Turismo-industrial

Antes de entrar en materia, pretendo contribuir a una reflexión sobre la relación entre el Patrimonio Cultural, el Turismo Industrial, y el Turismo Creativo y su importancia para la diferenciación de los destinos, territorios y de sus ofertas turísticas.

«Cuando viajaba estaba cansada de visitar siempre los mismos lugares, necesitaba adentrarme en los destinos, y conocer a sus nativos más de cerca, sólo así podría ampliar conocimientos, enriquecerme culturalmente ,entender su pasado, su presente y apostar por su futuro. Sentirme un ciudadano más, gracias a la experimentación y al aprendizaje»: –Sandra Touza, Fundadora de Ponle Cara al Turismo.

Debemos tener en cuenta la siguiente premisa y trabajar en base a ella:

“La gente no quiere comprar PRODUCTOS, quiere CONSUMIR EXPERIENCIAS, quieren ser parte de las historias”

Desde el propio sector debemos emocionar. El turismo es emoción y si no hay emoción, no hay turista. Ser capaces de elaborar una buena historia es lo que convierte nuestra actividad de trabajo, empresa, industria o territorio en un buen producto de turismo industrial, de turismo creativo o de marketing territorial.

Nuestro objetivo debe de ir orientado a convertir turistas observadores en turistas participativos. Creo que es indispensable que fomentemos un turismo responsable y acerquemos al turista a la población local, dando un valor añadido a sus profesiones, cultura, tradiciones y patrimonio buscando un enriquecimiento colectivo.

Para que haya un desarrollo local debe existir un equilibrio en cada experiencia buscando siempre la implicación de un viajero consciente de su actuación, sólo así, conseguiremos que el propio visitante se convierta en un embajador entusiasta de nuestro territorio.

La sensibilización es clave si queremos transmitirle la importancia que tiene el consumo de productos locales, a través, por ejemplo, del llamado Turismo Industrial.

Esta tendencia turística surge en los años 40 en Francia, donde se empezó a desarrollar las visitas a las bodegas de vinos y a las fábricas de chocolates en dicho país. Este concepto ya era antiguo, hace más de 100 años, tanto instituciones públicas como privadas desarrollaban visitas empresariales.

El turismo Industrial crea sinergias entre el tejido productivo de un territorio en concreto con la industria turística, así como, es un recurso beneficioso para la empresa ya que resulta ser una buena herramienta de marketing, y para el destino resulta ser un recurso beneficioso ya que, hace que amplíe la oferta turística y a su vez, contribuye a su desestacionalización.

Beneficios del Turismo Industrial en la Industria Viva:

  • Impulsan las ventas de la compañía.
  • Contribuyen a desarrollar el mercado.
  • Promoción directa a consumidores locales, nacionales e internacionales.
  • Se aprecia la transparencia, con la que trabaja la empresa o iniciativa local, por parte de los visitantes dándole un valor añadido.
  • Aumento de la competitividad y productividad de la empresa.
  • Aumento de la satisfacción de los clientes incrementando el nivel de ventas.
  • Mejora de la imagen y posicionamiento de la empresa de acuerdo a estándares nacionales e internacionales.

Esta tendencia se centra en aquellos perfiles de personas que no se conforman con leer la etiqueta de las materias primas o ingredientes de los productos, sino que quieren vivir una experiencia única, adentrarse en el mundo del producto y conocer su proceso más de cerca.

El turismo industrial encuentra en la Norma UNE 302001 una herramienta para mejorar la calidad de las visitas.

Actualmente, esta norma ya es remplazada por una de rango superior denominada ISO 13810.  

Estas normas contribuyen a que las empresas puedan compartir conocimientos y fidelizar a los visitantes en su propia “casa”, abriendo sus puertas a los clientes potenciales.

Indirectamente, la aplicación de este tipo de normas, también aumentan la satisfacción y el orgullo de los empleados mediante el reconocimiento de su trabajo. Emocionante, ¿verdad?

Según declara la UNESCO, el turismo está creciendo significativamente por todo el mundo. El turismo ya no se reduce a la experiencia contemplativa. Ahora el turista se siente atraído por las peculiaridades de un lugar, por la singularidad de las experiencias que ofrece, por la posibilidad de participar activamente en la cultura, tradiciones y modo de vida de los residentes.

En definitiva, la curiosidad, la participación, la indagación, el aprendizaje y la experimentación son factores decisivos a la hora de elegir destino. Como consecuencia de este cambio de perspectiva podemos observar un mayor interés por experiencias turísticas ligadas a las artes, las tradiciones, la cultura local y el patrimonio. En el año 2000, Greg Richards define esta tendencia como Turismo Creativo: Tourism which offers visitors the opportunity to develop their creative potential through active participation in learning experiences which are characteristic of the holiday destination where they are undertaken.

Con estas reflexiones pretendo así, resaltar buenas prácticas de integración de marcas territoriales, productos turísticos, para contribuir a la identificación de oportunidades y a la dinamización de nuevos proyectos como la Ruta Conservera, La Ruta Alimentaria, La Ruta de la Construcción Naval, las visitas a la Mina Pozo Sotón, la plataforma Ibiza Creativa, o la iniciativa recién presentada; Vigo Pesqueiro.

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Por Sandra Touza

Gerente de Ponle Cara al Turismo, consultora en turismo creativo, comunitario e industrial y CEO de la plataforma imalocal.es, primer market place de turismo industrial. Con más 15 años de experiencia en el sector turístico y el emprendimiento, ha impartido formación como docente en la Universidad Rey Juan Carlos, la Universidad de la Coruña y la Universidad Nacional de Educación a Distancia, así como para administraciones públicas en Galicia, Canarias, Portugal y Cataluña.

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