La actividad turística en Baja California continúa desarrollándose con normalidad en todo el estado. Hoteles, restaurantes, recintos para congresos, viñedos y atractivos recreativos operan sin interrupciones, permitiendo que visitantes nacionales e internacionales realicen sus actividades con confianza. La estabilidad en los servicios y la infraestructura ha favorecido un entorno adecuado para el turismo en sus distintas modalidades.
Los indicadores más recientes muestran una evolución positiva. La ocupación hotelera reportó un aumento del 2.7% en comparación con el año anterior, reflejando una demanda sostenida. En materia de conectividad aérea, se registraron 8 mil 185 operaciones totales y más de 1 millón 137 mil pasajeros transportados, cifras que confirman la actividad constante tanto en vuelos nacionales como internacionales.
En el ámbito marítimo, se contabilizaron 33 arribos de cruceros con 114 mil 492 pasajeros en tránsito. Este flujo consolida a Ensenada como uno de los puertos turísticos más relevantes del país. De forma paralela, los cruces fronterizos mantienen estabilidad en el intercambio binacional, mientras que la movilidad terrestre alcanzó 2 millones 797 mil 214 cruces vehiculares, evidencia de la dinámica regional y transfronteriza que caracteriza al estado.
Destinos como Tijuana, Playas de Rosarito, Ensenada, Mexicali, Valle de Guadalupe, San Felipe y San Quintín sostienen una oferta diversa que integra gastronomía contemporánea, enoturismo, turismo de reuniones, naturaleza y bienestar. Esta combinación ha permitido consolidar a Baja California como uno de los territorios más activos del norte de México.
La agenda anual también avanza conforme a lo previsto: el Gran Carnaval de Ensenada, el Baja Beer Fest y el Festival de las Conchas y el Vino Nuevo son algunos de los eventos que fortalecen la proyección cultural y gastronómica del estado y mantienen el dinamismo del sector durante toda la temporada.
