Entorno Turístico
Cataratas del IguazúCataratas del Iguazú (Las fotos de este artículo son de Francisco Mejía)

Brasil y Argentina comparten uno de los escenarios naturales más atractivos de Sudamérica: las Cataratas del Iguazú. Del lado brasileño, se encuentran dentro del Parque Nacional de Iguazú, en la ciudad de Foz de Iguazú, en el estado de Paraná.

Ubicada en la Triple Frontera y conectada con Puerto Iguazú, en Argentina, y Ciudad del Este, en Paraguay, Foz de Iguazú se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos de la región gracias a su mezcla de naturaleza, infraestructura y diversidad cultural.

Se estima que cerca del 50 % de la actividad económica de Foz de Iguazú está vinculada al sector turístico. Tan solo en 2025, la ciudad recibió más de 3.3 millones de visitantes entre enero y agosto, de acuerdo con datos publicados por el medio brasileño Portal da Cidade. El Parque Nacional de Iguazú fue el atractivo más visitado, con más de 1.3 millones de turistas.

En este artículo se abordan distintos elementos que dan forma a la experiencia de conocer las Cataratas del Iguazú desde el lado brasileño, comenzando por el Parque Nacional de Iguazú y su valor ambiental, para después hablar de las actividades de aventura que se pueden realizar y del hotel Belmond das Cataratas, el único alojamiento dentro del área protegida.

Parque Nacional de Iguazú, el santuario natural que resguarda las Cataratas

El Parque Nacional de Iguazú protege una extensa área de Mata Atlántica, uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad, donde habitan el 8 % de todas las especies del planeta. Del lado brasileño tiene una superficie de 185 mil hectáreas distribuidas en 14 municipios de Paraná. Del lado argentino se resguardan otras 67,620 hectáreas. En conjunto, ambas suman cerca de 250 mil hectáreas protegidas.

La historia de conservación del lugar comenzó a principios del siglo XX. Santos Dumont, uno de los pioneros de la aviación, impulsó que las cataratas dejaran de ser una propiedad privada y se transformaran en un espacio público. El proceso inició en 1916 y el parque brasileño fue establecido legalmente en 1939, convirtiéndose en el segundo parque nacional de Brasil. Más tarde, en 1986, fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Actualmente, el parque es considerado uno de los últimos grandes refugios de Mata Atlántica preservada en Sudamérica. Alberga más de 2 mil especies de plantas, 400 especies de aves, mil especies de insectos y unas 800 especies de mariposas. También habitan animales como coatíes, tucanes, hormigueros gigantes y jaguares.

El jaguar, conocido en Brasil como onça-pintada, es uno de los símbolos de conservación del parque. Según National Geographic, en 2024 existían únicamente unos 105 ejemplares en esta región.

La protección del parque también ha permitido conservar corredores biológicos, ríos y especies amenazadas por la pérdida histórica de selva en Sudamérica. Actualmente, la gestión turística busca reducir los impactos ambientales de las visitas y reforzar la conciencia sobre la importancia de preservar este ecosistema.

Las Cataratas del Iguazú, uno de los sistemas de cascadas más grandes del mundo

Las Cataratas del Iguazú, ubicadas entre Foz de Iguazú (Brasil) y Puerto Iguazú (Argentina), se extienden a lo largo de 2.7 kilómetros y reúnen más de 275 saltos de agua que caen desde alturas que van de los 60 a los 80 metros. El sitio World Waterfall Database las coloca como las quintas cataratas más grandes del mundo por su anchura.

El río Iguazú, que nace cerca de Curitiba (Brasil) y desemboca en el río Paraná, es el que da origen al sistema de las cataratas. Antes de unirse al Paraná, el río crea este enorme sistema de caídas de agua cuyo caudal promedio alcanza alrededor de 1,500 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, la apariencia del paisaje puede cambiar dependiendo de la temporada y de las lluvias.

El lado brasileño concentra apenas poco más del 20% de las cataratas, pero ofrece una de las vistas panorámicas más amplias.

Entre los saltos más conocidos se encuentra la Garganta del Diablo, considerada una de las formaciones más impactantes del lugar. Tiene cerca de 80 metros de altura y un ancho que ronda entre 80 y 90 metros. Muy cerca también se localizan cascadas como Los Tres Mosqueteros.

En 2011, las Cataratas del Iguazú fueron reconocidas como una de las siete maravillas naturales del mundo.

