Escribir en un cuaderno

Esta colaboración es diferente a las anteriores, ya que retomo algunas de las características y habilidades de la comunicación escrita a trabajar durante la formación universitaria para crear textos acordes a las necesidades de este nivel educativo. Las siguientes líneas tienen la finalidad de brindar algunas recomendaciones para la elaboración de trabajos en esta etapa de formación. 

Todas las personas nos comunicamos con una intención: informar, entretener o persuadir. Inicialmente, la comunicación humana se dio de forma oral como primera forma del lenguaje verbal para transmitir conocimientos, historias y tradiciones de generación a generación. 

No obstante, con el paso del tiempo algunos detalles se olvidaban, por lo que fue necesario dejar constancia de todo aquello que podía perderse con el paso de los años. La comunicación escrita es una forma de permanencia en el tiempo y espacio; es producto de un proceso de reflexión.

“No sé escribir”

Muchas veces pensamos que no tenemos la habilidad de escribir porque al inicio nos cuesta trabajo. No obstante, con la práctica es como logramos soltura. A continuación, te comparto algunas recomendaciones, sobre todo para esos momentos en los que no sabes por dónde empezar. Si bien no es una receta de cocina, considero que te ayudará:

1. Profundizar en el tema

Leer y entender el tema te permitirá expresar en tus propias palabras lo que entendiste. Busca información en diversas fuentes, haz notas de los puntos destacados o aspectos clave, identifica qué es lo que te interesa, busca ejemplos, identifica las opiniones a favor o en contra para que puedas contrastarlas y al final de la revisión, emitir una opinión con sustento.

2. Estructurar las partes

Todo texto se compone de tres partes fundamentales: inicio, en el que presentas la idea central con dos o tres secundarias, así como la postura u opinión (si es el caso); desarrollo, aquí deberás incluir los elementos que ejemplifiquen las ideas iniciales y/o justifiquen tu opinión. En este momento puedes citar a otros autores para reafirmar o refutar tu planteamiento. La última parte tiene qué ver con tu conclusión acerca del tema; cerrar las ideas. En caso de un texto extenso, puedes hacer un sumario.  

3. Agregar más palabras a tu inventario

Desde pequeños aprendemos a hablar y después, a escribir. Constantemente queremos escribir de la misma manera que hablamos, por lo que nuestro vocabulario se reduce y muchas veces no se integran elementos que al momento de leer son necesarios, como los signos de puntuación. En un nivel académico se requiere de mayor formalidad, por lo que es importante integrar palabras nuevas para describir, precisar, recrear y demás necesidades del autor. La lectura ayuda en gran medida a ampliar nuestro vocabulario y visualizar la forma correcta de escribir una palabra (aspecto fundamental a estas alturas). 

4. Leer y releer

El trabajo no está terminado al poner el punto final. Escribir con atención implica usar sinónimos para no repetir términos y evitar redundancia, identificar párrafos muy largos y detalles que pueden mejorarse. Te recomiendo leer con calma al menos dos veces el texto para revisar: claridad, unidad y fluidez en la lectura, principalmente. Descansa y vuelve a leer con “mente y ojos frescos”. 

¿Por qué escribo?

Me gusta escribir. Encuentro que es una forma de dar rienda suelta a las ideas que abundan en mi cabeza. Además, mi trabajo involucra crear historias pensando en el lector y por ello es que debo concebir una forma creativa de captar y mantener su atención hasta el final, convirtiéndolo en un reto. 

Más allá de enlazar las palabras, en mi día a día necesito recrear ambientes y hacer que las personas se imaginen deslizándose en esquís por la montaña en medio de una tormenta de nieve, sentirse absorto ante la belleza de las auroras boreales o bien, interpretar datos e identificar las oportunidades en el negocio, sobre todo en un contexto como en el que vivimos.

A partir de este momento, quiero invitarte a escribir diferente. Olvida esas ideas preconcebidas en las que te dices que no es lo tuyo. Encuentra un tema que te guste para comenzar a practicar. Puedes hacer un diario para plasmar en papel todas las historias, fantasías o ideas que se te ocurren en el día. Quizá aún no lo sabes, pero puedes ser el próximo gran escritor, periodista y/o blogger del año.

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Por Jazmín Morales

🇲🇽 Comunicóloga de profesión en la industria turística y soñadora sin descanso. Quiero contarte sobre descubrimientos y aquello que más me apasiona para despertar tu interés en vivir nuevas experiencias.

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