Valle de Bravo cerró 2025 con indicadores sólidos que confirman su posicionamiento como uno de los destinos turísticos más dinámicos del país. Durante el periodo vacacional de fin de año, el Pueblo Mágico alcanzó una ocupación hotelera del 95%, un resultado que refleja la estabilidad del sector, la confianza de los visitantes y una oferta turística que ha sabido adaptarse a las nuevas condiciones del mercado.
Entre el 20 de diciembre de 2025 y el 5 de enero de 2026, el municipio recibió a más de 150 mil turistas y visitantes, tanto nacionales como internacionales, además de propietarios de segunda residencia. Esta afluencia generó una derrama económica superior a los 100 millones de pesos, con beneficios directos para hoteles, restaurantes, comercios locales, supermercados y prestadores de servicios recreativos y deportivos.
Uno de los elementos que marcó la diferencia en esta temporada fue la recuperación total de la Presa Miguel Alemán. Al alcanzar su máxima capacidad, el lago permitió la reactivación plena de actividades acuáticas como el kayak, el velero, el paddle surf y el esquí acuático, fortaleciendo el perfil natural y deportivo del destino, uno de sus principales atractivos a nivel nacional.
La alta demanda se reflejó también en plataformas de hospedaje temporal y casas de descanso, especialmente en zonas residenciales como Avándaro, La Peña y San Simón El Alto, donde se reportaron niveles elevados de ocupación. A esta oferta se suma una infraestructura turística consolidada, integrada por más de 110 hoteles registrados, capaces de atender distintos segmentos del turismo.
Durante las celebraciones de fin de año, el destino mantuvo una intensa actividad turística. La noche del 31 de diciembre, diversos complejos y centros turísticos ofrecieron cenas especiales y espectáculos, registrando llenos totales. Resorts, clubes y hoteles de alto nivel concentraron a cientos de visitantes que eligieron Valle de Bravo para despedir el año.
De acuerdo con la Oficina de Turismo Municipal, las dos últimas semanas del año transcurrieron con alta afluencia en un ambiente ordenado y familiar, sin incidentes delictivos. Este saldo positivo fue resultado del trabajo coordinado entre autoridades municipales, estatales y federales, enfocado en garantizar seguridad y buena operación de los servicios.
El director de Turismo del municipio, Rodrigo Mejía, señaló que estos resultados son reflejo de la colaboración entre el sector público y privado, así como de la confianza que el destino ha recuperado. Además del turismo vacacional, destacó el crecimiento del turismo deportivo e internacional, impulsado por eventos como la Copa Monarca de Parapente, que cada temporada atrae a pilotos y acompañantes de distintos países.
Con este cierre de año, Valle de Bravo llega a 2026 con perspectivas favorables, apostando por un turismo seguro, sostenible y con impacto económico directo en sus comunidades.

