Inicio / Blog de Viajes / La historia de Vank; una melancólica melodía en los valles de Sa Pa
Vank en los valles de Sa Pa
Vank, guía en los Valles de Sa Pa.

La historia de Vank; una melancólica melodía en los valles de Sa Pa

En mi paso por el sudeste de Asia, viajo hacia la provincia de Lao Cai al noreste de Vietnam para conocer el poblado de Sa Pa, sus campos de arroz, que se han convertido en una de las más bellas postales de Vietnam y por su puesto a los grupos étnicos que aun habitan esta zona, entre los que se encuentran los Hmong una tribu que llegó a instalarse a los valles de Sa Pa hace 300 años provenientes de China, hablan su propio idioma y no se consideran a sí mismos Vietnamitas.

Valles de Sa Pa
Campos de arroz en los Valles de Sa Pa.

Vank es la primera Hmong que conozco, luego de convencerme de su mayoría de edad tras una breve discusión, ya que no parecía tener más de 15 años, se transformó en mi guía durante mis días de trekking por las diferentes villas de las distintas tribus en esta área de Vietnam.

Chica llamada Vank
Vank al lado derecho.

Durante este tiempo, Vank me cuenta algunas cosas sobre su pueblo, en donde los nombres de las personas pueden ser literalmente cualquier cosa, en su caso Vank significa “música”, tiene amigos llamados nube, tierra e incluso otros con nombres no tan poéticos como botella o mesa. Es la madre usualmente la que escoge el nombre del bebe, aunque si al padre no le gusta, él escogerá otro para su hijo y la madre lo aceptará.

La vida de las mujeres Hmong es en extremo difícil si la comparamos con la realidad de occidente. Comienzan la primaria alrededor de los 3 o 4 años y terminan la secundaria cerca de los 13 o 14, aunque se pueden ver a decenas de ellas vendiendo artesanía en las calles desde los 10 años, es lamentable ver a los turistas comprándoles pulseras o tejidos, pensando que las ayudan, cuando en realidad lo que hacen es perpetuar el trabajo infantil dentro de la sociedad Hmong. Al terminar la secundaria algunas de ellas continúan estudiando inglés por 4 años en el poblado de Sa Pa, a 12 Km. de su aldea, terminando alrededor de los 18 años su educación, aunque la gran mayoría, a los 16 años ya están casadas, debido a que una mujer, si luego de los 20 años aún está soltera, es considerada una mala mujer dentro de la sociedad Hmong y ningún hombre la desposará, por lo que muchas de ellas contraen matrimonios arreglados con hombres mayores o se casan con su novio de la escuela como lo hizo Vank hace poco más de un año.

Mujer Hmong

mujer Hmong en los valles de Sa Pa
Mujer Hmong

En los matrimonios Hmong no existe un Sacerdote o Anciano que los case como en otras culturas, simplemente hacen una fiesta donde ambas familias visten sus trajes típicos, comen y beben “happy water” o vino de arroz.

Luego de la fiesta la pareja se va a vivir sola por un lapso de 3 días, dentro de ese plazo cualquiera de los dos puede decidir no continuar con la alianza, si luego de 3 días ambos están de acuerdo, el matrimonio se considera realizado y la pareja se irá a vivir a la casa de los padres del mayor de ellos, usualmente al hogar del hombre, que se casa después de los 24 años ya que no sufre el estigma social de la mujer.

Los hijos hombres son muy importantes dentro de la sociedad; como al crecer las mujeres se casan con hombres mayores, deben abandonar su familia para unirse a la de su marido, por lo que se vuelve crucial tener un hijo varón, que al casarse se quede en la casa y cuide de los padres cuando envejezcan. Es tal la importancia de procrear un hombre, que si la pareja no lo consigue al segundo o tercer intento, el marido usualmente deja a la mujer y se busca otra esposa. Le pregunto a Vank si el hombre se sigue haciendo cargo de las hijas en esos casos y me dice que por lo general las va a ver cada cierto tiempo, pero que el hombre casado o no, usualmente no aporta mucho económicamente a la familia, son más bien flojos y buenos para el vino de arroz.

Vestimenta Hmong
Vestimenta de la cultura Hmong.

Otro aspecto duro para la mujer es el parto, no tienen como costumbre ir al hospital y paren en la casa, con la madre y las cuñadas como parteras. Tampoco usan algún tipo de anestesia por lo que sufren mucho dolor. Vank tuvo que asistir en el parto de su cuñada y me cuenta que tuvo mucho miedo aquella vez, aunque sin duda su miedo ahora es mayor ya que en 4 meses más, será ella la que tenga su primer hijo.

Luego de 3 días viviendo con Vank y su gente, dejo los Valles de Sa Pa, deseándole a esta pequeña gran mujer el mejor de los éxitos en esta difícil vida que el destino le entregó.

Valles de Sa Pa
Valles de Sa Pa.
Valles de Sa Pa
Valles de Sa Pa
Compártelo con tus amigos

Acerca de Mauricio Oyarzo

Mauricio Oyarzo
Soy un profesional del ecoturismo y apasionado viajero, esto me ha permitido, conocer lugares importantes de Sudamérica, Oceanía y el Sudeste Asiático, y contrastarlos con destinos que comienzan a desarrollarse en Chile, entendiendo cómo mitigar los impactos negativos que genera el turismo en las comunidades anfitrionas y los ecosistemas locales.