fuego-nuevo-P´urhépecha

Como cada año, se lleva en Michoacán una enorme celebración que tiene como finalidad el fortalecimiento cultural entre las comunidades, la hermandad, la reflexión y sobre todo el inicio de un nuevo ciclo que permita renovar los elementos de una cultura ancestral que a lo largo del tiempo ha conservado sus costumbres y tradiciones.

En lo que nos refiere, los antiguos tarascos prehispánicos de Michoacán, en estas fechas de febrero daba inicio el ciclo anual agrícola que se reivindicaba también las festividades o ceremonias dedicadas a los dioses principales. “La religión tarasca se centraba en el culto a Curicaveri, cuya esencia era el fuego y se le adoraba como dios de la guerra…El cazonci era el responsable de defender su culto y de mantener el fuego permanentemente encendido en sus templos, llamados cúes.”[1]

“La tradición no sólo se transmite sino que enriquece y transforma la cultura material y espiritual de un pueblo a largo plazo, esto es cosmovisión, su interpretación y organización de lo sagrado y su culto, sus relaciones sociales y económicas su vínculo con la naturaleza, su lenguaje y su construcción del conocimiento, entre otros.”[2] Dicho enriquecimiento, como lo menciona la historiadora Lorena Ojeda Dávila, se debe a que la cultura P´urhépecha, desde tiempos inmemoriales sigue conservando sus fiestas tradicionales que han permitido a las diversas comunidades el fortalecer sus lazos colectivos entre las cuatro regiones de la mencionada población: Sierra, Lacustre, Ciénega y Cañada.

La noche del 1 de febrero y madrugada del 2 de mismo mes, se lleva a cabo el Año Nuevo P´urhépecha, una celebración que como menciona la historiadora Lorena Ojeda, “surgió en el año de 1983 a partir del interés de algunos profesionistas, sacerdotes e intelectuales de origen p´urhe, quienes buscaban rescatar las tradiciones más antiguas y revalorar su propia cultura”. El Fuego Nuevo, se realiza en sedes cambiantes año con año, para este 2018 la sede es la comunidad de la cañada de los once pueblos, conocida como Naranja, en ella, “orgullosa de sus raíces, la comunidad p´urhépecha, se apresta a celebrar, como cada 1 de febrero, la milenaria ceremonia del fuego nuevo (Kurhikuaeri K´uinchekua) para agradecer a la Madre Tierra los favores recibidos a lo largo del año.”[3]

En dicha fiesta, cada comunidad realiza de acuerdo a su concepción una serie de eventos culturales que permiten al visitante conocer tanto danzas culturales de Michoacán, su gastronomía típica de la región sede del fuego nuevo y las comunidades invitadas para el evento. Como marca la costumbre y reglas de las comunidades, en dicha celebración está prohibido la venta e ingerir bebidas alcohólicas, ya que se trata de manifestar un sentido de identidad y respeto hacia la cultura purépecha, predominando el sentido de reflexión, el rescate de la memoria colectiva y sobre todo el fortalecimiento de la lengua materna, es decir, la purépecha.

“La fiesta en su sentido más general representa el lugar y el momento en donde confluyen las más diversas pero complementarias manifestaciones del ser, el estar y el sentir de un pueblo.”[4] Dicha manifestación de la cultura michoacana, va acompañada de elementos simbólicos que representan a las comunidades de las diversas regiones p´urhé como son: la Bandera (Anatsikukua), el Bastón Ceremonial y la Piedra Calendario (Mindaskuarheta).

El Año Nuevo o Fuego Fuevo de la cultura P´urhépecha, es en esencia una tradición con grandes elementos culturales que definen el sentido de pertenencia y generan identidad basada en las costumbres ancestrales de un pueblo que ha luchado por la supervivencia de sus raíces prehispánicas ante la dominación de una cultura occidental que rompe con el panorama tradicional de nuestros antepasados.

Referencias

  • [1] Lorena Ojeda Dávila, Fiestas y Ceremonias Tradicionales Púrhépecha, Morelia, Mich., Gobierno del Estado de Michoacán, 2006, P.37-38.
  • [2] Ibidem, p. 68.
  • [3] Los purépecha y el Fuego Nuevo, Instituto Nacional de Antropología e Historia, 31 de enero de 2013. Citado el 1 de febrero de 2018 en línea http://inah.mx/es/boletines/1161-los-purepecha-y-el-fuego-nuevo
  • [4] Lorena Ojeda Dávila, Fiestas y Ceremonias Tradicionales Púrhépecha, Morelia, Mich., Gobierno del Estado de Michoacán, 2006, P. 69.
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Por Jonathan Nieto

🇲🇽 Historiador por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, actualmente trabajador de la Universidad Latina de América en la ciudad de Morelia, Michoacán. Se ha desempeñado en la docencia y la administración pública estatal y federal. Apasionado de la historia, el turismo y la cultura.

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