La Ciudad de México recibió 15.6 millones de turistas en 2025 y registró una derrama económica de 159 mil millones de pesos por la actividad turística. En 2026, la Copa Mundial de Fútbol representó una oportunidad para impulsar el sector. Durante el periodo del torneo, la capital recibió más de 4 millones de turistas y visitantes, que generaron una derrama económica de entre 44 mil y 66 mil millones de pesos, según el gobierno de la ciudad.
El empleo es un indicador de estos datos. Entre abril y junio de 2026, más de 5 millones de personas trabajaron en actividades turísticas en todo el país, el 9.3 % del empleo nacional. Con esa demanda, las empresas del sector buscan gente que ya llegue con formación específica.
La Licenciatura en Turismo de la Universidad Latinoamericana (ULA) dura nueve cuatrimestres (tres años). Es un plazo más corto que el de otras carreras, así que se entra antes al mercado laboral. Hay varias modalidades para cursarla, y el programa cuenta con Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE).
El plan de estudios se organiza en tres áreas, una integral, una disciplinar y una profesional, repartidas a lo largo de los nueve cuatrimestres. En la parte final aparecen materias de corte práctico, como el plan de negocios para empresas de servicios y un proyecto final en turismo, en el que el alumno aplica lo aprendido a un caso propio.
Además del funcionamiento de alojamientos, viajes y eventos, la carrera enseña a dirigir procesos administrativos, a diseñar estrategias de calidad para la operación de un servicio y a calcular costos y precios para vender productos turísticos. También se trabaja el patrimonio natural y cultural, y hay contenidos de ecoturismo y de turismo de salud y bienestar, dos nichos que van ganando terreno. La sostenibilidad atraviesa buena parte del temario.
Detrás de un viaje de fin de semana hay reservas, traslados, hoteles y guías que deben encajar sin fallos. Aprender a coordinar todo eso es una de las partes más útiles de la carrera.
Quien ya cursó parte de otros estudios no tiene por qué empezar de cero. Según la información publicada sobre el programa, la ULA cuenta con un sistema de revalidación de materias para continuar sin perder tiempo, y permite obtener dos titulaciones cursando asignaturas adicionales en cada periodo. Las condiciones concretas se confirman con la universidad, pero es una opción interesante para quien quiere ampliar su perfil profesional.
Ventajas y salidas profesionales de estudiar turismo
El primer beneficio de la licenciatura es la versatilidad. Quien estudia turismo practica la organización, el trato con clientes y la gestión de imprevistos, y esas habilidades se aprovechan en muchos puestos. El segundo es el entorno: en una ciudad con millones de visitantes al año hay un mercado real donde buscar trabajo. Y si se suma un segundo idioma, las opciones crecen todavía más.
Es una carrera pensada para quien disfruta tratando con la gente, se maneja bien con la planificación y no se asusta cuando los planes cambian sobre la marcha. No hace falta tener claro desde el principio si el futuro está en un hotel, una agencia o un evento: muchos lo descubren mientras estudian.
Quien combina los estudios con algo de experiencia en un hotel, una agencia o un evento llega al final con una idea mucho más clara de lo que le gusta y con contactos en el sector. Practicar un segundo idioma desde los primeros cuatrimestres también marca la diferencia, igual que familiarizarse con las herramientas digitales de reservas y gestión que usan hoy las empresas turísticas. En un sector donde el trato directo cuenta tanto, la formación académica rinde más cuando se acompaña de práctica constante.
Las agencias de viajes y los hoteles son la puerta más habitual, pero no la única; también hay empresas de transporte de pasajeros y compañías que diseñan experiencias para tipos concretos de viajero, como familias o grupos de empresa.
Los congresos y convenciones merecen mención aparte. Organizar uno exige encontrar sede, reservar habitaciones, coordinar traslados y atender a los asistentes durante días. En una ciudad que acoge encuentros profesionales con frecuencia, ese perfil tiene trabajo.
Otro camino es el sector público, en organismos que planifican y promocionan destinos. Y quien tenga ganas de arriesgar puede montar su propio proyecto turístico.
En Ciudad de México, la ULA ofrece la carrera en los campus Valle y Florida. Cuenta además con el Campus Norte, en el Estado de México, y el Campus Cuernavaca, en Morelos. La disponibilidad de cada modalidad y programa depende del campus, y es mejor consultarla directamente.
Antes de matricularse, vale la pena visitar un campus y hablar con alumnos. Preguntar por los horarios, la modalidad y el calendario de cuatrimestres ayuda a comprobar si el ritmo de estudio encaja con la vida de cada uno.

