Las Pirámides de Giza son el símbolo indiscutible de Egipto, pero estas son solo la superficie de este país fascinante. Egipto guarda tesoros extraordinarios desde el norte hasta el sur, y muchos de ellos los descubrirás navegando en uno de los inolvidables cruceros por el Nilo que conectan las joyas arqueológicas del Alto Egipto. Prepárate para explorar templos majestuosos, oasis escondidos, ciudades vibrantes y paisajes que parecen de otro planeta. Aquí están los 10 lugares que harán de tu viaje a Egipto una experiencia completa.
Índice
Luxor: El museo al aire libre más grande del mundo
Luxor rivaliza con Giza en importancia histórica. Construida sobre las ruinas de la antigua Tebas, esta ciudad te adentra en la grandeza del Imperio Nuevo egipcio como ningún otro sitio.
El Templo de Karnak es un complejo religioso que alberga columnas gigantescas. La famosa sala hipóstila tiene 134 columnas de 23 metros de altura. A pocos kilómetros, el Templo de Luxor, conectado antiguamente a Karnak por una avenida de esfinges de 3 kilómetros, brilla especialmente al atardecer cuando la iluminación nocturna realza sus relieves.
Cruza el Nilo hacia la orilla oeste, el reino de los muertos, donde te esperan el Valle de los Reyes con sus tumbas de faraones legendarios como Tutankamón y Seti I, el Valle de las Reinas y el espectacular Templo de Hatshepsut, la faraona que desafió las convenciones de su época. No olvides hacer una parada en los Colosos de Memnón, las estatuas gemelas que han vigilado este valle durante más de 3,400 años.
Asuán: La puerta de Nubia
Asuán refleja un ambiente relajado y belleza natural única. Aquí el Nilo es más ancho, más azul, salpicado de islas y decorado con velas blancas de las feluccas tradicionales.
El Templo de Philae, dedicado a la diosa Isis, está situado en una isla a la que solo puedes llegar en barca. El templo fue rescatado piedra por piedra cuando la construcción de la presa amenazó con sumergirlo.
El Obelisco Inacabado en las canteras de granito ofrece la oportunidad de comprender las técnicas que los antiguos egipcios usaban para extraer y trabajar estas enormes piedras. La presa de Asuán, una maravilla de la ingeniería moderna, también merece una visita.
Abu Simbel: El templo que desafía la imaginación
A 280 kilómetros al sur de Asuán, en medio del desierto y cerca de la frontera con Sudán, encontrarás uno de los monumentos más impresionantes jamás construidos: el templo Abu Simbel. Cuenta con cuatro estatuas colosales de Ramsés II, cada una de 20 metros de altura. El interior está diseñado con tal precisión que dos veces al año, durante el fenómeno solar, los rayos del sol iluminan las estatuas en el santuario interior, un espectáculo que planearon hace más de 3,200 años.
Todo el complejo fue desmontado y reubicado 65 metros más arriba en los años 60 para salvarlo de las aguas del lago Nasser, labor que tomó cuatro años y la cooperación de 50 países.
Alejandría: La perla del Mediterráneo
Fundada por Alejandro Magno en 331 a.C., Alejandría te ofrece un Egipto completamente diferente.
Aunque la legendaria Biblioteca de Alejandría antigua ya no existe, su reencarnación moderna, la Bibliotheca Alexandrina, es un edificio arquitectónico que honra el legado de conocimiento de la ciudad. Las Catacumbas de Kom el Shoqafa mezclan elementos egipcios, griegos y romanos en un laberinto subterráneo.
Pasea por la Corniche, el paseo marítimo de 15 kilómetros, visita la Ciudadela de Qaitbay construida sobre las ruinas del antiguo Faro de Alejandría (una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo), explora el Palacio Montaza con sus jardines reales y degusta mariscos frescos en alguno de los restaurantes frente al mar.
El oasis de Siwa: El Egipto secreto
Este oasis aislado cerca de la frontera con Libia conserva su propia cultura, idioma (amazigh) y tradiciones que lo hacen único en todo el país.
Explora las ruinas de la fortaleza medieval de Shali construida con kershef (una mezcla de sal y barro), báñate en los manantiales naturales como Cleopatra’s Bath y Fatnas Island, y maravíllate ante el Templo del Oráculo donde Alejandro Magno fue proclamado hijo del dios Amón.
El Gran Mar de Arena que rodea Siwa ofrece dunas para sandboard o safaris en 4×4. Al atardecer, contempla un cielo estrellado sin contaminación lumínica.
El Desierto Blanco: Paisaje lunar en la Tierra
En el Desierto Occidental, cerca del oasis de Farafra, existe un lugar surrealista. El Desierto Blanco (White Desert) es un parque nacional lleno de formaciones rocosas de piedra caliza blanca esculpidas por el viento durante millones de años. Estas esculturas naturales adoptan formas fantásticas: hongos gigantes, gallinas, esfinge, incluso un iceberg en medio del Sáhara.
