Sacher Séparées 1

El hotel más famoso de Austria ha reabierto sus puertas, y lo ha hecho combinando la tradición y la innovación para la vuelta a la nueva normalidad. 

En 1876, Eduard Sacher, hijo del prodigioso pastelero Franz, abrió este exclusivo hotel de lujo junto a la Ópera. La original Sacher-torte que había creado Franz se convierte instantáneamente en el sello distintivo de la casa. 

Pero sin duda alguna, fue su mujer, la carismática Anna Mª Fuchs, quien convirtió al Sacher en el hotel más buscado de Viena y lugar de encuentro favorito de celebridades y de la alta sociedad. 

La gran dama, como se la conocía a Anna Sacher, gestionó y organizó el hotel con un estilo estricto y familiar, y que en algunos aspectos todavía se ha mantenido, como el haber sido desde su apertura un hotel pet friendly, gracias al compulsivo amor que sentía hacía los bulldogs franceses.

Sacher Séparées
Sacher Séparées.

El Sacher ha recuperado una de las propuestas que le hicieron célebre y muy demandado en el siglo XIX, los «Sacher séparées».

La baja ocupación del establecimiento durante el mes de junio ha hecho a la dirección recuperar esta iniciativa y aprovechar sus habitaciones para instalar pequeños y exclusivos comedores, respetando las medidas de seguridad.

Una oportunidad única para que muchos clientes puedan conocer el interior del hotel, sin tener que afrontar los elevados precios (a partir de 500 euros) que cuesta dormir en unas de sus opulentas habitaciones y que han ocupado personalidades como el presidente de EE. UU. John F. Kennedy, Anna Netrebko, la reina Isabel II de Inglaterra, Sharon Stone, Justin Bieber o Naomi Campbell.

Curiosamente el propietario del hotel asegura en una entrevista a la agencia EFE, que en los primeros días ya recibieron hasta 200 reservas. 

Las reservas deben realizarse al menos 24 horas antes de la visita prevista y se debe comunicar el menú preferido. El consumo mínimo por persona es de 45 euros para el desayuno y 75 euros para el almuerzo y la cena.

En el único lugar de la ciudad, donde los clientes guardan fila en la calle para probar la original torte-Sacher, incluso con lluvia y frío, también se ofrece el servicio «Sacher to do», comida y vinos para llevar.

El Sacher sigue siendo el único hotel de lujo de propiedad y gestión familiar en Viena. 

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Por José María Vallejo Herrera

Turismólogo y profesor en la Escuela Superior de Gastronomía y Hostelería de Toledo."El mundo es un libro, y quienes no viajan leen solo una página" -Agustín de Hipona.

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