La «Ruta de la Memoria», también conocida como «el Camino de la Memoria», es un circuito turístico que busca promover la reflexión social a partir de la historia reciente de la Provincia de Tucumán y de Argentina.
El circuito está conformado por distintos espacios emblemáticos distribuidos en el territorio tucumano, que fueron escenarios del accionar represivo durante ese período.
A través de este recorrido, se busca fomentar la educación, la construcción de la memoria colectiva y el respeto por los derechos humanos.
Presentado por el Ente Tucumán Turismo en articulación con la Secretaría de Derechos Humanos, la propuesta se enmarca dentro del turismo de memoria, una modalidad que invita a conocer y reflexionar sobre acontecimientos históricos vinculados a procesos traumáticos, como el terrorismo de Estado y la última dictadura cívico-militar en Argentina, que tuvo lugar entre 1976 y 1983.
Un recorrido por sitios históricos
Uno de los puntos incluidos en la ruta es la Jefatura de Policía de Tucumán, ubicada en la intersección de avenida Sarmiento y calle Muñecas. Durante la década del setenta, el edificio funcionó como sede de la Brigada de Investigaciones y fue utilizado como centro clandestino de detención, en el marco del Operativo Independencia. En ese lugar se realizaron detenciones ilegales, secuestros, torturas y asesinatos.

Otro de los espacios que integra el circuito es la Escuela Universitaria de Educación Física (EUDEF), perteneciente a la Universidad Nacional de Tucumán. Allí permanecieron secuestradas alrededor de 250 personas. El gimnasio de varones era utilizado para interrogatorios, mientras que las aulas funcionaban como celdas y espacios destinados al alojamiento del personal militar.
También forma parte del recorrido la Compañía de Arsenales «Miguel de Azcuénaga», ubicada en Las Talitas. Este predio fue uno de los principales centros clandestinos de detención, tortura y exterminio del norte argentino. Integraba un circuito represivo junto a otros espacios de la provincia y se caracterizaba por prácticas como fusilamientos y enterramientos clandestinos.
Espacios de memoria en el interior provincial
El circuito incluye además el Pozo de Vargas, en Tafí Viejo, una estructura del siglo XIX que originalmente fue construida para abastecer de agua a máquinas de vapor. Durante la dictadura, el lugar fue utilizado para arrojar los cuerpos de personas secuestradas. Las condiciones del pozo, que contenía agua y residuos, dificultaron durante años la recuperación de restos óseos. Se estima que al menos 97 personas fueron asesinadas, aunque el número podría ser mayor.

Otro sitio relevante es el ex Ingenio Santa Lucía, que antes de los hechos funcionaba como un importante complejo azucarero. Durante el período represivo, fue utilizado como centro de detención y base militar de la fuerza de tareas «Aconquija» del Ejército Argentino. En ese lugar, numerosos trabajadores, familiares y vecinos fueron secuestrados, torturados y asesinados. El sótano de la administración del ingenio fue identificado como espacio destinado a la tortura.

La denominada Escuelita de Famaillá también forma parte de la ruta. Este espacio es considerado uno de los primeros centros clandestinos de detención del país y funcionó como base de operaciones del Operativo Independencia. Se estima que alrededor de 2,500 personas pasaron por sus instalaciones, donde fueron detenidas y sometidas a torturas; muchas de ellas permanecen desaparecidas.

En el sur de la provincia, el Ingenio La Fronterita se incorpora al circuito como otro de los espacios atravesados por la represión estatal. Durante el Operativo Independencia y la posterior dictadura, el predio fue utilizado por fuerzas militares para el control territorial y la persecución de trabajadores y pobladores de la zona. Testimonios dan cuenta de detenciones ilegales y operativos realizados en el lugar, en un contexto de fuerte vigilancia sobre el movimiento obrero vinculado a la actividad azucarera.

Asimismo, el ex Ingenio Nueva Baviera, ubicado en el departamento Famaillá, es reconocido como un sitio de memoria por haber funcionado como centro clandestino de detención. En este espacio operaron fuerzas represivas que llevaron adelante secuestros, interrogatorios y torturas. El lugar formó parte del entramado represivo desplegado en la región, afectando principalmente a trabajadores rurales y sus familias.
Turismo y construcción de memoria
El lanzamiento de esta propuesta se da en un contexto significativo, al cumplirse recientemente 50 años del inicio del golpe de Estado cívico-militar del 24 de marzo de 1976, que se extendió durante más de siete años.
Desde el Ente Tucumán Turismo se plantea esta iniciativa como una alternativa al turismo tradicional, orientada a la concientización y al aprendizaje. La Ruta de la Memoria no solo busca atraer visitantes, sino también fortalecer el compromiso social con la memoria, la verdad y la justicia.
De este modo, Tucumán incorpora al turismo como una herramienta de construcción social, promoviendo un recorrido que invita a conocer el pasado reciente para comprender su impacto en el presente y contribuir a la formación de una ciudadanía más consciente.


