Los mejores castillos de España y Portugal

El Castillo de Belmonte, uno de los más importantes y mejor conservados de España.

Una de las características turísticas más notables de Europa son sus castillos. Los hay de todo tipo a lo largo y ancho del continente. Unos en ruinas, otros en perfectas condiciones que se pueden visitar fácilmente. En origen, tuvieron una finalidad defensiva en las múltiples guerras que asolaron los países europeos a lo largo de la Historia o servían de alojamiento a reyes, príncipes y nobles.

Seleccionar algunos es difícil. Por ello, recogemos, los más sorprendentes castillos de España y Portugal que han sido elegidos por los propios viajeros y usuarios, a través de jetcost, un buscador de vuelos, hoteles y alquiler de coches online. A continuación, os enseñamos 8 destinos de castillos magníficos, impregnados de historia, para visitar tanto en España como en Portugal

Castillos para visitar en España

Castillo de Belmonte

El Castillo de Belmonte (Cuenca-Castilla La Mancha) fue encargado por D. Juan Pacheco, Marqués de Villena, para utilizarlo como vivienda propia en su ciudad natal. Es un castillo gótico-mudéjar, obra del Maestro Hanequín de Bruselas. Se construyó sobre el monte de San Cristóbal con una planta única. El patio de armas es un triángulo equilátero y a partir de él se desarrolla el resto del edificio. La forma del castillo es una estrella de 6 puntas y al final de cada una de ellas hay una torre cilíndrica. El Castillo fue residencia de Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia y mujer de Napoleón III, además de escenario de muchas películas como “El Cid” con Charlton Heston y Sofía Loren.

Castillo de Peñíscola

Este Castillo fue construido por los templarios sobre los restos de la antigua alcazaba árabe y posterior residencia del Papa Luna (Benedicto XIII) en 1411, convirtiéndose, entonces, en palacio y biblioteca pontificia. Está enclavado en la zona más elevada de la ciudad de Castellón (Comunidad Valenciana), con unas vistas espectaculares del mar. La mayoría de las dependencias se cubren con bóvedas de cañón.

Castillo de Peñiscola.

Castillo de Bellver

Situado sobre una colina y con espectaculares vistas, el Castillo de Bellver, en Palma de Mallorca (Islas Baleares) ha tenido diversos usos a lo largo de la historia. El rey Jaime II lo hizo construir como residencia real en estilo gótico. En el siglo XIX se convirtió en fábrica de monedas. Su estructura destaca por ser circular. Tiene tres torreones y una torre del homenaje que está dividida en cuatro plantas. En el interior del castillo hay un patio de armas de dos pisos que es circular y un patio construido sobre un aljibe.

Castillo de Bellver.

Alcázar de Segovia

Este sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es uno de los castillos-palacios más distintivos de toda España y de Europa. En lo alto de la ciudad, sus muros son testigos privilegiados de la historia de España (de ahí, salió Isabel la Católica para ser coronada reina). Austero, como lo eran los reyes castellanos, elevado sobre la roca en la confluencia de los valles del Eresma y el Clamores, parece guardar la ciudad de Segovia (Castilla y León). Su bella Torre del Homenaje, a menudo comparada con la proa de un barco navegando entre los ríos, es de una belleza impresionante. Vale la pena visitar el Salón de Ajimeces con su colección de obras de arte, el Salón de los Reyes y el Salón del Trono.

El Alcazar de Segovia.

La Alhambra de Granada

Aunque Andalucía tiene en su haber muchos Patrimonios de la Humanidad, sin duda el más espectacular y visitado (más de tres millones de personas al año) es la Alhambra, un conjunto histórico monumental de diseño árabe, difícil de definir entre castillo y palacio. Fue concebida entre los siglos IX-XII como una zona militar, pero no solo para eso: la Alhambra fue un fortín, un palacio nazarí y una medina, todo a la vez. En 1492, se convirtió en una corte cristiana tras la reconquista de Granada por parte de los Reyes Católicos. No hay que perderse la Alcazaba, los Palacios Reales, los jardines del Generalife, el coqueto Cuarto Dorado, la majestuosa Sala de Comares, el palacio renacentista de Carlos V, el célebre Patio de los Leones y las frondosas alamedas con fuentes.

La Alhambra.

Castillos únicos en Portugal

Castillo de Óbidos

La construcción de este castillo mágico se remonta a la presencia romana en Portugal. El castillo de Óbidos (en el pueblo del mismo nombre) tiene torres en forma de cilindro y cuadradas, mientras que la piedra caliza y el mármol añaden una faceta grandiosa a la fachada. Es un buen ejemplo de una fortificación bien conservada, y el castillo ha escapado al destino de ser convertido en ruinas, transformándose en un espléndido hotel, donde se puede viajar en el tiempo.

Castillo de Óbidos.

Torre de Belém

Es sin duda uno de los iconos de Portugal y de su capital, Lisboa, gracias a su posición sobre el río Tajo en una de las entradas de la ciudad y un símbolo clave de la ciudad y como recordatorio del antiguo poder de los portugueses en tierra y mar. Está clasificada como Patrimonio de la Humanidad. Construida en el siglo XVI, la Torre de Belém ha sido ornamentada con los símbolos de la casa del rey Manuel I. La torre se convirtió en prisión durante la invasión española de Portugal a finales del siglo XVI. El interior merece una visita por la subida al último piso, donde se aprecian unas vistas espectaculares del amplio estuario del Tajo y la parte occidental de la ciudad de Lisboa.

Torre de Belém.

Castillo de Guimarães

Está considerado la fortaleza medieval más importante del norte de Portugal. Su característica más llamativa son los muros construidos en forma de pentagrama, con ocho torres rectangulares almenadas. Construido en el siglo X, luego se convirtió en la residencia real oficial del Conde D Henrique, el padre del primer rey de Portugal, Afonso Henriques. El castillo resistió la batalla de São Mamede en 1128, punto de partida de un Portugal independiente. Desde entonces, el castillo ha sido reconocido como el lugar de nacimiento de la nación portuguesa y está considerada una de las Siete Maravillas de Portugal.

Castillo de Guimaraes.
Carmen Pineda: Inquieta, rigurosa, sensible y amante de la cultura (sobre todo el cine), el turismo, la gastronomía y los viajes. Me gusta comunicar y escribir sobre mis experiencias y sobre el mundo en general.
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