Baúl normativo del turismo en Perú

Hace días escuché en un programa de televisión en PBO a un comerciante que decía “para desarrollar el turismo necesitamos menos rejas”: ello ante la pregunta del periodista respecto al enrejado de la Plaza de Armas de Lima, principal atractivo turístico de los visitantes extranjeros y nacionales.

La frase me hizo volver a la búsqueda de una norma que disponía que los gobiernos regionales invirtieran hasta el 10% de su presupuesto en el sector turismo, o algo similar.

Los intentos de búsqueda en el “google”, entre una y otra navegación, ya llevaban varios días. Todas las páginas me llevaban a un sin número de normas con la famosa frase de “reactivación del sector turismo”, entre ellas leyes, decretos supremos, resoluciones ministeriales y tantas otras denominaciones son permitidas por los legisladores, pero ninguna sobre el tal numerito.

Hasta que por fin hoy la encontré. Se trata de la Ley N° 31103, que declara de interés nacional la reactivación del sector turismo y establece medidas para su desarrollo sostenible. Fue publicada en el diario oficial con fecha 30 de diciembre de 2020 y dicta (si, dicta) disposiciones que coadyuven a la reactivación económica, preservación y desarrollo sostenible del sector turismo, en el marco de la declaratoria de emergencia nacional por la COVID-19.

Y, en su artículo 5, establece: “Facúltase a los gobiernos regionales y gobiernos locales, en el marco de su autonomía y competencias, la asignación de hasta un diez por ciento (10%) de los recursos provenientes del canon para la promoción de proyectos turísticos locales y de la Estrategia Nacional de Reactivación del Sector Turismo”; específicamente para la promoción de proyectos turísticos y priorización de proyectos de inversión.

Simultáneamente, en los artículos 3 (Estrategia Nacional de Reactivación del Sector Turístico); 4 (Priorización de acciones del Poder Ejecutivo); 6 (Sello “Safe Travels”); y 7 (Participación en ferias internacionales de turismo), se señala que todo ello se efectuará con “cargo a sus respectivos presupuestos institucionales, sin demandar mayores recursos al erario nacional”.

Veamos las cifras de la inversión en proyectos turísticos, según el Programa Presupuestal 0127 “Competitividad de los destinos turísticos”. En el año 2019 se destinó, en los tres niveles de gobierno, 195 millones de Soles (aprox. 50 millones de dólares), de los cuales se ejecutó el 64%. Dicho monto representó en el año 2022, la inversión programada asciende a 416 millones de Soles (67 millones de dólares), con un avance de apenas el 28% a septiembre. El monto destinado a la inversión en turismo por los gobiernos regionales en el año 2019 ascendió a 12 millones de dólares aproximadamente, mientras que para el año 2022 se destinó menos de 32 millones de dólares, un ínfimo 0.8% de los 3 mil 700 millones programados. Por lo tanto, respecto a la disposición del 10% del presupuesto de los gobiernos regionales, solo quedó en el papel.

Y en cuanto al número de turistas extranjeros que visitaron el Perú, las cifras siguen siendo desalentadoras. El año 2019 llegaron poco más de cuatro millones (4,4). Luego de la gran depresión, en el año 2021 llegaron casi medio millón (0,4) y hasta julio 2022 apenas nos acercamos al millón (0,96) de turistas.

Sin duda alguna, ninguna de las estrategias nacionales de reactivación del sector turismo (que, según he podido ver, va por su segundo periodo: 2021-2023 y 2022-2025), ni el Plan de Emergencia del Sector Turismo lanzado recientemente, tendrán efectos en la reactivación del turismo y el desarrollo sostenible si se van poniendo rejas o rompiendo pistas y veredas en todas las ciudades del Perú, aunados a altos índices de delincuencia, inseguridad e insalubridad.

Y como también se puede observar, no basta con emitirse leyes que “dicten” la obligación de destinar recursos a entidades autónomas como los gobiernos regionales y locales.

Y así como no se ha cumplido con incorporar como “Política de Estado” al Turismo, según la Ley N° 29408 que declara de interés nacional al turismo para el desarrollo del país (publicada en setiembre del 2009), tampoco se ha buscado que se destine efectivamente al acondicionamiento turístico, marketing turístico, promoción de la inversión y profesionalización de la gestión pública, cifras proporcionales a la contribución del turismo a la economía peruana, las cuales alcanzaron en el año 2019 los 5 mil millones de dólares.

Por lo tanto, menos rejas y menos normas, si realmente aspiramos a ser “El Perú reconocido, a nivel mundial, como destino turístico sostenible, competitivo, de calidad y seguro”, según la visión del PENTUR 2025.

Artículo reeditado el 23 de Septiembre de 2023

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Por Ángela Ríos Cardozo

🇵🇪 Formuladora y evaluadora de proyectos de inversión en turismo. Docente universitaria en pregrado y postgrado. Poseo alto nivel de organización, orientación a detalles, foco en trabajo en equipo y resultados. Mi objetivo es el desarrollo del turismo en el Perú a través de la formulación de proyectos de inversión de acondicionamiento turístico y capacitación en gestión de destinos turísticos.

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