La guacamaya roja, ave nacional de Honduras desde 1993, es un icono sagrado para la civilización maya. Sus colores simbolizaban el sol y el cielo y fueron modelo para decorar templos y campos de pelota en la zona arqueológica de Copán Ruinas como representación del fuego solar.
En Honduras se encuentran 17 especies nativas; especialmente en la región de La Mosquitia hondureña, considerada el principal refugio natural de la guacamaya roja.
Sin embargo, esta especie enfrenta graves peligros: la deforestación reduce drásticamente su hábitat y sitios de anidación, mientras que el tráfico ilegal para el comercio de mascotas y la caza por sus plumas amenazan su supervivencia en estado silvestre.
Ante esta situación surgió el Parque de Aves y Reserva Natural Macaw Mountain, un centro especializado en el rescate, rehabilitación y cuidado de aves, ubicado en Copán Ruinas. Alberga más de 300 ejemplares de aves de aproximadamente 30 especies, con especial atención a la guacamaya roja.

En Macaw Mountain se resguardan, además, guacamayas azul y dorada, guacamayas verdes mayores, así como distintas especies de loros y pericos, entre ellos los de nuca amarilla, frente roja y frente blanca. También protege tucanes de pico negro, tucanetas verdes y diversas aves rapaces y nocturnas, como el búho de anteojos, la lechuza y el zopilote rey.


Actualmente recibe entre 80 mil y 100 mil visitantes al año.
Índice
¿Cómo es la experiencia del visitante en Macaw Mountain?
El recorrido por Macaw Mountain se realiza dentro de senderos rodeados de vegetación y pasarelas de madera, donde el visitante avanza por diferentes áreas del parque mientras observa las aves en aviarios diseñados para su cuidado. A lo largo del trayecto se encuentran guacamayas, loros y otras especies que han sido rescatadas, así como zonas donde se explica su proceso de recuperación. Igualmente, los visitantes también pueden observar mariposas, ardillas y otros animales que habitan en la zona.

Un lugar que llama la atención es el Centro de Incubación y Crianza Asistida (CICA), donde se observa el cuidado de huevos, polluelos y aves jóvenes, además de los espacios donde se preparan sus alimentos diarios.
Durante el recorrido también hay puntos principales para tomar fotografías e interactuar con algunas guacamayas; áreas de descanso, cafetería y tienda de recuerdos, por lo que cada visitante puede recorrerlo a su propio ritmo.


Antecedentes del parque Macaw Mountain
Lloyd Davidson es el principal impulsor de Macaw Mountain. Aunque el proyecto comenzó en la isla de Roatán durante la década de 1980, cuando Mandy Wagner, amante de las aves y amiga de Lloyd, empezó a recibir ejemplares abandonados, fue él quien le dio un nuevo rumbo. En 1994 asumió el cuidado de 35 loros y, al hacerse cargo de la iniciativa, trasladó, en 2001, el proyecto a Copán Ruinas.

