Parrandas de Remedios de nocheLas parrandas, nacidas en Remedios, se celebran en 18 comunidades de la región central de Cuba / Fotos: Donarys Cruz
  • En el centro de Cuba, una tradición con más de 200 años de historia se destaca por su colorido, arte y popularidad. Las parrandas de Remedios, declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, te harán vivir una experiencia única el próximo 24 diciembre.

Si es diciembre y piensas venir a Cuba, no dejes de visitar la ciudad de Remedios en Villa Clara. Aquí se celebran las parrandas, una tradición con más de 200 años de historia declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. ¿Quieres ser parte de esta gran fiesta? Aquí te dejamos una guía para que vivas esta experiencia única.

Primero te cuento que las parrandas de Remedios se celebran cada 24 de diciembre. Data de 1820 cuando un cura del pueblo se armó de güiros, matracas y fotutos junto a un grupo de jóvenes para despertar a los pobladores a asistir a las Misas de Aguinaldo. Al pasar de los años se constituyeron barrios que competían entre sí a ver quién lo hacía mejor y se fue perdiendo poco a poco el motivo religioso. Actualmente existen 2 barrios: El Carmen y San Salvador y son representados por animales. En el Carmen vuela el gavilán y en San Salvador, el gallo lidera el patio.

Entre monumentales trabajos de plaza, horas eternas de voladores, morteros y gigantes carrozas, el pueblo vive todo el trabajo de un año para triunfar en una “batalla” donde los principales ganadores son las decenas de miles de asistentes.

Carrozas en las Parrandas de Remedios
Carrozas gigantes.

Tú puedes vivir la parranda como uno más. Sentirse carmelita o sansarí en esta villa que te abre las puertas.

Dónde alojarse: hoteles de Remedios

San Juan de los Remedios, situada al noreste de la central provincia de Villa Clara, vive un esplendor en su centro histórico a partir de la celebración de sus 500 años en el 2015. Actualmente, cuenta con 6 hoteles y un total de 107 habitaciones, ubicados todos en el centro histórico, escenario principal de la celebración de la fiesta parrandera. Todos llevan la marca cubana E de la cadena Cubanacán, un sello que habla de exclusividad, encanto y elegancia.

Los nombres de los hoteles son: Mascotte, Real, Camino del Príncipe, Barcelona, Las Leyendas y Casa Bauzá. Los cuatro primeros tienen categoría 4 estrellas y los dos últimos están en proceso de alcanzar ese estatus.

Recomendamos reservar siempre con meses de antelación: se puede hacer a través de la página www.Hotelescubanacan.com

Pero hospedarse en un hotel no es la única alternativa que tiene. Este municipio de la central provincia de Villa Clara posee excelentes casas particulares, los llamados hostales, que le sorprenderán por su confort y elegancia.

Dónde hospedarse: hostales de Remedios

“Cada vez que voy a Remedios yo me quedo en un hostal porque me gusta mucho convivir con una familia cubana”. Así dice Jim, un turista que visita Cuba cada dos meses y siempre selecciona un hostal para su estancia. Específicamente en días de parrandas porque, según opina, le permite disfrutar como uno más y sentirse parte de la fiesta.

No es de extrañar que muchos pobladores iniciaran el negocio de rentar sus casas al turismo. Se contabilizan más de 100 hostales y para diciembre incluso se dan facilidades temporales de alojamiento por la alta demanda.

Comerciantes en las Parrandas de Remedios
Comerciantes.

En tiempos de parrandas los precios suben y créanme que llegar al pueblo sin reserva previa es un riesgo, por lo que recomendamos reservar con meses de antelación. Incluso, hay turistas que reservan un año antes.

Para ello, puede visitar https://www.tripadvisor.es/Hotels-g815508-c3-zff26-Remedios_Villa_Clara_Province_Cuba-Hotels.html

Usted podrá disfrutar, sin reserva, alguna de estas casas, incluso algunas tienen hasta 9 habitaciones, de una oferta variada y muy personalizada. Vista a la plaza, cenas con los ingredientes deseados y terrazas donde podrá montar su propia microfiesta.

