Otra perspectiva feminista del turismo

Mujer trabajando en un hotel / freepik.es

Es indudable que vivimos en una época de cambios para la mujer, algunos le llaman la nueva ola feminista. A pesar de todas las ganancias que la historia de la mujer nos ha dejado, todavía hay mucho camino por andar y muchas peleas por dar. La lucha por la igualdad continúa vigente en todos los aspectos, y el turismo no es ajeno a ello.

Hablar de la mujer en el turismo es un tema un poco difícil de tratar, me atrevo a decir que la manera en la que se ha venido abordando es un poco superficial. Seguimos hablando de números, porcentajes y puestos que mayormente ocupan en los diferentes establecimientos turísticos. Sin embargo, considero que para lograr la equidad que tanto queremos, hay que abordar el tema de una manera un poco más profunda.

¿Por qué aún tenemos tantas diferencias en el turismo? Seguimos hablando que los hombres siguen ocupando los cargos más altos y el porcentaje de mujeres es demasiado bajo en comparación; seguimos hablando que las mujeres ocupan un gran porcentaje de labores que son mayormente relacionadas con las actividades del hogar, incluso, seguimos hablando de que hay mujeres que aportan pasivamente al turismo sin recibir remuneración alguna por esto. Pero debemos empezar hablar desde la perspectiva feminista.

Hablar de feminismo hoy en día se ha vuelto tan necesario como controversial, hay quienes ahora, les cuesta escuchar esta palabra e incluso se ha llegado al punto de tergiversar su concepto. Pero realizar el ejercicio de entender este movimiento hoy en día, es indispensable para avanzar en los procesos de igualdad.

De acuerdo con Abril Camino (2018) hablar de feminismo es hablar de la defensa de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, buscar la equidad para vivir en una sociedad más justa e igualitaria. En su artículo “las 11 características que sí definen a una feminista moderna” esta equidad se logra escuchando las razones principales del feminismo actual. Por lo que quiero nombrar algunas y llevarlas al plano del turismo, para entender de qué manera no podemos reducir esta práctica únicamente a números:

Igualdad salarial

Según el artículo “La mujer, muy presente y profesional en el sector turismo” publicado por CESAE en España, la mujer de hoy sí tiene una gran ocupación laboral en el sector turístico, sin embargo, los empleos en los que se encuentran son de cargos más bajos y quienes ocupan una mayor presencia en altos cargos son los hombres. ¿Qué es lo que aún nos falta para igualar, ya no en términos de contratación, el puesto que ocupan las mujeres y los hombres? ¿Qué es lo que genera este fenómeno?

El derecho a vestirnos como queramos

Abril explica cómo no se trata únicamente de las culturas que han coartado la forma de vestir de las mujeres, sino, cómo aún vivimos en un mundo en el cual una mujer se le califica por su forma de vestir. Hacer parte de algunas empresas del sector de turismo implica una vestimenta elegante y sofisticada. ¿Hasta qué punto es necesario vestir con cierta etiqueta para lograr un mayor impacto en clientes? Azafatas, guías de turismo, recepcionistas, representantes de servicio al cliente. Todas tienen una etiqueta diseñada para que las mujeres deban vestir y maquillarse de cierta manera. Sin desconocer que esto ocurre en casi todos los sectores, mi invitación es a preguntarnos ¿por qué la mujer que trabaja en sector turismo debe ser la más elegante? ¿por qué existen tantas etiquetas en el vestuario para dar gusto a un cliente que en últimas su motivación está más allá de cómo se viste quien lo atiende? ¿hasta qué punto la sociedad normalizó el uso de tacón, falda, labial? No hay que ir muy lejos para revisar que son varias cadenas y aerolíneas que exigen hasta el color del labial. ¿Hasta qué punto una mujer se puede sentir coartada y prefiere no tomar ciertos cargos por la exigencia del vestuario? Y para mí, lo más importante ¿qué tan grave sería si se flexibilizaran las normas de vestuario en las empresas? ¿hasta qué punto afectaría los ingresos y el desempeño de la empresa si las mujeres tuvieran un poco más de libertad al respecto?

A ser como seamos

Es muy difícil no hablar de estos temas sin alargarse tanto. Pero no es desconocido que el turismo por ser un campo que en su mayoría se desempeña en la atención al cliente tiene ciertos requisitos frente a la presencia y estándar de belleza de las mujeres que ocupan estos cargos. 

La defensa de nuestros derechos reproductivos

Trabajar en turismo no siempre implica viajar, pero muchas veces sí. Mi experiencia personal me llevó a que me negaran trabajos porque el tener un hijo no me permitiría desempeñar las labores que ellos requieren. El dilema, la decisión la tomaron ellos, no yo. ¿Por qué no se pregunta la disponibilidad de quien se postula a los empleos? ¿Por qué la pareja del postulante no es un factor que ayude a escoger el candidato ideal más allá de sus labores en el hogar? ¿Acaso conocen de antemano cómo el postulante planifica su tiempo para lograr cumplir con sus deberes en ese empleo y en su hogar? Lo cual también lleva a otra característica mencionada por Abril: el justo reparto de tareas domésticas y cuidado de los hijos. Una sociedad feminista entendería que eso es labor de dos y que no por ser mamá aplica o no aplica para un empleo. La experiencia y conocimientos deberían ser las razones determinantes.

La literatura feminista puede ser mucho más amplia, reconocer y desconocer ciertas prácticas que nos lleven a la igualdad no es tarea de un día para otro. Sin embargo, el aceptar que como sociedad debemos generar ciertos cambios que a veces pueden ser simples, estamos aportando a la participación de la mujer y su aporte a una práctica como el turismo. Siento que revisar estas igualdades vistas desde una perspectiva feminista puede aportar aún más a la igualdad de género en la actividad. Es solamente sentarnos a preguntar ¿qué estamos haciendo para que el turismo sea más equitativo y justo tanto para hombres como mujeres?

Referencias

Ángela Hurtado: 🇨🇴 Leer, escribir, investigar y viajar son las pasiones que me llevaron a ser profesional en turismo con diplomatura en periodismo turístico. Colaboro con la Organización Mundial de Periodismo Turístico como asesora para Colombia y tutora virtual del Diplomado Internacional en Gestión de Crisis del Turismo. Trabajo para el sector privado en el liderazgo y gestión de proyectos.
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