Brasil presentó siete candidatos al premio Best Tourism Villages 2026, distinción que otorga ONU Turismo a comunidades rurales que se distinguen por su patrimonio, sus paisajes y su forma de vida cotidiana. Los siete pueblos seleccionados competirán junto con otras 268 localidades de distintos países, y el resultado se dará a conocer en diciembre, durante una ceremonia en Buenos Aires.
Las candidaturas reúnen escenarios muy distintos entre sí. Holambra, en São Paulo, es conocida como la Capital Nacional de las Flores y conserva rasgos de la inmigración neerlandesa en su arquitectura y sus celebraciones. En la misma región, São José do Barreiro agrupa haciendas y casonas históricas entre la Sierra de Bocaina y el Valle de Paraíba, con senderos que recuperan antiguas rutas del ciclo del oro.
En Minas Gerais, Conceição de Ibitipoca se asienta en la Sierra de Mantiqueira, cerca de un parque estatal con grutas, cascadas y formaciones rocosas. Delfinópolis, también en ese estado, es reconocida por productos como el Queijo Minas Artesanal da Canastra, elaborados en una zona próxima al Parque Nacional de la Sierra de Canastra.
Hacia el litoral, Araçá, en Santa Catarina, mantiene su identidad ligada a la pesca artesanal dentro de un área de protección ambiental, mientras que Lençóis, en Bahía, funciona como puerta de entrada a la Chapada Diamantina, con cascadas, cavernas y cañones que sostienen buena parte de su actividad turística. En Rio Grande do Sul, Vila Flores conserva el legado de la inmigración italiana a través de celebraciones como el Filó Italiano, encuentro comunitario centrado en la comida y la música compartida entre generaciones.
Esta no es la primera vez que Brasil figura en la lista de ONU Turismo. Testo Alto, en Pomerode, y Antônio Prado, en Rio Grande do Sul, ya forman parte de la red internacional. El primero conserva la arquitectura de entramado de madera de la inmigración alemana a lo largo de una ruta de 16 kilómetros, mientras que el segundo mantiene vivo el talian, dialecto de origen italiano que aún hablan algunos de sus habitantes.
Con las siete nominaciones de este año, el país acumula 27 pueblos participantes desde la creación del premio en 2021, periodo en el que se han recibido más de mil candidaturas provenientes de 100 países. La Red de Best Tourism Villages agrupa actualmente 319 destinos rurales en distintas regiones del planeta.
El galardón está dirigido a localidades de hasta 15 mil habitantes cuya economía depende de actividades como la agricultura, la pesca, la ganadería o la silvicultura, y evalúa aspectos como la sostenibilidad, la conservación del patrimonio, la infraestructura disponible y los beneficios que el turismo genera para la población local.
Más allá del resultado que se conozca en diciembre, las siete candidaturas exhiben la diversidad de un Brasil que se aleja de los circuitos más conocidos. Pueblos costeros, serranos y de tradición inmigrante comparten un mismo objetivo: sostener su identidad a través de un turismo que también funciona como herramienta de conservación y desarrollo local.

