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Turismo de masas

¿Qué es el turismo de masas?

El turismo es un fenómeno de naturaleza transversal con dinamismo en constante evolución, es tal su complejidad que resultaría imposible tratar de encapsularlo en una sola tipología o en un concepto totalmente fijo que a lo largo de los años tenga la misma funcionalidad para abarcar toda su defición.

La transformación continua del turismo ha propiciado el desarrollo de nuevas prácticas auspiciadas por las diferentes tendencias que no solamente se presentan por la oferta y la demanda en el sector, sino también por los cambios en la forma de vida y de relacionarse de la humanidad.

No obstante, en esta oportunidad hablaremos particularmente de un turismo que en los últimos años ha sido cuestionado por todos los efectos que propicia; el turismo de masas, término que se popularizó entre 1950 y 1970.     

El turismo de masas es aquel tipo de turismo que conlleva el desplazamiento de un gran número de personas hacia destinos preponderadamente de sol y playa y culturales, por su carácter popular y masivo, con la finalidad de recorrer, conocer y absorber los destinos sin un control o capacidad de carga establecida.   

Sin duda el turismo de masas propicia un fenómeno de tamaño monumental en los ámbitos económico, cultural, climático, ambiental, demográfico entre otros. Por lo que el estudio de este tipo de turismo ha sido fundamental para entender y plantear alternativas funcionales para aminorar sus impactos transversales.

A continuación, presentamos algunas definiciones que proponen puntos de vista diversos para facilitar su comprensión.

La Universitat Oberta de Catalunya (2015):

El turismo de masas es una expresión que surge tras el logro social que supone la democratización del mismo y que da acceso a la mayoría de la población a las vacaciones pagadas.

Según el académico de la Universidad de Barcelona José Ángel Hernández Luis (2007):

El turismo de masas es un fenómeno de nuestro tiempo que ha venido para quedarse y al que difícilmente le daremos el placer de tomarse unas vacaciones. La coyuntura actual en que la renta per cápita ha aumentado considerablemente, al tiempo que existe una mayor disponibilidad de renta por hogar debido a la incorporación de la mujer al mercado laboral, o la generalización de las vacaciones remuneradas, sin olvidar el mayor tiempo de ocio y el envejecimiento de la población, entre otros factores, sientan las bases socioeconómicas de la población en los países desarrollados, siendo a su vez un estímulo para la práctica del turismo y del turismo de masas.

¿Cuál fue el origen del turismo de masas?

Uno de los eventos que sin duda marcó un antes y un después en la historia de nuestra civilización fue la revolución industrial, surgida en Inglaterra durante 1760. Si existe una palabra para describir este suceso, esa palabra es “cambios”, pues a partir de ese momento muchas de las actividades humanas sufrieron cambios profundos, entre ellas el turismo.

La industrialización de la vida y la relación hombre – máquina, llegaron para quedarse, uno de los tantos rubros en los que tuvo un impacto rápidamente visible fue en los medios de transporte.

Anteriormente las únicas formas para viajar largos tramos eran por vía marítima o con ayuda de animales como el caballo, sin embargo, no fue hasta la llegada del ferrocarril, producto de la revolución industrial, que transportar grandes números de personas fue una tarea más rápida, eficiente y segura. Este fue el inicio del turismo como la industria que conocemos hoy en día, y también, fue la pauta para el surgimiento del turismo de masas.

Anteriormente a esta época, el viajar por placer era una actividad totalmente reservada para las personas de clase social alta, sin embargo, con la amplitud de los medios de transporte, los costos de transporte al comenzar a ser verdaderamente masivos, bajaron significativamente, lo que provocó que la clase obrera tuviera entre sus posibilidades económicas el viajar por placer.

¿Cuándo inicia el turismo de masas?