La reubicación respondió a razones ambientales y económicas, al buscar un clima de montaña más favorable para las especies que el entorno costero de las Islas de la Bahía. El parque fue diseñado para minimizar su impacto en el entorno natural, con senderos elevados y amplios aviarios integrados a la vegetación del cañón.
Gracias a la labor de Lloyd Davidson, Macaw Mountain se ha consolidado como uno de los principales centros de conservación de aves en Honduras. Su operación se sostiene principalmente de los ingresos por visitas y donaciones, recursos que permiten financiar los procesos biológicos y técnicos necesarios para la conservación de las especies.
¿Qué ocurre cuando una guacamaya llega a Macaw Mountain?
Macaw Mountain recibe aves a través de tres vías principales: entregas voluntarias de antiguos propietarios, decomisos realizados por autoridades estatales y nacimientos registrados dentro de sus propias instalaciones. Al ingresar, cada ejemplar es sometido a un periodo de aislamiento para descartar enfermedades que puedan afectar al resto de la población.
Una vez concluida la evaluación médica, se determina el destino de cada ave mediante tres rutas:
- Reintroducción: ejemplares con óptimas capacidades de vuelo que son preparados para su liberación en áreas silvestres adecuadas.
- Reproducción asistida: aves con limitaciones físicas para volar que son integradas en programas de reproducción.
- Cuidado y educación: aves con afectaciones de conducta ocasionadas por un cautiverio prolongado, que no pueden ser liberadas ni utilizadas para la reproducción, pero que contribuyen a la sensibilización y educación ambiental de los visitantes.
Proceso de rehabilitación de las aves
El proceso de recuperación de las aves se desarrolla en distintas etapas, definidas por el tipo de instalación y las necesidades de cada ejemplar. El Aviario Kinder funciona como un espacio de transición para aves jóvenes, donde pasan de la alimentación manual a la autonomía alimenticia y realizan sus primeros ejercicios de vuelo.

Posteriormente, las aves son trasladadas al Aviario de Vuelo y Rehabilitación, destinado al fortalecimiento muscular y a la recuperación de sus habilidades naturales de desplazamiento.
La última etapa ocurre en el Aviario de Integración Social, donde los biólogos supervisan la interacción entre ejemplares para determinar el destino final de cada ave, priorizando su liberación exitosa o su incorporación a programas de reproducción.
Centro de Incubación y Crianza Asistida (CICA)
Se trata de un área donde se brinda cuidado a los polluelos de guacamaya, especialmente a los que nacen de padres sin experiencia. En este lugar, se alimenta a las crías a mano utilizando fórmulas diseñadas para favorecer su crecimiento y bienestar.

Este centro permite mantener los huevos en condiciones adecuadas y que los polluelos nazcan en un ambiente controlado, aumentando las posibilidades de que más ejemplares regresen a la naturaleza.
El trabajo del CICA es fundamental para fortalecer las poblaciones de guacamayas en Honduras: a mediados de abril de 2026 se registraron 27 crías desarrollándose gracias a este programa.
PRO-ALAS: Conservación y reintroducción de guacamayas en Honduras
PRO-ALAS es una organización no gubernamental (ONG) dedicada a la conservación de la guacamaya roja y otras especies de aves mediante programas de educación ambiental desarrollados en colaboración con comunidades y escuelas. Nació como resultado de un programa de conservación iniciado en 2011 en el Parque de Aves Macaw Mountain.
Actualmente, la organización trabaja para extender su modelo de conservación a todo Honduras y, posteriormente, generar un impacto positivo en la región centroamericana.
PRO-ALAS basa su labor en un modelo de “4 R’s: Rescate, Rehabilitación, Reproducción y Reintroducción. El rescate contempla la atención de aves decomisadas o entregadas voluntariamente; la rehabilitación busca recuperar sus condiciones físicas y las habilidades necesarias para sobrevivir en libertad. La reproducción fortalece las poblaciones de especies amenazadas mediante programas especializados, mientras que la reintroducción consiste en liberar ejemplares preparados en zonas donde históricamente habitaron.

Una de las acciones más representativas de Macaw Mountain y PRO-ALAS es la liberación de guacamayas rojas en el Parque Arqueológico de Copán. Los ejemplares son trasladados a esta zona y monitoreados para restablecer la presencia de la especie en un lugar significativo para la antigua civilización maya.
Actualmente, 143 guacamayas rojas viven en libertad en el Valle de Copán, donde incluso han logrado reproducirse de forma natural, un indicador del éxito del programa de conservación.
Macaw Mountain se ha convertido en un referente de la conservación de aves en Honduras. Además de ofrecer una experiencia turística cercana con la naturaleza, el parque permite conocer el esfuerzo que hay detrás del rescate y rehabilitación de la guacamaya roja, una especie que forma parte del patrimonio natural y cultural del país.