Tres formas de conocer las Cataratas del Iguazú del lado brasileño

Las Cataratas del Iguazú se pueden conocer desde Brasil y desde Argentina, aunque cada país ofrece distintas formas de acercarse al área natural. Quienes han visitado ambos lados suelen señalar que del lado brasileño se obtienen las mejores fotografías del conjunto de cascadas, especialmente por la amplitud de los miradores y la posibilidad de observar gran parte del paisaje desde un ángulo panorámico.

Desde los miradores

Es un sendero en descenso de aproximadamente 1.5 kilómetros; desde el punto más alto aparecen vistas lejanas de las cataratas; más adelante, panorámicas abiertas que permiten observar gran parte de los saltos; y finalmente, el trayecto termina en un puente que te lleva prácticamente debajo de la Garganta del Diablo, donde el viento y la fuerza del agua pueden provocar que salgas empapado.

Con Macuco Safari

Esta ofrece un contacto directo con las cataratas. El recorrido se divide en tres: comienza con un trayecto de 2 kilómetros en vehículo eléctrico por el interior del bosque nativo; después, una caminata de 600 metros permite avanzar entre vegetación exuberante, pequeñas cascadas y árboles centenarios, donde es posible avistar aves, mariposas y algunos animales de la Mata Atlántica; y la última etapa es la navegación sobre el río en una lancha bimotor que se acerca a las caídas donde el agua cae directamente sobre los visitantes. La experiencia combina aventura, naturaleza y ecoturismo dentro de un entorno controlado.

Más información en: https://macucosafari.com.br/

En helicóptero

Otra manera de recorrer Iguazú es desde el aire. Los vuelos son realizados por la empresa Helisul Experience y permiten observar durante aproximadamente diez minutos la dimensión completa del paisaje. Desde el helicóptero es posible identificar la inmensidad de la Mata Atlántica, el río Iguazú, las islas, los saltos de agua y algunos puntos del parque como el Centro de Visitantes y el Hotel das Cataratas.

Más información en: https://passeiodehelicoptero.com.br/

Hotel das Cataratas, A Belmond Hotel, el único dentro del parque brasileño

Alojarse dentro del Parque Nacional de Iguazú modifica la forma en que se experimentan las cataratas. A diferencia de la mayoría de los visitantes que recorren el parque en horarios establecidos, quienes se hospedan aquí pueden acceder a ciertos espacios en momentos de menor afluencia.

Inaugurado originalmente en 1958 y operado desde 2007 por la marca Belmond, destaca por su fachada rosa. La arquitectura mantiene el estilo de una hacienda portuguesa original de la década de 1950. Las habitaciones y suites, cerca de 187 en total, combinan detalles clásicos con una atmósfera pensada para el descanso y la tranquilidad. Algunas tienen vistas hacia los jardines y otras hacia las cataratas.

También sirve como punto de partida para distintas actividades dentro del parque. Entre las experiencias disponibles se encuentran spa, caminatas, safaris, tours y recorridos en helicóptero. Además, de una actividad de observación astronómica enfocada en la contemplación e interpretación de estrellas, constelaciones, planetas y algunos fenómenos meteóricos.

En la parte gastronómica, cuenta con restaurantes y bares considerados entre los más sofisticados de Foz de Iguazú. Ipê Grill, ubicado junto a la piscina, combina platos brasileños e internacionales, mientras que Y Restaurant desarrolla una propuesta de cocina brasileña contemporánea bajo la dirección del chef Luiz Filipe Souza. Bar Tarobá complementa la experiencia con bebidas y vistas hacia la naturaleza.

Además de su enfoque en hospitalidad, el hotel mantiene programas ambientales relacionados con reciclaje, tratamiento de aguas residuales, uso de iluminación LED y conservación del parque nacional.

Más allá de las propias cataratas, el lado brasileño de Iguazú permite comprender cómo naturaleza, conservación y turismo conviven dentro de un mismo territorio. El Parque Nacional, la protección de la Mata Atlántica y las distintas experiencias que se desarrollan alrededor de este entorno muestran que la región es un espacio clave para la preservación ambiental.

Por Francisco Mejía

🇲🇽 Licenciado en Turismo por la Universidad de Guadalajara. Director General de Entorno Turístico. Escritor y conferencista de tendencias tecnológicas aplicadas al turismo.

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