagos. Si puede pagar el 100% a sus proveedores es momento de renegociar descuentos, ya que el movimiento de dinero posee un valor en sí mismo. Recuerde, es una crisis política, de miedo, incertidumbre, no tanto económica. Por ende hay lugar para negociaciones lógicas en un contexto ilógico.
  • En la misma línea, es un momento ávido de dinero, si hubiera reservado liquidez es el momento de realizar compras para stock o equipamiento, fijar precio y sobre todo financiamiento. La liquidez es una herramienta fuerte en estos casos.
  • Recuerde que muchos seguros no cubren daños por manifestaciones, por ende protegerse o poseer reservas monetarias para evitar préstamos para posibles reparaciones, debe tenerse en cuenta.
  • Liquide elementos que puedan hacerlo de efectivo. Por ejemplo habitaciones para grupos en el futuro. De cerrar acuerdos ahora, reducir la tarifa es muy aconsejable. Esa “pérdida” de dinero, será menor que las demás posibilidades, tales como: No contar con el grupo.
  • Poder negociar descuentos con proveedores y recuperar parte de la reducción del precio.
  • Permite si no se puede abonar las deudas, refinanciar a un costo menor, el descuento al cliente es más económico que préstamos bancarios. Mejor un cliente agradecido, que su banco esté agradecido con usted….!!!
  • Seguros. Si como mencionamos, su establecimiento se encuentra en una zona con riesgo político y/o económico, hay seguros que si bien pueden ser caros, son necesarios. Seguros por cierre parcial, seguros por lucro cesante, etc. Hay seguros que lo pueden cubrir de ciertas situaciones, que mes a mes son caros, pero dada una crisis pueden ser tan valiosos como salvar una empresa.

Varios hoteles recuperaron pérdidas ocasionadas por la quiebra de Thomas Cook.

  • En lo que esté a su alcance, y de ser viable, lleve tranquilidad a sus empleados. Primero física y luego en lo posible económica. En estos momentos es donde se puede crear un lazo de fidelidad con el empleado. El respaldo en momentos críticos posee un valor, si bien abstracto, muy importante.

Recuerde, las crisis no suelen afectar el 100% de las posibilidades de las cosas que podemos hacer, pero el hecho de que nos inmovilice por temor, ya sean políticos, económicos y/o hechos naturales, no implica que el resto de las acciones y posibilidades queden inmóviles. Muévase en las muchas áreas que no quedan atrapadas en la crisis.

Dinos tu opinión

Por Miguel Jakobs

🇦🇷 He tenido profesionalmente la gran suerte de haber podido estudiar diferentes temas: Negocios, Economía, Estrategia, Turismo y Hotelería, Creatividad, Sustentabilidad y Liderazgo; trabajar en diferentes modelos de negocio: Hoteles de 5, 4 y 3 estrellas, de esparcimiento y de montaña, liderando proyectos, preaperturas y en estrategias de precios y comercializanción. “No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.”

Facebook2k
Twitter203
Instagram649
Tiktok234