El primer caso documentado de turismo de masas tuvo un precursor: el empresario inglés Thomas Cook organizó en 1841 el primer antecedente de turismo de masas. Con 500 pasajeros a su cargo emprendió el viaje a un congreso anti-alcohol en Loughborough, pueblo de Leicester. No obstante, esta fue la primera experiencia de un largo camino en el mundo del turismo pues para 1845 fundó la agencia de viajes Thomas Cook, la primera agencia en el mundo, piedra angular del desarrollo de la actividad turística. Diez años después, para 1851, Cook organizó un viaje para 165,000 personas a la Exposición Universal, llevada a cabo en Londres, el evento más importante de su tiempo. Desde ese momento, rápidamente se popularizaron los viajes dirigidos a grandes “masas”, un tipo de turismo que hasta la actualidad no ha dejado de practicarse en demasía en escalas nacionales como internacionales en todo el mundo.

¿Cómo afecta el turismo de masas?

Aunque hablar de todos los impactos que genera el transportar una gran cantidad de turistas hacia algún destino turístico, actividad primordial del turismo de masas, necesitaría literalmente de una tesis con un vistazo a casos reales donde los resultados de la actividad a lo largo de los años han generado múltiples efectos sobre todo negativos, en esta oportunidad analizaremos los impactos más graves y urgentes a tratar referentes a este tipo de turismo:

Daños ambientales 

No es secreto para nadie la cantidad de efectos contraproducentes que genera el turismo masivo en el medio ambiente como es la destrucción, fragmentación del hábitat natural y la pérdida de la biodiversidad por el aprovechamiento indebido de los ecosistemas.

La falta de planificación en los destinos y atractivos, junto con la nula capacidad de carga, no solamente destruyen el ecosistema, al agotar los recursos naturales que al mismo tiempo en muchas ocasiones figuran como atractivos turísticos, también se atenta contra el mismo turismo y sobre todo con la posibilidad de hacer un turismo responsable aprovechando la riqueza natural, lejos de una cultura del consumo, más bien con un enfoque de apreciación y concientización para el turista.

Mencionar que el manejo de todos los residuos que genera el turismo de masas, como la basura y aguas negras, en muchas ocasiones es precario y termina siendo un foco de contaminación termina con los ecosistemas naturales.

También encontramos la contaminación auditiva y la acumulación de basura en espacios sociales entre las cosas que más afectan a los vecinos, que están lejos de tener la vida tranquila que alguna vez tuvieron, todo por causa de la práctica del turismo sin control.

Aumento de delincuencia

La concentración de personas de manera masiva, propicia un flujo de eventos que en muchas ocasiones son incontrolables, uno de ellos son los actos delictivos, hay que comentar que la delincuencia es un efecto si no natural, sí cotidiano en los lugares de vocación turística, así lo menciona la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en el documento “Impactos negativos del turismo en México” sólo por poner sobre la mesa un caso.

Este tipo de hechos sobre todo se perciben en países en vías de desarrollo, en los cuales la mayoría de veces es posible apreciar cinturones de pobreza alrededor de las zonas turísticas. Si a esta situación se le agregan cantidades enormes de flujo turístico, tenemos un escenario propicio para el desarrollo del delito por la cantidad de dinero que se mueve y también por las franjas de desigualdad en las que el turismo figura como precursor en algunos casos, como se puede ver en el artículo de investigación “TURISMO Y MIEDO AL DELITO-VIOLENCIA. El caso de la ciudad histórica de Guanajuato (México)» de Edith Hernández Lopéz.

Mata ciudades

Quizás el título de este impacto suene un poco exagerado, sin embargo, no lo es. El turismo por sí solo como actividad es un arma de dos filos, si se planifica, controla y regula, puede fungir como una estrategia para incentivar el desarrollo local y mejorar la vida de las personas, por otro lado, si se hace todo lo contrario y se antepone el dinero antes que el bienestar y cuidado de los ecosistemas y las personas, el turismo puede ser un terrible aliado para destruir.

