Argelès-sur-Mer: veraneo mediterráneo francés a dos pasos de la frontera española

Vista de la costa en Argelès-sur-Mer.

Argelés-sur-Mer es una opción ideal para nuestras próximas vacaciones de verano. Esta localidad costera francesa, situada a tan solo 25 kilómetros de la ciudad de Perpignán, a dos pasos de la frontera franco-española, ofrece todo lo que se puede desear para un verano apacible y relajante pero con opción de actividades más dinámicas, interesante culturalmente y rico en naturaleza. Argelès-sur-Mer se encuentra entre mar y montaña (Los Pirineos y el macizo de los Albères), entre el campo y la playa, con lo que descubrir los secretos de la costa franco-catalana, se convierte en un atractivo sin parangón.

Esta estación balnearia, muy conocida por los franceses, pero sin llegar a estar masificada, existe como municipio desde el siglo IX. Se extiende a lo largo de 6000 hectáreas y 10 km de la costa mediterránea: 7 km de costa arenosa -desde la reserva natural de Mas Larrieu (existe otra reserva, la del bosque de la Massane) hasta Le Racou y 2 km de costa rocosa desde éste último hasta la playa de L’Ouille.  Argelès-sur-Mer es la primera estación turística del departamento de los Pirineos-Orientales.

Paisaje de montaña y mar en Argelès-sur-Mer. Benjamin Collard.

Turismo cultural

Se trata de un pueblecito tradicional donde además de disfrutar del sol, la naturaleza y la playa (con todas sus actividades náuticas), podemos descubrir un rico patrimonio cultural. Ejemplo de ello es el Museo del Memorial del Exilio, un espacio dedicado a la memoria de los 475 000 refugiados españoles que huyeron del franquismo en 1939, durante la Guerra Civil de España. El museo presenta una escenografía didáctica que recorre su itinerario desde el principio de la contienda hasta el encierro de todos estos exiliados en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer (situado entonces en la propia playa). Un Memorial emocionante que, además, dispone, de sala de exposición temporal.

Montaje del Memorial de Argelès.

Argelès-sur-Mer es, por otro lado, un destino turístico vinculado a la identidad catalana. Por eso, es la oportunidad de descubrir un museo dedicado a las tradiciones y a la historia de Cataluña: el museo Casa de l’Albera. La historia, costumbres, tradiciones y paisajes (olivares, viñedos) se evocan a través de exposiciones, colecciones y videos.

La herencia de la cultura catalana también se puede descubrir en Argelès a través de eventos como los carnavales y fiestas de San Joan, así como las fiestas folklóricas en las que se erigen castells y se baila sardana (baile típico de la zona catalana tanto en España como en Francia).

Estos son, entre otros, algunos posibles planes culturales que podemos llevar a cabo en Argelès-sur-Mer. Pero no son los únicos.

Turismo gastronómico

Además de los eventos culturales que marcan la temporada turística, los visitantes están invitados a descubrir los sabores catalanes a través de sus saludables productos: frutas, aceite de oliva, quesos, vinos y mariscos, entre otros. Especialidades como los Bunyetes (buñuelos), la “tapenade” (pasta de aceitunas machacadas), típica del Sur de Francia, las cerezas o los maravillosos pescados frescos configuran algunos de los atractivos de la zona.

Bunyetes en los mercados de Argelès. Stèphane Ferrer.

En este sentido, es muy recomendable, pasear con el centro histórico del pueblo, al que se puede acceder fácilmente en coche, tren, bus o bicicleta, para pasear por los mercados semanales y comprar a los numerosos productores locales que proponen sus frutas, verduras o todo tipo de delicias genuinas gastronómicas. Los mercados tienen lugar los miércoles y sábados por la mañana a lo largo del año. Las tapas (muchas de pescado) son, también, otro de los reclamos culinarios de la zona.

Tapas de Argelès. Bejamin Collard.

Turismo de mar y montaña

Pero, quizás, lo más relevante de Argelès-sur-Mer, a causa de su particular enclave entre mar y montaña, es la posibilidad de combinar actividades como una caminata matutina en las Albères con un picnic en la playa y un paseo por las callejuelas típicas del pueblo o por la Allée de los pinos, llena de tiendecitas, restaurantes…

Centro histórico de Argelès-sur-Mer. Benjamin Collard.

Todo se presta a relajarse en la playa, con un buen baño de mar, con un paseo en bicicleta o disfrutando de las impresionantes vistas que ofrece el Parque Municipal de Valmy con sus 5 hectáreas de románticos bosques.

Playa de Argelès-sur-Mer. Clément Sarthe.

Las actividades acuáticas toman especial protagonismo en esta localidad. Por ejemplo, el paseo en barco, desde el Port-Argelès, en el que nos embarcamos durante 2 horas, para descubrir el litoral y los fondos marinos. Pasaremos delante de la bella playa del Racou con sus casitas, por el pueblo de Collioure, la joya de la Costa Vermeille (Vermillón), en el que divisaremos su campanario, su castillo real, su molino…y finalmente, veremos Port-Vendres.

Pero, si preferimos actividades más deportivas, también se puede realizar kayak, paddle-surf, submarinismo como el snorkeling (máscara, palmas y tubo) o la inmersión con botella.

Práctica del kayak en Argelès-sur-Mer. Benjamin Collard.

Alojamientos

No hay que olvidar que Argelès-sur-Mer posee una oferta muy amplia tanto de restaurantes como de alojamientos (hoteles, apartamentos…). Además, durante toda la temporada turística, la localidad ofrece la posibilidad de alojarse de forma muy original, relajante y ecológica, en un entorno natural, disfrutando al aire libre, en una casa móvil, una cabaña o incluso un bungalow tahitiano frente al mar.

Para más información sobre Argelès-sur-mer, consultar: https://www.argeles-sur-mer.

En la página web, se puede conocer, además de muchas otras cosas, todo el calendario de actividades que tendrán lugar durante todo el verano.

Carmen Pineda: Inquieta, rigurosa, sensible y amante de la cultura (sobre todo el cine), el turismo, la gastronomía y los viajes. Me gusta comunicar y escribir sobre mis experiencias y sobre el mundo en general.
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