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Playa de Costa de Oro
Playa de Costa de Oro / Imagenes: David Téllez

Viajar con niños, aventura segura

“Si traes niños al mundo, sal y muéstraselos” – Familia Zapp

Viajar solo es un concepto llamativo y de moda hoy en día, los blogueros y youtubers de viajes cada vez más inundan las redes y plataformas e invitan a todos a la práctica del desapego, a perder los miedos y escapar a la aventura, pues vida solo hay una y tienen toda la razón, en parte comparto esa filosofía de vida.

Viajar en pareja alrededor del mundo o de un país es sin duda un modelo altamente atractivo y una forma ideal de vivir el amor, y es válido, no hay nada mejor que tener al cómplice perfecto de aventuras y lanzarse a la búsqueda de experiencias únicas e irrepetibles.

Pero viajar en familia es una cosa completamente distinta a la primera o a la segunda, viajar en familia implica no solamente estar pendiente de ti o de la pareja, la programación de los sitios y actividades debe ser precisa para no perderse o extraviarse y no hacer una mala pasada a la pareja o a los niños, y lejos de que sea una aventura se convierta en una experiencia completamente aterradora o incómoda.

Hace algunos años, 8 para ser exactos, nos convertimos en viajeros recurrentes, fines de semana, “puentes” como le llamamos en México a los días de asueto que se juntan con fines de semana y se hace extendido ese sábado y domingo; vacaciones y a veces de escapada, tomamos una mochila y nos aventuramos a conocer un nuevo sitio. Pero ¿cómo es viajar con hijos?, en ocasiones resulta difícil planearlo, los chicos no quieren desprenderse de los móviles y juegos o de actividades que impliquen esfuerzo físico, sin embargo siempre hay una forma de hacerlo atractivo para ellos y desde luego motivante para que esperen ansiosos ese viaje.

Niños en un camión
Niños de viaje.

En primer lugar nosotros como padres solemos ver videos de nuestros blogueros favoritos, en esa lista se encuentran: Alan por el mundo, Mariel de viaje, Brenda Catalán, Costo x Destino, Ford Quarterman, Enrique Álex, Mundukos, Impulso Aventurero, Viajefest, y nuestros favoritos, la familia Zapp, aquella familia de Argentina que en enero del año 2000 tuvo el grandioso sueño de viajar hacia Alaska, luego vinieron los hijos y ahí no pararon, conocen muchos países y siempre viajando en familia con su estilo único y sello definido. A través de estos videos nos informamos de distancias, costos, opciones de hospedaje, comidas, tours y uno que otro tip importante.

Una vez con la información necesaria, la ampliamos con otra obtenida en Google, Maps o sitios de viajes, por ejemplo México Desconocido, enseguida realizamos un presupuesto dependiendo de la época del año (temporada alta o baja), buscamos alojamientos a través de Airbnb según la cartera lo permita o en ocasiones suele haber hoteles con excelentes opciones y una llamada telefónica para pedir informes no está demás.

Luego entonces ya con la mitad de la planeación, viene la pregunta obligada a los chicos (normalmente a la hora de la comida); -Hijos: ¿qué quieren hacer el fin de semana?, por regular responden, dormir, nada, descansar, jugar el móvil, etcétera; plan B, persuadir y jugar con la imaginación y convertir sus superfluas rutinas en algo increíble. Fíjense que hay unos acantilados en Veracruz que dicen que son iguales a los acantilados que existen en Irlanda, también dicen que se puede acampar cerca de la playa o dormir en bonitas cabañas a la orilla de un río que tiene unas enormes pozas de agua cristalina para nadar, ¿se imaginan si vamos este fin de semana? Inmediatamente responden: -¡Sí!, ¡sí vamos! Entonces ya está, terminando de comer recogen la mesa y organizan sus cosas para el viaje. Inmediatamente emocionados hacen la maleta y por cierto saben ya perfectamente lo que deben llevar en cuanto a ropa, accesorios y demás.

Acantilados en Veracruz
Acantilados, Roca Partida, en Veracruz.
Acantilados, abajo la cueva del pirata
Desde la cima de los acantilados, abajo “la cueva del pirata”.

En el caso del bebé, aunque no tiene voz ni voto, hacemos que su recorrido no sea incómodo y tampoco para la gente alrededor, por si llora, por si se inquieta, por si se hace del baño, en fin. Dicho sea de paso, desde muy pequeñito ha viajado y está acostumbrado a trayectos largos y a los cambios de temperatura: a sus menos de 2 años ha realizado viajes de más de 12 horas en autobús sin mayores dificultades, y aunque no guarde recuerdos en la memoria ha estado en al menos 7 estados de México, y las fotografías estarán ahí para demostrarlo cuando crezca y tenga presente que desde pequeño ha estado en movimiento. Siempre llevamos suficientes cambios de ropa, medicamentos básicos e insumos imprescindibles para cualquier contingencia. 