La mayoría de los tours incluyen también el Desierto Negro, con sus rocas volcánicas oscuras, y el Crystal Mountain, una formación de cuarzo que brilla bajo el sol.
Dahab: El paraíso hippie del Mar Rojo
Dahab cuenta con playas relajadas, ambiente bohemio y algunos de los mejores sitios de buceo del mundo. El Blue Hole, uno de los sitios de buceo más famosos del mundo, te permite explorar un agujero azul de 130 metros de profundidad. Para algo menos extremo, el Cañón es perfecto para buceadores de todos los niveles, con paredes de coral que descienden hasta 30 metros.
Si prefieres quedarte en la superficie, el kitesurf y el windsurf son excelentes gracias a los vientos constantes.
Dendera y Abydos: Los templos olvidados
Dendera y Abydos son dos de los templos mejor conservados y más hermosos de Egipto.
El Templo de Hathor en Dendera sorprende por sus colores originales aún visibles en los techos, especialmente en la famosa representación del zodíaco. Las criptas subterráneas y el techo del templo (al que puedes subir) ofrecen perspectivas únicas. Los relieves son tan detallados y bien preservados que parecen tallados ayer.
Abydos, uno de los sitios más sagrados del Antiguo Egipto (considerado el lugar de entierro del dios Osiris), alberga el Templo de Seti I con los relieves más finos y delicados que encontrarás en todo el país. La Lista Real de Abydos, una cronología de 76 faraones, está grabada en una de sus paredes.
El Fayum: Un oasis cerca del Cairo
A solo 90 kilómetros al suroeste de El Cairo, el oasis de Fayum es la escapada perfecta de fin de semana que combina historia, naturaleza y autenticidad.
El Lago Qarun, uno de los lagos naturales más antiguos del mundo, es hogar de aves migratorias. En Wadi El-Rayan encontrarás las únicas cascadas naturales de Egipto. El Valle de las Ballenas (Wadi Al-Hitan), Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, exhibe fósiles de ballenas de 40 millones de años que prueban que esta área estuvo bajo el mar.
No te pierdas las ruedas hidráulicas tradicionales (norias) que aún funcionan en el oasis, las pirámides de Lahun y Hawara, y el sitio arqueológico de Karanis, una ciudad grecorromana bien preservada.
Sharm el-Sheikh y Hurghada: Los reyes del Mar Rojo
Sharm el-Sheikh y Hurghada son los destinos de playa más desarrollados y accesibles del Mar Rojo, perfectos para combinar descanso con aventura submarina.
Sharm el-Sheikh, ubicado en la punta sur de la Península del Sinaí, es conocido por sus resorts de lujo y su sofisticada infraestructura turística. Naama Bay es el corazón turístico con sus paseos peatonales, tiendas, restaurantes y vida nocturna. El Parque Nacional Ras Mohammed te ofrece algunos de los mejores buceos del mundo, con paredes de coral vertical que descienden a profundidades dramáticas y una biodiversidad marina increíble.
En Shark’s Bay y Ras Umm Sid puedes practicar snorkel y, si buscas algo único, visita el Cañón Coloreado en el desierto cercano o haz una excursión al Monasterio de Santa Catalina al pie del Monte Sinaí, donde puedes subir para ver el amanecer desde el monte bíblico.
Hurghada, en la costa oeste del Mar Rojo, es la opción más económica y accesible, con vuelos directos desde muchas ciudades europeas. La ciudad se extiende a lo largo de kilómetros de costa, desde El Gouna al norte (un resort planificado con canales venecianos) hasta Sahl Hasheesh al sur (más exclusivo y tranquilo).
Las Islas Giftun son el paseo más popular: un día de snorkel en aguas cristalinas donde nadarás entre peces de colores, tortugas marinas y, si tienes suerte, delfines. Para buceadores, el pecio del SS Thistlegorm, un barco de carga británico hundido en la Segunda Guerra Mundial, es una de las inmersiones en naufragios más famosas del mundo.
El paseo marítimo de Marina Hurghada ofrece restaurantes, cafés y tiendas en un ambiente más moderno y elegante que el centro tradicional. Para una experiencia cultural, visita el Museo de Hurghada, que exhibe artefactos faraónicos y de la era islámica.
La belleza de explorar Egipto en profundidad es que puedes combinar estos destinos según tus intereses: historia y arqueología en Luxor, Asuán y Abydos; naturaleza y aventura en Siwa, el Desierto Blanco y Fayum; playa y buceo en Dahab, Sharm el-Sheikh y Hurghada; cultura mediterránea en Alejandría.
Egipto es mucho más vasto, diverso y sorprendente de lo que imaginas. Cada destino en esta lista te revelará una faceta diferente de este país extraordinario, y regresarás a casa con historias que van mucho más allá de «me tomé una foto con las pirámides».