Recuerde que tendrá una familia cubana dispuesta a compartir más que un servicio, la experiencia de sentirse parte de una fiesta de pueblo.

Escoger un hostal significa para muchos beber de primera mano de la tradición y compartir también el barrio al cual pertenece esa familia.

Pero ahora, ¿hostal u hotel? ¿Cuál opción debo escoger?

Antes de la pandemia, como representante de la agencia Havanatur en Remedios, trabajé con varias delegaciones y turistas individuales que llegaban a la villa atraídos por su historia.

La mayoría de quienes viajaban en grupo, optaban por el alojamiento en un hotel debido a que todos podían permanecer unidos, además de que era un booking pactado por los contratos entre las agencias hasta con un año de antelación.

El hotel brinda la posibilidad de cenas grupales, guía o tourlider al alcance de la mano, grandes terrazas para el disfrute de las parrandas desde la tranquilidad de un lugar sin mucho acceso y en algunos casos habitaciones más alejadas si usted desea dormir en algún momento de la noche. 

Por su parte, los hostales son preferidos por turistas individuales, aunque para algunos grupos pequeños los hostales Casona Cueto, Plaza del Cristo y La Estancia pueden ser una opción por la cantidad de habitaciones que poseen.

Varias opiniones coinciden en que pernoctar en un hostal en días de parrandas permite disfrutar como uno más y sentirse parte de la fiesta. Cuando usted vive esos días con una familia cubana, usted conoce cada detalle de la celebración, incluso hay quienes se van convencidos de ser gallo o gavilán y regresan el próximo año con el mismo animal como estandarte.

Eso sí, mientras más cerca de la plaza, escenario de las parrandas, usted sentirá más fuertes los fuegos artificiales. Si en algún momento quiere dormir, los estruendos no lo dejarán porque a la hora del fuego, el pueblo es una guerra amistosa entre dos bandos que se esmeran por hacerse sentir desde los morteros y voladores.

Pirotecnia en las Parrandas de Remedios
Preparación de la pirotecnia.

Pero no se preocupe, que en esta batalla solo hay un ganador: usted junto a las decenas de miles de asistentes que ha tenido la parranda en ediciones anteriores.

No olvide que llegar al pueblo sin reserva previa es un riesgo, por lo que recomendamos reservar con meses de antelación. Puedo hacerlo, además, aquí: https://www.cubatravel.cu

Cualquiera de las opciones que esté pensando, hotel o casa particular, lo importante es llevarse la experiencia de esta gran fiesta de pueblo. Recuerda que la idea es vivir la tradición y ser uno más de nosotros.

Lugares y horarios para cenar el 24 de diciembre

Si estás hospedado en cualquiera de los hostales de Remedios, la familia cubana que te acoge, puede preparar la cena para ti con lo que gustes: te aconsejo probar langostas y camarones o quizás el acostumbrado guanajo.

Por otra parte, si permaneces en uno de los 6 hoteles de la villa, podrás pedir la cena con la oferta del día. Seguro te sorprenderán, recuerda que es un día especial y de celebración en la Octava Villa de Cuba.

Pero por supuesto, si quieres vivir más experiencias, llégate a los restaurantes Plaza Mayor, en la misma plaza central, y prueba el rico cangrejo, un plato que pido como costumbre y disfruto muchísimo.

¿Arroz con gris, masas de cerdo fritas y yuca? Te esperan en el Restaurante Caturla, a una cuadra del escenario de las festividades.

Varios hostales además ofrecen servicio de restaurantes con capacidad para 20 personas o más. Te menciono La Paloma, La Estancia y Casona Cueto, los más céntricos y visitados por turistas.

Aquí es costumbre no cocinar ese día y cenar en la calle. En las principales arterias encontrarás muchas ofertas. Estanquillos improvisados uno al lado del otro donde podrá encontrar desde el gustado bistec de cerdo hasta los espaguetis y pizzas.

Eso sí, deja el momento de la cena entre las 6:00 p.m. y las 9:00 p.m. porque justo después comienza el encendido de los trabajos de plaza y es una experiencia que no te debes perder. Un juego de luces realizado por los artistas de la villa que le da colorido a la fiesta.