Hay quienes aseguran que es inhumano viajar con bebés por las condiciones de incomodidad o climáticas a las que puedan enfrentarse y son enemigos de encontrarlos en un autobús o en un vuelo, sin embargo eso depende de la formación que le hayan dado los padres. 

Bebé observando el mar
Bebé observando la inmensidad del mar.

Nuestro bebé suele ser un excelente compañero de viaje, y más de una vez en viajes turísticos o particulares le han dicho: -“¡qué hermoso bebé!, sabe viajar y es muy tranquilo”. Por lo general observa desde la ventanilla todos los movimientos, autos, personas, animales, intenta decir algunas palabras, frases o incluso imitar sonidos, luego de algunos minutos opta por acomodarse en nuestro regazo, pedir su mamila y dormir. Todos los estímulos del exterior son positivos para su desarrollo físico y mental.

A los chicos más grandes para que no apliquen esa del burro del Shrek “ya merito llegamos” y uno caiga en la desesperación, se les dice santo y seña para que tengan en su radar la distancia del destino, por ejemplo: salimos a las 6:00 a.m. de la central camionera, el autobús tardará 3 horas en llegar a Córdoba, el siguiente bus a Veracruz sale a las 10:00, tendremos una hora para desayunar y estirar las piernas, llegando a Veracruz tomaremos el siguiente para Ángel R. Cabada: aproximadamente a las 15:00 horas estaremos llegando y buscaremos la ruleteras (camionetas de transporte colectivo) que tardan más o menos una hora en llegar a Costa de Oro para llegar a hospedarnos, dejar las cosas y aprovechar para comer y recorrer un poco el lugar. Aplica lo mismo para un viaje en auto, aunque la ventaja de un viaje en bus es menos cansada es un tanto más larga, pero lo bonito de viajar así es que encontramos a extraños o desconocidos con los que normalmente platicamos y por lo regular nos ofrecen muchas opciones al llegar al destino, incluso hemos coincidido con personas que nos ofrecen alojamiento a menor precio o gratuito por el simple hecho de que vamos a conocer su tierra de la que se sienten orgullosos y luego nos hacemos grandes amigos.

Una vez en el destino, es un respiro el haber llegado, aventamos las cosas y nos disponemos a explorar y no perder tiempo, cabe añadir que el bebé siempre viaja con una carreola, la mejor que pudimos encontrar, práctica, desmontable, pequeña y que lleva un importante record de kilómetros recorridos y es todo terreno, playas, desiertos, bosques, caminos empedrados, imparable y aún en perfectas condiciones, todavía con llantitas para más, pero pronto dejaremos de usarla.

Bebe en carreola en el mar
“Bebé”.

Empieza la aventura, los chicos quedan cansados y rendidos después de un día de actividades, sin embargo los momentos compartidos son los más importantes, esos momentos son los más valiosos y significativos para toda su vida, esos instantes se guardan para siempre en el corazón y desde luego la experiencia de conocer un lugar nuevo, probar comidas típicas, sabores distintos, escuchar diversos acentos, otra forma de llamar las cosas, conocer a gente nueva y entender sus razones, jugar con otros chicos locales o de diferentes estados y entablar charlas únicas, es fenomenal, es enseñarles que el verdadero mundo no se encuentra en un teléfono inteligente, es enseñarles a perder el miedo a explorar, a socializar, es enseñarles que las cosas más bellas de la vida no suceden en las paredes de una casa o de una escuela, es fortalecer el vínculo familiar, es jugar roles distintos como miembros de una manada donde todos nos cuidamos, es enseñarles parte de la grandeza de este mundo, es fomentar en ellos sueños más grandes como por ejemplo, recorrer el mundo entero.

Niños acampando
Niños acampando.

En cuanto a viajar o no con la pandemia del Covid-19, es importante resaltar que es posible con los cuidados y medidas necesarias: monitorear el semáforo epidemiológico de los lugares a visitar, haberse vacunado, evitar el turismo de masas, buscar espacios abiertos y tomar en cuenta los protocolos sanitarios de cada sitio, son sin duda algunas de las recomendaciones para poder emprender viajes hoy en día. Debemos entender que es imprescindible redefinir las formas de viajar y de hacer turismo responsable y seguro.

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Acerca de David Téllez Orduña

🇲🇽 Profesor de Educación Básica en el área de Matemáticas. Apasionado por conocer y descubrir nuestro hermoso país. 7 años viajando en familia a diferentes destinos. 2 años organizando viajes entre amigos a través de mi Agencia de viajes "Bichos Tours". La única condición es pasión por viajar.