El turismo de masas automáticamente potencializa factores negativos: la cantidad masiva de personas puede ahogar un destino. El índice de irritación de Doxey, diseñado en la década de los 60, es una herramienta para calificar el nivel de irritación de los residentes con respecto al turista, en la siguiente tabla se puede apreciar mejor cada uno de los 5 niveles:

Niveles del índice de irritación de Doxey
Ìndice de irritación de Doxey.

Este índice toma como referencia el turismo en general, ahora pensemos que es lo que ocurre con el turismo de masas.

Encarecimiento de la vida

Entre las principales problemáticas se encuentra el encarecimiento de la vida en los barrios que de pasar de ser lugares históricos donde la vida se desarrollaba con normalidad, se han convertido en atractivos turísticos con rentas y servicios a costos dedicados para extranjeros, facilitando un proceso de turistificación.

El aumento del costo de la vida, el encarecimiento de productos y servicios básicos como la renta o compra de un espacio para vivir, los alimentos y el transporte, son de las repercusiones negativas más rápidas en los residentes de los destinos en los que se practica el turismo de masas.

Es de conocimiento general que siempre, los costos en las zonas “turísticas” son mucho más elevados que los lugares que no lo son, esto se propicia con la finalidad de aprovechar la derrama económica que genera naturalmente el turismo, sin embargo, la población local, específicamente la que vive en estas zonas enclavadas en destinos altamente concurridos también se ven obligados a pagar el alza de costos.

Desplazamientos

El tema de los desplazados, las personas que por factores en contra de sus deseos o planes se ven obligadas a desplazarse a otras ciudades o poblados en busca de oportunidades para hacer su vida, también es un tema que tiene que ver con el turismo en su versión masiva.

Aunado a la compra de terrenos y hasta recursos naturales, para la construcción de planta turística para el uso de la gran cantidad de turistas que se tiene por demanda, la población local muchas veces se inmersa en conflictos de interés, entre las autoridades de gobierno y empresas del sector privado que les infundan presión para que cambien su residencia, obligándolos a tener que desplazarse a espacios que no eran parte de su historia familiar.

Deterioro del patrimonio cultural

La nula planificación, gestión y control del turismo de masas es una amenaza para el patrimonio cultural tanto tangible como intangible. Fenómenos como la aculturación y transculturación forman parte del problema que engloba en la pérdida de identidad. Por otra parte, el desgaste de los sitios patrimoniales como lo pueden ser las zonas arqueológicas, los centros históricos y religiosos, monumentos entre otros, es evidencia del peligro que ronda a los destinos que se masifican.

Ejemplos de turismo de masas

Barcelona

En Europa se pueden tomar algunas ciudades como referencia al hablar sobre la saturación por el turismo masivo, un caso es la Ciudad de Barcelona, que desde los Juegos Olímpicos de 1992 se ha visto envuelta en continuas oleadas de turistas que han cambiado la vida de los residentes hasta un punto en que diversos sectores de la sociedad se han manifestado con movimientos anti turismo.

Guanajuato, México

Un caso palpable es el de Guanajuato en México, ciudad que por su belleza arquitectónica y tradición minera se ha convertido en un referente del turismo cultural no solo a nivel nacional, sino a nivel Latinoamérica por medio del Festival Cervantino, no obstante, la cantidad de turistas que visitan de forma masificada este lugar han ocasionado que prácticamente el centro histórico sea un lugar totalmente inaccesible para vivir en el caso de la mayoría de los lugareños por los altos precios. Anteriormente cuando la ciudad aún no era un destino turístico tan concurrido, era posible encontrar residentes en el centro, ahora esto es parte del pasado.

