prestador de servicios turísticosGuía turístico / Imagen únicamente ilustrativa.

La actividad turística es tan compleja que necesariamente requiere de constantes “sujetadores” en sus diferentes vertientes, que se ajustan a cada necesidad y situación, ejemplo de esto es la llamada policía turística, los agentes de viajes y los guías turísticos, que con el desempeño de su labor consiguen que el orden esté presente dentro de la actividad turística.

En esta ocasión me parece sumamente importante escribir sobre uno de los actores indispensables en el aparato turístico mundial que comúnmente es llamado guía turístico.

La palabra guía proviene del gótico “vitan “que quiere decir vigilar u observar, el uso de esta palabra se emplea desde para designar un texto que funge como un apoyo para adentrarse en un tema de estudio, hasta para utilizarse como una función que lleva a cabo una persona para darnos una explicación o enseñanza sobre algo detalladamente; dentro del turismo, la guía de igual forma ocupa diferentes significados que se avocan a una misma misión que es la de dar una reseña sobre los atractivos turísticos de determinados lugares.

El recurso humano se ha visto en constante competencia con el recurso tecnológico en casi todos los sentidos del campo laboral y de la vida, en el turismo no ha sido la acepción pues hoy en día podemos encontrar un sinfín de herramientas que nos facilitan de una forma impresionante la experiencia turística, aunque en muchas ocasiones, estas herramientas sustituyen sin que nos demos cuenta el calor humano del turismo; las guías turísticas ahora no necesariamente son impartidas por personas, pues recursos como los videos, los audios y el turismo virtual que cabe mencionar cada día gana más terreno en Europa, hacen el trabajo mucho más fácil y barato pero, si ya existen estas maravillas tecnológicas ¿Por qué valen la pena aun las guías turísticas personales?.

Desde la antigüedad, el hombre tuvo la necesidad de viajar y conocer qué había más allá de su tierra por motivos comerciales, navales; quizás aunque para algunos no es así, ese fue el comienzo del turismo.

La historia nos relata a personajes como Herodoto, el padre de la historia que fue el primero en narrar con gran exactitud sus viajes por el mundo antiguo. Pero desde aquellos tiempos, el hombre se dio cuenta de que no era lo mismo visitar una tierra extranjera solo, que hacerlo con alguien nativo que conociera bien aquellas tierras. También el filósofo Plutarco escribió una denuncia siglos antes del nacimiento de Cristo sobre los guías llamados “periegetai”, que eran los encargados de llevar a los visitantes a los sitios de interés, y alegaba que sus explicaciones sobre las inscripciones y epitafios eran demasiado largas y que no eran del agrado de los visitantes.

El guía turístico va más allá de ser alguien que sólo arroja datos y fechas, pues su labor es mucho más profunda que eso, ellos son los intermediarios entre el turista y la sociedad receptora y por ende ellos pueden generar un lazo que lime las asperezas que se generan entre los turistas y la sociedad que desde el estudio sociológico de llaman “resentimientos” y que entran dentro de los impactos del turismo. El guía turístico tiene que transmitir pasión y orgullo al turista sobre el patrimonio cultural de su pueblo, pero este es otro reto para el turismo.

Para ser un guía de turistas certificado, por lo menos en México, se necesita cumplir con una cantidad importante de cursos y conocimientos, pero eso no es sinónimo de calidad. Lo he comprobado más de una vez, me ha tocado conocer a guías certificados que brindan un servicio más que excelente, que generan ese lazo de una forma nata con la sociedad receptora pero también he conocido a muchos otros que parecen computadoras que sólo dan datos pero que su forma es tan seca que no generan absolutamente nada en el visitante; también no puedo olvidar a esos guías caseros como los hay en el callejón del beso en Guanajuato o en Santo Domingo en Oaxaca que te dicen que por una moneda te pueden dar una explicación muy simpática y completa pero que está lejos de la calidad que se debe buscar.

El turismo le debe un valor al guía turístico, que se debería demostrar en apoyar una formación completa desde el sector público y privado, pues también el dominio de otra lengua es un problema recurrente entre los prestadores de servicios, los guías turísticos son los que dirigen a la razón del turismo, los turistas; esta actividad económica necesita una restructuración urgente para mejorar el servicio y de paso detonar el sentido humano del turismo que es la riqueza cultural y todas sus vertientes.

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Por Arturo Escobedo

🇲🇽 Profesional en turismo especializado en gestión cultural, sustentabilidad y social media con proyectos realizados en México, Perú y Colombia.

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