Florecimiento del guayacán: Patrimonio vivo que inspira turismo y conservación

Guayacanes en Zapotillo, provincia de Loja. Parte la “Ruta del Guayacán” / Foto de Ministerio de Turismo Ecuador en Flickr

Cada año, entre diciembre y enero, la costa y parte de la sierra ecuatoriana se tiñen de amarillo intenso gracias al florecimiento del guayacán (Tabebuia chrysantha), un fenómeno característico de los bosques secos tropicales (Ministerio de Ambiente, 2021). Este evento, más que un simple espectáculo botánico, se ha convertido en un símbolo de identidad, resiliencia y conexión con la naturaleza. Hoy, más que nunca, este fenómeno nos invita a reflexionar sobre cómo la naturaleza puede entrelazarse con la cultura y el desarrollo sostenible.

En primer lugar, ¿qué hace tan especial al guayacán? Su florecimiento ocurre de manera sincronizada tras las primeras lluvias, transformando paisajes áridos en verdaderos lienzos dorados (Valdez, 2021). Este espectáculo atrae a miles de visitantes nacionales e internacionales, generando un impacto positivo en el turismo comunitario y la economía local. Comunidades como Mangahurco, en la provincia de Loja, han convertido esta manifestación natural en una experiencia cultural, ofreciendo recorridos, gastronomía típica y actividades que fortalecen el sentido de pertenencia (Ministerio de Turismo, 2022).

Por otro lado, en el cantón Colimes, provincia de Guayas, este fenómeno adquiere un carácter casi ritual. Especialmente en la Hacienda Las Habras, ubicada a solo 90 km de Guayaquil, se congregan turistas para ser testigos de un espectáculo natural que solo dura entre 5 y 10 días (Vistazo, 2026). Allí, la naturaleza se convierte en escenario de encuentros culturales, donde la fotografía, la gastronomía y la música local se fusionan con la contemplación del bosque dorado.

Sin embargo, no todo es color de rosa. El florecimiento del guayacán no solo es un atractivo turístico, sino también una oportunidad para reflexionar sobre la fragilidad de los ecosistemas. El bosque seco tropical, donde habita esta especie, es uno de los más amenazados por la deforestación y el cambio climático (Toledo, 2013). Cada flor amarilla es un recordatorio de que la conservación no es opcional, sino urgente. Si no protegemos estos espacios, el espectáculo podría convertirse en un recuerdo.

Desde una perspectiva cultural, el guayacán representa más que belleza. Su ciclo de vida está ligado a la memoria colectiva de las comunidades rurales, que ven en su florecimiento un anuncio de esperanza y renovación. Las festividades organizadas en torno a este fenómeno, como la “Ruta del Guayacán” en Loja, son ejemplos de cómo la naturaleza puede integrarse en la economía local sin perder su esencia (Ministerio de Turismo, 2022). No obstante, este aprovechamiento turístico debe ser sostenible, evitando la sobrecarga de visitantes y el deterioro del entorno.

El impacto económico es innegable durante esta temporada; Mangahurco y Colimes reciben miles de turistas, lo que dinamiza la venta de productos locales, artesanías y servicios de hospedaje. Pero la verdadera riqueza está en la educación ambiental que estas experiencias pueden generar. Cada visitante que contempla el bosque dorado debería salir con la conciencia de que su preservación depende de acciones concretas: reducir la deforestación, apoyar proyectos comunitarios y exigir políticas públicas que protejan los bosques secos.

Finalmente, como sociedad, debemos asumir el compromiso de valorar este patrimonio natural más allá de la fotografía y el turismo. Es necesario impulsar políticas de conservación, educación ambiental y prácticas sostenibles que garanticen que las futuras generaciones puedan seguir maravillándose con este milagro anual. El florecimiento del guayacán no es solo belleza; es historia, cultura y vida. Preservarlo es preservar nuestra identidad.

Referencias

  • Ministerio de Ambiente. (2021). Bosques secos del Ecuador: conservación y biodiversidad.
  • Ministerio de Turismo. (2022). Ruta del florecimiento del guayacán en Mangahurco. Recuperado de https://www.turismo.gob.ec
  • Toledo, V. M. (2013). Ecología, sustentabilidad y conocimiento tradicional. México: Fondo de Cultura Económica.
  • Valdez, F. (2021). Patrimonios naturales en Ecuador. En B. Klein et al. (Eds.), Patrimonios alimentarios latinoamericanos en la era de la globalización (pp. 43-60). IRD Éditions.
  • Vistazo. (2026, enero 9). Colimes se prepara para recibir a turistas en el primer florecimiento de guayacanes 2026. Recuperado de https://www.vistazo.com
  • El florecimiento de los guayacanes por el Ministerio de Turismo Ecuador, © amalavida.tv. Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial. Fuente: Flickr — https://www.flickr.com/photos/amalavidatv/albums/72157643278532955/
Evelyn García: 🇪🇨 Profesional en turismo y hotelería con posgrado en gestión y educación. Docente de educación superior e investigadora con experiencia en coordinación académica y de vinculación. Guía turística certificada, enfocada en la innovación y la transferencia de conocimiento.
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