Caribe mexicano

La terrible situación que se vive en la laguna de Bacalar en México, santuario natural con tintes de paraíso caribeño que actualmente sufre la pérdida de sus siete hermosos colores a causa del turismo de masas, así lo afirma Luisa Falcón Álvarez del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

El Tren Maya

La obra del Tren Maya, proyecto primordial por parte del gobierno mexicano en cuestión de turismo que busca trasladar a los millones de turistas que se encapsulan en Cancún y aledaños por todo el suroeste del país (la zona maya), es un ejemplo de desplazamiento, las comunidades se ven afectadas por vivir en lugares destinados a infraestructura civil de esta obra.

Aunque hay cierta parte que está de acuerdo con ser reubicados, es una realidad que muchas comunidades indígenas están siendo ignoradas y obligadas a cambiar el lugar de residencia.

El turismo de masas tiene la característica de no incluir a la población local en los proyectos y mucho menos en la toma de decisiones.

Latinoamérica

En nuestra región latina, atractivos como Machu Picchu o Chichén Itzá han tenido problemas en sus estructuras por la visita desmesurada de turismo, que aparte de desgastar las edificaciones, muchas veces no tiene un respeto por los lugares, causando daños como pintas o destrucción que termina por obligar al cierre total o parcial de algunas secciones al público, imposibilitando la oportunidad de conocer y apreciar de forma más completa la maravilla maya como pasó con la pirámide de Kukulkán justamente en Chichen Itzá, la cual después de sufrir un gran deterioro se cerró, las personas ya no pueden subir.   

¿Cómo evitar los efectos negativos del turismo de masas?

Si bien, bloquear u olvidarse completamente del turismo es una opción que se ha puesto en la mesa en diversos destinos del mundo, hay otras alternativas que proponen un sistema en que el turismo ya no pretende masificar, por el contrario, externa herramientas para conseguir un aprovechamiento óptimo y recibir de manera responsable sus beneficios socioeconómicos.

Una alternativa planteada desde hace tiempo por organismos como la Organización Mundial de Turismo (OMT), extensión de las Naciones Unidas (UNO) que tiene por fin regular y mejorar la actividad turística a nivel mundial, ha sido el turismo sostenible, por medio de sus actividades que descentralizan los núcleos masivos de turismo, diversificando su oferta tomando como premisa las prácticas que propongan un sistema de renovación constante que no ponga en peligro los recursos tanto naturales como culturales, gestando una actividad turística sostenible, que piense en el mañana y no sólo en el ahora.

En el mundo se han tomado algunas medidas para aminorar los efectos negativos del turismo de masas, que cabe señalar se enfocan a las necesidades especificas de cada lugar, entre las más destacables encontramos:

  • El cobro de un impuesto extra al turista por la visita o estancia en el destino.
  • Diseño de programas de capacidad de carga que regulen el número máximo de arribo de turistas.
  • El cierre parcial o total de zonas específicas de los destinos. 
  • Abandonar las campañas publicitarias que proponen algunos lugares como destinos vacacionales, segmentando de mejor manera el perfil del turista. 
  • La construcción de infraestructura que se encargue de facilitar el flujo masivo de turistas fuera de zonas que se pueden saturar fácilmente, generando un plan de movilidad eficiente y con menos impactos negativos en la comunidad local.
  • En este artículo puedes leer: «3 formas de terminar con el turismo de masas«

El mejorar la práctica turística es una tarea compartida por todos los integrantes del sistema turístico, las nuevas tendencias del turismo deben traducirse en llamados para la preservación y cuidado del ambiente natural y de la cultura aunado al respeto por la vida de las personas. Es hora de responsabilizar y humanizar el turismo de masas si pretendemos constituir al turismo como un pilar para el desarrollo de la humanidad en las futuras generaciones.

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Acerca de Arturo Escobedo

🇲🇽 Turismólogo por la Universidad Autónoma del Estado de México, diplómante en gestión cultural por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Ha participado en proyectos de investigación en la Universidad Autónoma de Sinaloa y Universidad de los Andes, Colombia. Realiza labores de gestoría cultural y consultoría turística. Dirige la jefatura del departamento de marketing de la operadora turística Enjoy México.