¡Atentos al fuego! tips para disfrutarlos sin riesgos

¡Cuidado que te quemas! No se asuste. Créame que esa lucha entre los barrios El Carmen y San Salvador es algo que va a disfrutar y lo hará volver. El parque José Martí rodeado de tableros, el cielo lleno de explosiones coloridas, el vaivén de los participantes, la emoción de los artilleros, un espectáculo que se suma a las luces y la música de esta tradición con más de 200 años de historia.

La primera impresión del fuego de las parrandas son los cientos de explosiones que hacen temblar las paredes y los techos de tejas de barro usuales en la villa. Después, guardas el olor a pólvora y el humo blanco que cubre hasta 2 cuadras del centro del parque.

Pero después, después no se te olvidan los rostros de victorias de quienes llevan protectores para los oídos, pañuelos para cubrirse el rostro y camisas de mangas largas. Son los artilleros los verdaderos protagonistas de toda la distracción. Pero también de los fanáticos, de cada gente del pueblo remediano. Recuerde que esta es una tradición que se inculca desde el vientre y aquí se es gallo o gavilán. Es un gusto que corre por las venas y atrae cada año a miles de participantes.

¡Pero claro que los remedianos nos cuidamos! Hay que disfrutar con cautela y precaución.

Primera sugerencia: cómprese un sombrero. ¿Un sombrero? Sí, un sombrero para protegerse de las varas de los voladores que caerán del cielo por montones y amenazarán nuestras cabezas. Claro que en la misma fiesta podrá comprarlo. Varios estanquillos los ofertan como prenda usual en las parrandas.

A ciencia cierta no se sabe cuántos voladores y morteros se lanzan. Si preguntamos a uno u otro barrio, las cifras se especularían, pero he oído que en algunos años hasta 250 mil.

Además, recomendamos en los horarios de fuegos, o los llamados saludos, no permanecer en el centro del parque. Aléjese en cuanto vea que los tableros comienzan a adornar la plaza central.

Otro tip: Cuando un barrio esté haciendo derroche de pirotecnia, vaya para el otro lado. Recuerda que el escenario de la festividad se divide en dos y en cada lado se ubican los rivales.

Cuarta idea. Observe atentamente a la gente del pueblo que surgirán como líderes natos. A las y los remedianos les encanta sentirse dueños del ambiente, pero son buenos aliados porque te guiarán a disfrutar del jolgorio con precaución. Ah, pero no se moleste si van de risitas a risitas. Para quienes este bullicio es costumbre, nada los saca de la zona de confort y es una gracia sana el asombro y el susto de quienes se enrolan por primera vez en la fiesta más antigua de Cuba.

Juegos de luces en los trabajos de plazas

¿Te gustan las luces, los colores, el arte en toda su dimensión? ¿Sentirte diminuto ante la grandeza de un grupo de gente de pueblo que sueña en grande?

Entonces no te puedes perder un componente esencial de las parrandas de Remedios: el trabajo de plaza de cada barrio, monumentales conjuntos de impresionantes juegos de luces que te guiarán en la historia que representan.

Los trabajos de plaza, junto a las carrozas, destacan por su monumentalidad en la fiesta parrandera de la Octava Villa. Tienen su ritual a la hora de iniciar la magia de las luces. Por ello, desde ya te digo que a las 9 de la noche toda tu atención debe girar para estas gigantes estructuras para que disfrutes cómo se encienden pieza a pieza.

Ya llega la madrugada y las carrozas están listas para su recorrido en el parque, escenario central de la celebración. ¡Mira, qué traje aquel, es una rosa roja que se abre! El tocado de cabeza… Resulta difícil captarlas en su totalidad porque incluso al otro día te sorprenderán detalles que no viste en la noche.

Ya sabes, me voy a las parrandas de Remedios y te invito.

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Por Donarys Cruz Cruz

🇨🇺 Máster en Gestión Turística. Periodista de profesión. Amante de la cultura de Remedios y del turismo que nos abre al mundo.

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