Turistas en playa

“Si 5 Millones de personas acudían a ver la Mona Lisa en  el museo de Louvre en Paris en 1960, Imaginas… ¿Hoy cuántos serán?”

Se ha dicho que el Turismo es para el siglo XXI lo que la industria representó para el siglo XIX pero hoy conocemos y vivimos los impactos negativos que la industrialización indiscriminada representó para nuestro mundo en términos ambientales y sociales.  

Al referirnos al Turismo, hablamos de una actividad que supone prácticamente el 10% del PIB mundial, no es de extrañarnos entonces la notable y creciente preocupación por el overtourism, así como los llamados desde la industria de viajes a mejorar la gestión de los destinos en el mundo pues tanto ecosistemas como patrimonio cultural y comunidades corren riesgos cada vez mayores.

¡Sí! La carga invisible del Turismo cada día pesa más, situación que puede derivar en la rotura del mismo por su propio peso.

Muchos destinos se están volviendo víctimas de su propio éxito. Triste pero innegable realidad. ¿Razones de esto?… podría citar 3 muy importantes aunque no las únicas:

  1. Algún título prestigioso como las 7 Maravillas del Mundo
  2. Película famosa en el destino
  3. Marketing Viral

El informe «Destinations at Risk: The Invisible Burden of Tourism», publicado el 26 de marzo pasado por The Travel Foundation, el Centro para la Empresa Global Sostenible de la Universidad de Cornell y EplerWood International, describe cómo los destinos deben identificar y tener en cuenta los costes ocultos del turismo, conocidos como «carga invisible».

¿Qué es lo que hace un destino vulnerable?

  • Un alto riesgo de los impactos del cambio climático, que afectarían desproporcionadamente a la economía de un destino – por ejemplo, países insulares.
  • Una clase media de rápido crecimiento que esté impulsando el desarrollo del turismo a niveles insostenibles – por ejemplo, en Asia meridional y sudoriental.
  • Una alta dependencia económica del turismo – por ejemplo, en el Caribe.
  • Un gobierno local con una baja capacidad para gestionar el crecimiento del turismo en términos de presupuestos y capital humano – un problema que se ha encontrado tanto en las economías avanzadas como en las emergentes.

Piensa en esto: Si el turismo se ha hecho global, el tiempo turístico se ha hecho total, puesto que aunque el turista represente una población flotante por un espacio relativamente corto de tiempo, a un turista le sucede otro y luego otro, y luego otro…

La parte trasera del turismo apenas se discute pero seamos honestos, la insostenibilidad del turismo habla a través de la banalización del paisaje urbano, la sobreocupación de los espacios públicos y la turismofobia. 

La gestión del turismo ha sido tradicionalmente reactiva y centrada en la promoción. Es imperativo abandonar los objetivos de crecimiento en términos brutos de la actividad turística. Tenemos que dejar de preocuparnos por contar turistas y comparar cifras con las del año anterior para medir verdaderamente los costes ocultos asociados a la actividad turística., y esto es posible… puedes además de medir los costes ocultos del turismo, planificar o monitorizar la demanda turística y tomar decisiones informadas. En otras palabras, lo que  se necesita es adoptar otro estilo de gestión basado en medir, planificar y actuar. Si todos queremos un turismo más organizado queda la pregunta para la reflexión: ¿Qué es lo que tiene que cambiar? 

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Por Nery Ricalde Sarabia

Licenciada en Administración de Empresas Turísticas por el Instituto Tecnológico de Mérida. Amante de la historia y patrimonio cultural de México.

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