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Islas Ballestas

Paracas: la ciudad donde San Martín descubrió el ceviche

Ubicada al sur de Lima, cercada entre gigantes dunas, playas surrealistas y las Islas Ballestas, “El Chaco” constituye el punto clave para conocer una zona rica en cultura, gastronomía y paisajes.

“Lluvia de arena” es el significado de la palabra Paracas en Quechua. Esta ciudad, aunque conserva su espíritu de pueblo, está muy bien situada si se quieren conocer los múltiples atractivos que ofrece la costa peruana. 

Islas Ballestas 2

Encuentro con los animales

Pie de acceso a la Reserva Nacional de Paracas donde conviven 216 especies de aves, 36 especies de mamíferos y 10 especies de reptiles, la zona es un bálsamo de la vida silvestre del Perú. 

Zona de pingüinos de Humboldt, delfines, lobos marinos, tortugas marinas, flamencos, lechuzas y, con un poco de suerte podremos ver a la estrella de este ecosistema, el cóndor andino. En un recorrido por sus 3.350 Km podremos visitar sus 9 playas. Para recorrer su extensión se puede hacer contratando tours o en bicicleta (no tan recomendado por el sol y las largas distancias). 

Islas Ballestas aves

Nuevos viejos misterios 

Con un halo de misterio, el Candelabro da la bienvenida a los visitantes que se dirigen a las Islas Ballestas. 

Este geoglifo tiene una extensión aproximada de 180 metros. Es uno de los mayores atractivos de Paracas. Es un geoglifo gigante -de 180 metros de largo y 60 centímetros de profundidad- tallado en la roca de un promontorio cubierto de arena. Arqueólogos y demás expertos calculan que tiene más de dos mil 500 años de antigüedad. Para poder verlo con claridad  hay que verlo desde el mar, a bordo de una lancha, por donde están las islas Ballestas. Se cree que este geoglifo, al noreste de la Bahía de Paracas, está relacionado con la cultura que trazó las famosas líneas de Nasca. Su significado aún se desconoce. 

Las islas Ballestas son parte también de la Reserva Nacional de Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras. En sus alrededores viven una gran colonia de lobos marinos a los que se pueden observar fácilmente desde una lancha a motor. Este hábitat es compartido con los pingüinos de Humboldt y piqueros.

Islas Ballestas 2

La magia de las Islas Ballestas está en su naturaleza, la excursión dura algo así como 2 horas en las que se visitan las islas y se observa la fauna que la visita año a año.

Las Líneas de Nazca

Estos geoglifos, hechos con un solo trazo y algunos con una dimensión de hasta 300 metros, siguen esperando a que descubramos sus mensajes. Mientras tanto, han sido declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad. Desde el cielo se distinguen claramente el Colibrí, el Mono, el Chaucato, la Garza y la Araña.

La mejor y única forma de verlas, es desde los aires, entiendo que cuesta algo así como 100 dolares la hora de vuelo por la zona de las líneas (precio actualizado a enero de 2019). Existen muchas agencias que venden el tour, pero no descarten la posibilidad de ir directo al aeropuerto de Nazca a negociar el mejor precio. 

Lineas de Nasca
Líneas de Nazca.

Técnicamente las líneas de Nazca tienen una desviación pequeña. Pero son perfectas ¿podrías haberlo hecho mejor? Probablemente, los Nazcas usaron cuerdas para no desviarse en el trazo de las cerca de 1.000 rectas (algunas de varios kilómetros de largo) y dibujaron las cerca de 800 figuras animales mediante la traslación de modelos realizados a escala a grandes cuadrículas hechas con estacas y cordeles. El clima de la región premió el ingenio de aquellos humanos preservando su obra ya que rara vez llueve en esa zona. 

Ica y la fantástica Laguna de Huacachina

Rodeada de palmeras que rebotan el celeste verdoso de sus aguas, la laguna choca en tres de sus cuatro lados contra un malecón que sirve de vista a los bares y restaurantes de la zona. “La Huacachina”, el lugar en el que quedarse. Todo lo turísticamente relevante sucede en la laguna. Ica en tal caso debe ser parte del camino y la Huacachina el destino.

Laguna Huacachina

El punto culmine de su surrealismo sucede en el momento en que el sol cae al atardecer para chocar con las gigantes dunas de arena, que preceden más dunas y arenas. He aquí el clímax visual, la psicodelia y las maravillas y extrañezas de la naturaleza.

El otro oasis oculto

Existe otro oasis, uno que turísticamente es menos conocido que la Huacachina, es llamado Laguna de Moron. Ubicado a 20 Km de Pisco y al doble de Paracas se encuentra en el poblado de Bernales.  Requiere una travesía: si estas en Paracas, tienes que ir a Pisco y desde Pisco tomar un transporte a Bernales y de ahí una caminata de 1 hora por el desierto. Sí, un poco difícil, pero sus aguas verdosas y la sensación de un verdadero oasis pagan lo que el sol cobra en su caminata. 

Cuenta la leyenda que el nombre de este oasis se debe a un bandolero de apellido Morón, que robaba a los ricos terratenientes del lugar para luego dárselo a los más necesitados. Aunque era perseguido, conseguía escaparse utilizando la vegetación que rodea a esta laguna. Era el Robin Hood del desierto que siempre conseguía esconderse de sus perseguidores.

También cuentan que el fantasma del bandolero se aparece montado a caballo por los cerros aledaños a la laguna, porque por esa zona ocultó parte del dinero que robó. Nadie se atreve a buscarlo por si acaso.

En tal caso Paracas es un excelente lugar para hacer base y recorrer todas estas recomendaciones y más aún. Si te gusta el ceviche y la gastronomía , te recomiendo Paracas, the roots of ceviche

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Acerca de Fidel Fermín Fourcade

Fidel Fermín Fourcade
Periodista deportivo. Viajero de tiempo libre, conozco Chile, Bolivia, Perú, Uruguay y Colombia. Hago periodismo y producción audiovisual.