Centro de TequisquiapanParroquia Santa María de la Asunción en Tequisquiapan.

Si pensabas que los vinos mexicanos únicamente se producían en el Valle de Guadalupe en Baja California, estás equivocado. En Querétaro existe un área que tiene el privilegiado clima del mediterráneo y que propicia el cultivo de diversas clases de uva. Por eso, la región de Tequisquiapan, es la visita perfecta para los amantes de los vinos y los quesos. Prepárate para una explosión de sabores en tu paladar y para conocer de cerca todo el proceso de elaboración de estas dos delicias de la vida.

Para hacer la ruta del vino y el queso, lo más recomendable es adquirir un tour guiado para conocer bien el entorno y la cultura vitivinícola. Yo lo hice con la agencia “Viajes y enoturismo” y los puntos visitados me gustaron muchísimo. Aquí te cuento más.

La primera parada fue en la finca de quesos Vai, donde un equipo de expertos te habla no solo de todo el proceso de elaboración de los quesos, sino del cuidado de los animales que proveen la leche y su estricto control de calidad para fabricar productos completamente naturales. Después de la charla informativa, puedes conocer con calma el lugar, que la verdad me encantó, es muy, muy bonito y resulta un escenario magnífico para hacer fotografías. Al final, podrás degustar de sus distintos tipos de quesos que son deliciosos y si lo deseas, puedes comprarlos en la tienda gourmet.

Quesos y vino
Quesos y vino.

La siguiente visita fue la cava de quesos Bocanegra. Aquí vas a aprender un poco más sobre el proceso de maduración de cada tipo de queso, para que lleguen al sabor y la textura deseada. La cava es una moderna cueva subterránea en donde puedes ver cómo “reposan” los quesos en condiciones de temperatura y humedad controladas. Al final del recorrido, te ofrecen una degustación de su selección especial de quesos, maridados con vinos y frutas para generar sabores que enamoran el paladar. Si eres amante de los quesos y los vinos como yo, este lugar te va a fascinar.

Cava en Tequisquiapan
Cava.

Dejando atrás los quesos, los siguientes puntos a conocer son las Bodegas de Cote y la finca Sala Vive Freixenet. Prepárate para un par de orgasmos enológicos.

En las Bodegas de Coté, un guía te lleva al interior de las instalaciones para ver la maquinaria y el equipo utilizado para la producción de vino. Te explica todo lo referente al proceso industrial y los estándares de calidad que utilizan. Es una plática bastante interesante, así que pon atención y pregunta todo lo que desees saber. Luego dimos una vuelta por los viñedos y por último fuimos a la sala de degustación. Si vas entre los meses de Junio – Agosto podrás ver las plantaciones cargadas de uva, y además por esas fechas se lleva a cabo la fiesta de la vendimia, el evento anual más importante para las casas vinícolas. La vendimia quiere decir “corte y recolección de uvas maduradas” por lo que significa el momento de cosecha y el inicio de la producción de los vinos. Durante estos meses se hacen distintos festejos para los visitantes, como el famoso “pisado de uvas” degustaciones gastronómicas, catas de vinos, y más eventos musicales, artísticos y culturales.

La última visita es la finca Freixenet, en donde accedes a la cava de vinos de 25 metros de profundidad, considerada una de las mejores cavas subterráneas de América. El guía te narra la historia de esta marca creada desde los años setenta por una familia de origen español de larga trayectoria vinícola. El 80% de sus vinos son espumosos y gran parte de su producción se destina a exportación, convirtiendo a esta empresa en una de las más importantes del sector. Al final, puedes degustar uno de sus vinos más famosos, el Viña Doña Dolores.

Para concluir el recorrido, no olvides caminar por las bonitas calles adoquinadas de Tequisquiapan, conocer su catedral y explorar sus rinconcitos con encantos y sus tiendas repletas de delicias, artesanías y muchas curiosidades.

Calles de Tequisquiapan
Calles de Tequisquiapan.

Peña de Bernal, un lugar para recargarte de energía

Este pueblo mágico es una excelente opción para hacer una parada turística breve, ya sea que lo visites por tu cuenta o que esté incluido dentro del recorrido de algún tour que hayas adquirido. Desde cualquier ángulo podrás apreciar la Peña de Bernal, el tercer monolito más grande del mundo. Monolito significa una formación geológica compuesta por un solo bloque de piedra. Debido a esto, algunos consideran que rodear o subir al mirador que hay en esta roca, ayuda a recargar energías. Al mirador se puede llegar en auto o en moto. Por ahí cerca regularmente hay personas ofreciéndote este paseo.

Peña de Bernal
Peña de Bernal.

Si no te apetece subir, entonces puedes optar por perderte por las callecitas del pueblo, en donde puedes encontrar muchísimas artesanías y tiendas de dulces típicos. No olvides conocer también su iglesia, el parque y probar sus ricas nieves.

Espero que esta información te haya ayudado a planear tu próxima escapada a Querétaro. Te invito a seguirme en mis redes sociales Facebook e Instagram para conocer más lugares mágicos como estos y emprender nuevas aventuras. 

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Por Andrea Soberanis

🇲🇽 Escritora, viajera y enamorada de la vida. Autora del libro "Las Batallas de un Corazón" (2018) y "Yo no soy Alicia" (2020). Amante de la lectura, el turismo y la cultura. Visita su blog "En busca de inspiración".

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