Turistas-en-playaFoto únicamente ilustrativa.

Todos los habitantes de este planeta estamos conscientes que existen ciertos comportamientos o actitudes que pueden ser considerados un delito en algunas partes del mundo; situaciones como robar, tráfico de drogas o asesinar a una persona, son sin duda acciones que nadie puede argumentar desconocimiento de la norma.

Pero, ¿Qué hace un destino, cuando existe una norma que no tiene símil en el país de origen de sus turistas? Esto es lo que sucede en Chile, particularmente con los turistas argentinos, quienes tienen argumentos suficientes para desconocer nuestra legislación.

En Chile, el consumo de alcohol en la vía pública está estrictamente prohibido, eso incluye plazas, parques, estadios y playas. Pero a los turistas argentinos su normativa les permite hacerlo y lo están trayendo como una moda en nuestro país, porque no conocen nuestra legislación.

En lo poco que ha corrido este verano 2018, las fiestas trasandinas en las playas chilenas, no sólo han incluido una gran ingesta de alcohol, lo que ya es preocupante si consideramos que la mayoría de los turistas detenidos por esta práctica son menores de edad; sino también, han propiciado  ruidos molestos a altas horas de la noche, peleas entre borrachos, robos e incluso violaciones.

Las protestas de los vecinos y turistas mayores, en localidades predominantemente turísticas como Reñaca, en Viña del Mar, no se han dejado esperar; y sus repercusiones en la prensa chilena y argentina han sido motivo de titulares y reportajes especiales.

Por esta razón la alcaldía de Viña del Mar, la armada chilena y Carabineros de Chile han puesto mano dura en la fiscalización de estos escándalos. Menores de edad borrachos, mujeres ebrias y desnudas en la vía pública, reportes de niñas abusadas luego de emborracharse al punto de no recordar lo sucedido, peleas nocturnas y a plena luz del día, jóvenes y guardias ensangrentados por golpes de botellas y otros objetos contundentes, robos en locales comerciales, son sólo algunas de las situaciones que ha registrado carabineros en lo poco que va del mes de enero.

Entiendo que si bien la legislación de algunos países puede permitir el consumo de alcohol en playas, también comprendo que los excesos no deben ser parte de lo autorizado en la legislatura. Argumentar que “no conozco la ley de este país”, no es explicación válida para turista alguno; pues en este caso hablamos del alcohol y sus excesos, en otros casos han sido el rayado de monumentos, como el grafiti de las paredes Incas del Cuzco, o el rayado de los Moais de Isla de Pascua; en otras hablamos de tráfico de drogas y trata de blancas, todos delitos cometidos por extranjeros que aseguran desconocer la legislación del país que visitan, con el objeto de eludir las sanciones legales que corresponde aplicar por tales delitos cometidos.

Así mismo, hago un llamado a los medios de comunicación que informan estos sucesos en los países de origen de los turistas que cometen estas infracciones; pues en muchos casos, tal como en este, minimizan la gravedad del asunto en una evidente defensa por sus compatriotas, indicando abiertamente su descontento por la exageración de las autoridades de Chile; aunque cambian inmediatamente su postura cuando el delito es cometido por un extranjero en su propio país.

Dinos tu opinión

Por Andrés González Valencia

🇨🇱 Licenciado en Turismo y Cultura de la Universidad de Valparaíso, Chile. Académico del Área de Hotelería, Turismo y Gastronomía en INACAP sede Valparaíso.

Facebook2k
Twitter203
Instagram649
Tiktok234